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jueves, 22 de noviembre de 2012

Los payasos de la tele.


Normalmente hablo de libros, de series, de películas, de detalles curiosos relacionados con lo anteriormente descrito… 

Pero hoy vengo a recordar. Sí, a dejar volar la mente a aquellos años donde todo eran risas, alegrías y pocas preocupaciones. Bueno, las pocas que se pueden tener de niño, aunque nos parecían un mundo. 


Hoy vengo a hacer un homenaje a esos payasos de la tele; porque el 18 de noviembre, nos dejó el último de ellos, Miliki. El último dentro de los originales, porque aun está Fofito y Milikito en el mundo, pero estamos huérfanos de esos tres payasos que nos hicieron reír y cantar.

Hoy se ha apagado otra bombillita más de esas que interiormente, nos siguen manteniendo siendo niños. Ese complejo de Peter Pan que seguimos teniendo más de uno. Esos que seguimos tarareando La Gallina Turuleca cuando se nos cruza un cable; o vamos conduciendo y soltamos aquello de: en el coche de papá; o de cachondeo nos reímos con los amigos saludándoles con un Hola don Pepito… Son canciones de nuestra infancia que hizo las delicias de una generación, y que ayudaban a nuestros padres a mantenernos quietos en los coches cuando no existían sillitas especiales, ni cinturones, ni tan siquiera se pasaba por la cabeza eso de un DVD portátil. Eran canciones que nos enseñaban que nuestra barba tenía 3 pelos, o que Susanita tenía un ratón, o cómo le picaba la nariz… Y por supuesto, en que había una vez, un circo que alegraba siempre el corazón. Porque sí, los payasos nos hacían reír; nos desgañitábamos contestando a ¿Cómo están ustedes?, mantenían nuestra ilusión a flote y nos hacían soñar despiertos.

Las generaciones posteriores a la mía, puede que no conozcan de quienes estoy  hablando, así que voy a contaros un poco quiénes eran los payasos de la tele, como se les llamó popular y cariñosamente.


Gabi, Fofó y Miliki, llevaban su profesión en la sangre. Provenían de una familia de payasos, que databan del s XIX.
Todo comenzó en Granada, donde Gabriel Aragón Gómez, se enamoró perdidamente de Virginia Foureaux, hija del director del circo Foureaux, que ejercía de amazona equilibrista. Dejó su vida para enrolarse en el circo empezando como mozo de pista, pero tuvo que esperar hasta ser payaso musical, para conseguir los favores de Virginia. Se casaron y tuvieron 15 hijos, sí, habéis leído bien, 15. Entre los que se encontraban Teodoro, Jose María y Emilio, es decir, Pompof, Thedy y Emig.
Emig fue el padre de nuestros Payasos de la tele. Se casó con Rocío Bermúdez y tuvieron a Gabriel (Gaby), Alfonso (Fofó), Emilio (Miliki) y Rocío, la única que no se dedicó al mundo circense, dedicando su vida al flamenco.


Montaron el trío en 1939, y tras estar unos años en Madrid, cruzaron el charco para hacer las Américas. Conquistaron los corazones de los cubanos en primer lugar, luego pasaron a México, Argentina.... llegando a hacer varias películas, grabar varios discos, programas de radio y televisión.
Hablaban cinco idiomas y llegaron a trabajar con Buster Keaton o Harpo Marx.
En 1970 se añade al trío, el hijo de Fofó, Fofito.

Tras ese éxito en las Américas, se les tienta en España con un programa en la televisión, y en 1973 aparecen por primera vez en la pantalla de TVE. Quedándose entre nosotros hasta el 1976. Fue entonces cuando se le diagnostica a Fofó un tumor cerebral benigno, lo operan, y semanas más tarde vuelve a ser ingresado por una infección hepática. Muere días después, provocando una gran conmoción en todo el mundo.
En 1977 se incorpora Milikito, Emilio Aragón. A la separación de este para irse por libre como humorista en el 1982, se añade Rody en el grupo, otro de los hijos de Fofó.
En 1984 se separa Miliki, uniéndose a su hija, Rita Irasema, para presentar un programa televisivo.
En 1995 muere Gaby. Y hace un par de día, el 18 de noviembre nos abandonó Miliki.


Dedicados al circo solo quedan los hijos y nietos de Gaby, los Gabytos. Pero en nuestra memoria y en nuestros corazones, siempre quedarán nuestros payasos de la tele. Descansen en paz.



martes, 13 de noviembre de 2012

Trilogía "The prey", Allison Brennan


Cada uno de nosotros, tiene un género con el que disfruta más. En mi caso son dos, el suspense o policíaco, y el romántico. Así que cuando encuentro novelas en las que se unen esos dos géneros, creando el suspense romántico, disfruto como una enana, siempre y cuando estén bien escritas, claro está. Hoy os traigo una trilogía de este subgénero que os comento; escrita por una autora poco conocida, Allison Brennan.
No sé cómo llegaron a mí: si leí la reseña en algún foro o blog; si me la recomendó alguien; si simplemente descubrí que eran de suspense romántico y les “metí mano”… En fin, el hecho es que llegaron a mí y me las bebí en poco tiempo.

Allison Brennan es una escritora americana, que lleva hacia adelante la friolera de un marido, cinco hijos y tres novelas por año.
Cuando llega el fin del día y  hago recuento, siempre me quedan cosas por hacer, y eso que solo tengo pareja y una casa nueva. No quiero pensar lo agotador que tiene que ser, llevar la casa, los hijos, la comida, etc… y después ponerse a escribir y sacar 3 novelas por año. Claro que también puede que tenga ayuda y por eso llegue a todo…
Editó su primer libro en el 2005, y fue justamente con esta trilogía: La presa, La caza y La trampa. A pesar de tener unas 18 novelas escritas y muchos otros relatos cortos, solo han llegado a nosotros estas tres novelas, las demás no han sido traducidas. Y las tradujeron un año después de editarlas, en el 2006.

 
















Es un suspense romántico poco azucarado, es decir, que prima la tensión, la intriga, el propio suspense. Y la verdad es que atrapa muchísimo, y la tensión se palpa en las tres novelas. Hay momentos verdaderamente intensos, y otros muy duros. Es verdad que no llega al nivel de Karen Rose y su trilogía Vartanian, que eso sí es dureza, pero esta autora deja el almibar para meterse de lleno en la acción.

La trilogía habla de tres amigas ex-agentes del FBI. A diferencia de otras  trilogías con protagonistas femeninas, estas no salen en todos los libros. Es decir, se centra en cada una de ellas en su propia novela. Sale de pasada el nombre de las otras, o algún cameito pequeño, pero hasta el final no convergen las tres historias.
La presa tiene como protagonista a Rowan, una escritora de libros policíacos, ex – agente del FBI, que ve como sus asesinatos ficticios se van haciendo realidad, a manos de un asesino en serie, que tiene algo personal contra ella.
En La caza, Miranda es la que tiene que enfrentarse con su peor enemigo, el culpable de que su vida haya sido un infierno, y no pudiera entrar en la academia del FBI. Fue la única superviviente de un asesino en serie, que no ha dejado de sembrar el pánico, y de matar por su zona.
Olivia, es la protagonista de La trampa, una científica forense que lo deja todo por ayudar a solucionar un caso muy parecido al de su propia hermana.


Son tres protagonistas atormentadas con su pasado, que para salir adelante deciden meterse en el FBI, aunque ninguna termina trabajando para ellos. Cada una de ellas, busca una salida a su propio terror, a su propia pesadilla, sin darse cuenta que el pasado nunca puede borrarse, y que puede volver a ti, en el momento más inesperado.

Allison es una autora que no respeta a sus personajes, no hay que encariñarse mucho con ellos porque no sabes cómo van a acabar.  Sabe plasmar bien el terror y el pánico, la tensión, el miedo. Eres capaz de ponerte en la piel de la protagonista, respirar ese miedo, hasta llegar a mirar por encima del hombro en determinadas ocasiones.
Es una novela que habla de superación, de cómo sobrellevar un drama, de cómo reconstruirse después de vivir una pesadilla.
Nos acerca a asesinos en serie, a violadores, a psicópatas… una especie de Mentes criminales, aderezado con un poco de azúcar para no asustar al personal.: besos, escenas de cama, amor, tira y afloja, pérdidas… Todo ello le pone un poco de pimienta a estos libros, ya de por sí, bastante sabrosos en cuanto a suspense.

De fácil lectura, son novelas que atrapan, embeben y te hacen sufrir y disfrutar al mismo tiempo. Ideales para una sobremesa de domingo lluviosa, con tu manta, bien resguardada las espaldas para no tener que mirar por encima del hombro muy a menudo.  

martes, 6 de noviembre de 2012

¿Nuevo boom literario?

Llevo dos meses desconectada del mundo literario. He seguido leyendo, eso sí, pero no he ido a ninguna presentación, no me he pasado por ningún blog, apenas me fijaba cuando pasaba por una librería... Así que hoy me he quedado a cuadros, cuando al pasar por la sección libros de un gran almacén, ha caído estos en mis manos.


Tras leer las sinopsis, vino como un rayo a mi mente, otra trilogía del momento: Las cincuenta sombras de Gray. ¿Se ha abierto la veda? ¿Volvemos a estar ante un nuevo boom literario?
Ya sabéis, los que me seguís, que no soy muy fan de Cincuenta sombras de Gray. Digamos que no pude terminar el libro, así que imaginaros mi cara ante estos libros.

No se si van de lo mismo o no, pero tiene casi toda la pinta... ¿Alguien en la sala que pueda decirme a ciencia cierta que nos encontramos ante otra trilogía de porno para mamás (como fue definida la trilogía de las sombras de Gray)?

El boom del Código Da Vinci, el de los vampiros, el de la novela negra sueca... y ahora....

Espero vuestras respuestas para saber si mi corazonada es cierta o no....

domingo, 4 de noviembre de 2012

La página rasgada, Nieves Hidalgo


Qué de tiempo sin pasar por aquí. Antes que nada pedir disculpas por esta desconexión tan grande. Ha habido cambios en mi vida, y poco a poco, vuelvo a retomar mi rutina. Así que aquí ando de nuevo, y poco a poco me pasaré por vuestros blogs, vuestras páginas personales, etc… Por ahora, dejo una reseña que tenía pendiente por escribir.

He escogido para volver por estos lares, una novela que leí hace unos cuantos meses y con la que disfruté muchísimo: La página rasgada, de Nieves Hidalgo.
La página rasgada es la primera novela de Nieves Hidalgo que no se clasifica como puramente romántica. Es verdad que tiene algunas pinceladas de romanticismo en ella, pero creo que podríamos clasificarla dentro de la narrativa contemporánea.
Ya sabéis que Nieves es una de mis escritoras favoritas. Me encanta su manera de describir, de hacernos vivir aquello que narra, y con esta novela no ha me ha defraudado.

La compré sin haber leído la sinopsis, sin saber de qué iba, solo porque Nieves la escribía. Sí, soy de ese tipo de lectoras, de las que si le gusta un autor, no deja títere sin cabeza hasta conseguir su bibliografía. Así que me sorprendí cuando vi la portada: bonita y muy cuidada. Nos deja entrever un poco la ambientación que vamos a tener en la novela, gracias a esos colores sepias, que le da un toque de antigüedad. En ella descubrimos al fondo una ciudad, Madrid, y en primera plana, una mujer. La mujer también está en sepia salvo dos detalles, su pelo negro y dos rosas que llevan prendido en él.

Iba a decir que es la historia de Emilia contada por su nieta Nuria, pero va más allá; en realidad es la historia de tres generaciones de mujeres, sus vicisitudes, sus vivencias, la supervivencia en una época difícil, en una situación difícil, las decisiones tomadas, las consecuencias de estas….
Al ser tres generaciones, son tres las épocas que toca, aunque la verdadera protagonista, como ya he dicho anteriormente, es Emilia, la abuela. Una mujer con una personalidad fuerte, que se ha hecho a sí misma en numerosas ocasiones, puesto que ha tenido varios  baches gordos en su vida.
Al principio parece que no es una novela lineal, puesto que la nieta lo va narrando de forma un poco caótica, tal como va descubriendo las cosas, como se lo van contando los distintos personajes. Pero al final es, más o menos, lineal en el tiempo, porque cuenta desde que nace, la infancia, la adolescencia, etc…

Lo que más me ha llegado de la novela, es la relación entre abuela y nieta, entre abuelo y nieta, entre los distintos miembros de la familia… Te sientes parte de esta. Además, Emilia es una protagonista diferente, no sabes si te cae bien o mal. Me explico: te cae mal por las cosas que hace, que dice, por la manera de decirlo o hacerlo; pero le coges cariño, al final vas viviendo sus problemas, vas saliendo junto a ella del atolladero, y entiendes su manera de ser y de comportarse, aunque no te guste.

Está muy bien ambientada. Los momentos en los que nos transporta a una España diferente, que pasa hambre, miedo en muchas ocasiones. Una época que poco a poco vamos olvidando y que tendríamos que llevar muy dentro para no repetirla. Una época que vivieron nuestros abuelos y de la que les cuesta hablar fácilmente.

Es una novela que nos habla de amor, de supervivencia, de superación, de miedos, hambrunas, de cotilleos, de risas, y sentimientos a flor de piel. La historia de una vida entera, con los hombres que pasan por la vida de Emilia; cómo vivió la guerra, la dictadura, la transición. Habla de la pobreza de aquel entonces, de las huídas, las consecuencias de estas emigraciones en las mujeres que se quedaban… Vemos la evolución de España a través de los ojos de Emilia y de su nieta.

Además, es una historia real, porque Emilia existe, tal como nos dice la propia autora en la Nota del inicio, igual que existen los personajes que aparecen en su entorno.  Y tiene un epilogo maravilloso, que te completa la historia, que consigue dejarte con ese sabor que hace que una novela no se olvide fácilmente.
Una de las cosas que más me llegó, es de donde se saca el título de la novela, ese párrafo, me llegó al alma. No voy a ponéroslo porque no quiero romper ese momento, para que lo viváis in situ. Ya me diréis si os gusta o no, porque la novela es totalmente recomendable.