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sábado, 18 de enero de 2014

El asesino de la regañá – Julio Muñoz Gijón


Es una novela cortita, sencilla, cuyo objetivo es hacer sonreír al lector. Está ambientada en la Sevilla actual, cogiendo de ella todo lo típico y los tópicos.

Sevilla se ve sacudida por unos violentos asesinatos con una cosa en común: el trozo de regañá que dejan en los cadáveres.
Es una novela policíaca donde los investigadores son algo anodinos. Traen un investigador de fuera, para ayudar en el caso, y se encuentra con una ciudad abierta en muchos sentidos, pero cerrada en otros. Son policías de calle, de esos que cometen errores, antihéroes que no saben por dónde empezar ni por dónde acabar.

Podemos considerar esta novela un guiño a ese rancio abolengo que tiene la capital sevillana (que nadie se lo tome a mal, que yo llevo viviendo 29 años en Sevilla y me considero sevillana). Pero sí que hay cosas típicas y tópicas de esta ciudad, que aquí se ven reflejada. Son guiños que quizás, el que es de fuera, no llegue a entenderlo igual que el que es de Sevilla, no disfrutando de igual manera.  Aparecen plazas, iglesias, calles, personas, costumbres, modos, maneras de hacer las cosas muy nuestras. Empezando por las regañás. Digamos que la regañá es una especie de torta dura y muy fina de pan, similar a la del pico o rosco de pan, que se suele servir como acompañamiento.



Tiene una prosa sencilla, de frases cortas sin apenas subordinadas, que junto con la cantidad de diálogos, hacen de esta novela algo dinámico y rápido de leer. Para mi gusto demasiado simple. Me cuesta mucho leer este tipo de novelas, con esta narrativa. Me recuerda a cuando empezamos a escribir en el colegio, cuando solo poníamos: sujeto, verbo y algo de predicado, y sonreías con orgullo por haber hecho un gran párrafo. Con esta misma estructura me encontré la primera y última novela que leí de Federico Moccia. La diferencia que El asesino de la regañá me ha resultado graciosa mientras que la de Moccia me resulto insufrible. En fin… cuestión de gustos porque sé que es un autor muy querido, y lo acepto.


A pesar de esa estructura, es una novela que te hace sonreír y pasar un buen rato entretenido. Además, se lee en una tarde. Mantita, sofá y una tarde para disfrutar de unos locos asesinos con algo de fobia a la modernidad. 

7 comentarios:

Tatty dijo...

Pues no me termina de convencer esta novela especialmente por el estilo que comentas, no sé si me gustaría
Besos

Anónimo dijo...

Hoy he visto en una librería que han sacado una segunda parte.... Y al lado un libro escrito por Sergio Contreras, ése sí que es pa verlo....
Juan (sí, tu compi de promoción)

Violeta dijo...

No se, Tatty, es simpático, pero con los lectores que he hablado de Despeñaperros para arriba, le ha desencantado un poco.

Sí, Juan, ha sacado el segundo, el nosequé del palodú. No te digo que no vaya a leerlo.. aunque esté escrito de esa forma, me resultó una novela graciosa. Y no me sonaba lo de Sergio Contreras.. por lo visto es una biografía, no??? Uffs.

Mientras Leo dijo...

Pues no me atrae demasiado, la verdad.
No ya por la estructura sino por el conjunto, demasiado simple a ratos, no?
Besos

Violeta dijo...

Sí, Mientras Leo, totalmente. Es una de esas lecturas que puedes coger cuando estás atascada y sin muchas ganas de leer. Por la facilidad y la rapidez de lectura, puedes retomar de nuevo esas ganas por seguir leyendo.
Muchísimos besos.

Rayan dijo...

Creo que no es para mi, no termina de convencerme lo que cuentas de él.

Bsos

Violeta dijo...

Un beso, y gracias por pasarte por aquí!!

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