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viernes, 24 de enero de 2014

El color de los sueños – Ruta Sepetys

Hoy os acerco a una novela encuadrada dentro del género narrativo, que me ha llegado al corazón, y que me atrapó entre sus páginas desde el principio. Lo han traducido como El color de los sueños, pero su título original es Out of the Easy.
Está escrito por la autora americana Ruta Sepetys , de 47 años  y de padre lituano, de ahí ese nombre que como ella bien dice, es casi impronunciable.



Nos sitúa en Nueva Orleans, en fin de año de 1950, describiendo de manera magistral todo aquel entorno. La trama se desarrolla en el Barrio francés, la zona pobre de Nueva Orleans, en una de sus calles principales, la calle Royal. No solo se centra en hablarnos de la ciudad en aquella época, sus calles, plazas y demás, sino además nos presenta las cosas típicas de allí: el Mardi Grass, la Sugar Bowl, las comidas típicas… Es como si nos viéramos absorbidos, por ese poder de descripción, y pasáramos a vivir con la protagonista, pisando las calles que ella pisa, viviendo en nuestras carnes, todo aquello que ella vive.



Está narrado en primera persona por la protagonista, Josie, una chica de 17 años, hija de madre prostituta y padre desconocido. Una niña que tuvo que independizarse con 10 años para huir de ese mundillo, escondiéndose en una librería y rodeándose desde entonces de libros y canciones. Los libros, son la manera que ella tiene para escapar de esa pobreza, de esa soledad.

Toca muchísimos temas pero hay una frase que es donde se cimenta todo el libro: “Las decisiones son lo que moldea nuestro destino” Ruta, la autora, es de las que piensa que si uno trabaja su sueño, logra crearse su propio destino. No está todo escrito, es moldeable, y somos nosotros lo que tenemos que luchar. Esa es la base de esta novela: la superación, el esfuerzo, el seguir luchando, la esperanza.
Además de eso, también nos encontramos con un canto al feminismo, esa lucha de las mujeres por encontrar el hueco en la sociedad que les tenían vetado. Esa lucha por estudiar, por ser alguien, por poder progresar. Encontrándonos de nuevo, con el punto anterior, la superación.
Toca puntos como las familias desestructuradas; el racismo; las distintas clases sociales; la prostitución; la mafia; la ambición; la envidia; el aparentar…

Los personajes están muy conseguidos, están vivos, todos y cada uno de ellos. Hay tres personajes que apenas salen en la novela, sin embargo son los que más importancia tienen, porque son los que le insufla esa esperanza a Josie. Son los que le ayudan a luchar y a seguir adelante. Esos que comento son: Charlie, Charlotte y Forrest Hearne.
Otros son los que le apoyan en los momentos duros: Patrick, Cokie y Jesse. Otros los que le ayudan a vivir: Sadie y Willie, y otros los que le hacen la vida imposible: Louise y Cincinnati.

Es una novela exquisita, detallista, tierna dentro de la dureza que nos describe. Una novela que sorprende y nos atrapa. Tremendamente recomendable.  

sábado, 18 de enero de 2014

El asesino de la regañá – Julio Muñoz Gijón


Es una novela cortita, sencilla, cuyo objetivo es hacer sonreír al lector. Está ambientada en la Sevilla actual, cogiendo de ella todo lo típico y los tópicos.

Sevilla se ve sacudida por unos violentos asesinatos con una cosa en común: el trozo de regañá que dejan en los cadáveres.
Es una novela policíaca donde los investigadores son algo anodinos. Traen un investigador de fuera, para ayudar en el caso, y se encuentra con una ciudad abierta en muchos sentidos, pero cerrada en otros. Son policías de calle, de esos que cometen errores, antihéroes que no saben por dónde empezar ni por dónde acabar.

Podemos considerar esta novela un guiño a ese rancio abolengo que tiene la capital sevillana (que nadie se lo tome a mal, que yo llevo viviendo 29 años en Sevilla y me considero sevillana). Pero sí que hay cosas típicas y tópicas de esta ciudad, que aquí se ven reflejada. Son guiños que quizás, el que es de fuera, no llegue a entenderlo igual que el que es de Sevilla, no disfrutando de igual manera.  Aparecen plazas, iglesias, calles, personas, costumbres, modos, maneras de hacer las cosas muy nuestras. Empezando por las regañás. Digamos que la regañá es una especie de torta dura y muy fina de pan, similar a la del pico o rosco de pan, que se suele servir como acompañamiento.



Tiene una prosa sencilla, de frases cortas sin apenas subordinadas, que junto con la cantidad de diálogos, hacen de esta novela algo dinámico y rápido de leer. Para mi gusto demasiado simple. Me cuesta mucho leer este tipo de novelas, con esta narrativa. Me recuerda a cuando empezamos a escribir en el colegio, cuando solo poníamos: sujeto, verbo y algo de predicado, y sonreías con orgullo por haber hecho un gran párrafo. Con esta misma estructura me encontré la primera y última novela que leí de Federico Moccia. La diferencia que El asesino de la regañá me ha resultado graciosa mientras que la de Moccia me resulto insufrible. En fin… cuestión de gustos porque sé que es un autor muy querido, y lo acepto.


A pesar de esa estructura, es una novela que te hace sonreír y pasar un buen rato entretenido. Además, se lee en una tarde. Mantita, sofá y una tarde para disfrutar de unos locos asesinos con algo de fobia a la modernidad. 

lunes, 13 de enero de 2014

Béndelet - Juan A. Caro Cals

Ante todo, aprovechar para desearos un feliz año nuevo lleno de buenas lecturas. Como bien prometí en la anterior entrada, he decidido volver a intentar reseñar las novelas que voy leyendo. Al cambiar mi situación personal, cambió mi tiempo libre, costando mucho encontrar tiempo para todas mis aficiones. Así que intentaré volver al redil de nuevo, aunque sea una vez a la semana, e iros visitando poco a poco en vuestros respectivos rincones.

Hoy os traigo una novela diferente y original, Béndelet. Es una novela contemporánea con muchos y variados "ingredientes" en ella:
El que más sobresale es el humor; pero un humor muy característico típico de películas como "Aterriza como puedas" y sucedáneos. Es fresca y divertida. Además nos encontramos con algo de misterio y mucho de aventuras. Esos sí, todo escrito con detalle y un vocabulario exquisito. Tanto, que hay veces que tenemos que hacer uso del diccionario.

La acción tiene lugar en la Biblioteca Nomine Tutelaris, BNT, donde nuestro protagonista trabaja. Es un hombre cuya vida se centra en su trabajo y sus ancestros. Pedante, prepotente, pero con buen corazón, Béndelet nos lleva de la mano por una aventura de desconcierto, sorpresas y sobresaltos.

Narrada en primera persona, es una novela dinámica puesto que todo ocurre en un solo día, frenética, imparable.
Acompañado de unos personajes secundarios bien desarrollados que llegan más al lector que el propio protagonista, nos embarcamos en un libro con enamoramientos varios, amnesia parcial, intentos de asesinatos, aludes de nieve, carreras y accidentes, pasteles y bofetadas. Todo eso sin salir de la biblioteca.

Solo ha habido dos cosas que me han sacado de la historia: un inicio algo lento comparado con la velocidad vertiginosa que coge después; y algunos párrafos con referencias históricas que se me hicieron algo densos.
Recomendable para pasar un buen rato, aquel que le guste el humor y las aventuras.