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martes, 24 de abril de 2018

Caperucita roja – Christian Guibbaud

Buenos días de martes. ¿Qué tal ha empezado la semana? Por aquí bien, así que no nos podemos quejar. 


Hoy os traigo otro de los clásicos. Sí, ya sé que dije que los clásicos no entraban dentro de mis gustos para leer a Nuria, pero tras haber hecho un curso sobre literatura en niños, me han abierto los ojos al poder y objetivo de los cuentos clásicos. Algún día os hablaré de esto porque es muy interesante.

El caso es que durante un tiempo estuve buscando el cuento perfecto de Caperucita. Y la verdad, aún no he encontrado aquel que me enamorara como hizo el de Los tres cerditos que os traje, cuento preferido de Nuria. Pero este se acercó mucho, así que se vino para casa. Y aunque el amor que le tiene a los Tres cerditos es inigualable, Caperucita roja también ha entrado en su corazoncito.


Este cuento tiene texturas y es interactivo, bueno, algo más interactivo que los cuentos tradicionales. La cestita se puede tocar, el lobo tiene pelo, se tira de la anilla, se abre la puerta, se tocan las orejas, los ojos del lobo se mueven, y la boca del lobo da mucho, mucho miedo porque es pop-up, jajajajja. Pero a Nuria le encanta. Eso sí, confesar que el primer día que se lo conté, el momento: “abuelita, abuelita, que dientes tan grandes tienes… para comerte mejor” (hecho con voces y con intención) hizo que Nuria llorara de miedo, ejem… Pero eso fue la primera vez, luego ya lo cuenta ella, y se ríe a carcajadas.

Una de las cosas que aún me cuesta aceptar son los finales de los clásicos:

Nuria es una niña muy sensible, ya os habréis dado cuenta al leer el párrafo anterior cuando la hice llorar de miedo. Ella si hay algo, por ejemplo en Pocoyó, que le de miedo (mira que es difícil encontrar algo de miedo en esos dibujitos), no lo quiere seguir viendo. Empieza a decir: mamá no, no quiero, mamá quita


Al ser un cuento que se ha pasado de generación en generación de manera oral, tenemos unos finales muy alternativos. Esos que pasaban de boca en boca eran  cruentos y despiadados. Incluso aquel que llevó Perrault a la manera escrita tenía un final algo uffs… cruel, por llamarlo de alguna manera. Los Hermanos Grimm lo suavizaron un poco metiendo a un personaje nuevo, el leñador, a pesar de eso seguía siendo algo traumático y complejo de explicar a una niña de 2 años.  A ver cómo le cuento yo a Nuria, que el lobo se come a Caperucita y a la abuela, luego el cazador abría en canal al lobo, sacaba a las dos impolutas, hacía que Caperucita buscara piedras y se las metió en el estómago y lo cosió. Este se levantó, rodó por la ladera y murió. JO-DER. Traumatizo a la niña, vamos. 

En realidad ese final no lo descubrí hasta que vi la película que hace unos años llevaron a la gran pantalla. Ese bodrio, lo siento, no tiene otro nombre, que tuve que tragarme por principio, puesto que había pagado la entrada. Así que yo era de las engañadas por los finales edulcorados.

Esta caperucita roja tiene un final edulcorado o lavado: la abuela está en el armario, Caperucita sale corriendo de la casa, el leñador la encuentra, pelea con el lobo y ata a este a un árbol, dejándolo allí esperando su destino… Y del lobo… nunca más se supo. Bueno, algo más light, sí que es.

Y ¿qué contaros de la moraleja? Que yo cuando pequeña debía ser muy torpe, porque no saqué nada de lo que querían que sacara. El tema sexual, mira usted, no salió por ninguna parte. Ahora como adulta, sí le puedo sacar punta al tema, pero cuando pequeños…..

Así pues, deciros que este libro es un inicio muy bueno para los peques de la casa al mundo de los clásicos. Se enfrentan a otro tipo de lobo, un lobo más astuto que el de los tres cerditos, con más iniciativa, y algo más peligroso. Además lo hace con textura, siendo más interactivo y ameno.  Muy recomendable. 

9 comentarios:

  1. Hola, guapa.
    La verdad es que si te pones a pensar, el cuento es muy gore con lo de que se come a caperucita y lo abren en canal para sacarla de alli, jeje. Me apunto el libro para un futuro regalo, el cuento me gusta y no quisiera dramatizar a los mellizos de mi prima.
    Por cierto, me meto los caracoles por vena casi a diario, no solo los de caldo, jeje. Besos

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  2. Hola.
    Yo hice un post hace años sobre esto, porque es que los cuentos eran realmente para concienciar, y si te paras a pensar...ufffff.
    Está genial tener libros de todo tipo, así se acostumbran a la lectura y luego ya van eligiendo.
    Besos.

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  3. Hola! A mi me contó el final mi hermano cuando era pequeña, el trauma fue de los importantes aunque a él le pareciera gracioso, jajaja. La verdad es que yo también huyo un poco de los cuentos clásicos a la hora de comprarles a mis sobrinos, simplemente porque prefiero descubrir nuevas historias al mismo tiempo que ellos, sobre todo con la mayor, el pequeño solo tiene tres meses y no se entera, jejeje. Aun así, este no lo descarto del todo, me gusta la edición.
    Besos!

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  4. Hablando desde la inexperiencia absoluta, no se, creo que no se le puede dar tanta importancia a los cuentos, tan solo que son cuentos. A mi me contaron todas estas historias de peque, y bueno, he salido medio bien, creo yo :P Ahora es cuando lo pienso y digo, "jo, como son las historias!" Pero de peque... mi memoria no llega a tanto, claro, pero recuerdo que me echaba unas risas con estos cuentos. Las canciones infantiles son otro punto aparte por cierto... Estaria genial saber mas sobre esto, cuenta, cuenta!
    Un besote enorme!

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  5. Siempre me han gustado los cuentos clásicos y siempre lo harán <3

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  6. Los cuentos clásicos, los originales, tienden todos a ser un poquito gore... Y es como todo, hay niños más sensibles, que les puede afectar y otros que no. Menos mal que hoy día, si te pones a buscar, hay finales edulcorados para todos los gustos.
    Besotes!!!

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  7. hola! que bello y tierna caperucita!! muy lindas imágenes me vinieron a la cabeza, pobre lobo la paso fatal!! gracias y un enorme besotebuho para ti y para Nuria, las texturas y relieves son una delicia.

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  8. ¡Hola! ^^
    Pues creo que te comenté en otra entrada que yo soy muy fan de los cuentos clásicos, ya que he crecido con ellos. Aunque es verdad que estas historias suelen tener partes no muy recomendables para los niños. Pero yo prefiero el final original, aunque sea más macabro xD
    En cuanto al cuento, me parece muy bonito. Me encantan los dibujos :)

    Besos!

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  9. Hola!
    Pues a mi se me contó la versión del leñador y me quedé tan pancha, oye xD Eso si, estoy segura de que era algo mayor que Nuria. Me ha gustado el detalle de las texturas por lo que me lo apunto para tenerlo en cuenta para mi sobrina (pero tiene solo 9 meses así que creo que voy a esperar... :p).
    Un beso!

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