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domingo, 29 de abril de 2012

Criadas y señoras, Kathryn Stockett


Llevaba un tiempo sin la concentración necesaria para leer, y cuando me ponía, se me iba la cabeza a otras cosas no avanzando en las páginas. Empezaba un libro y no lo terminaba, pasaba a otro y me ocurría lo mismo… Estaba en un parón literario, y es algo que no soporto. Me siento vacía, incompleta si no encuentro una historia que me atrape, si no leo unos capitulillos al día.
Pero todo acabó cuando cogí en las manos esta novela que os traigo hoy: Criadas y señoras. Me habían hablado maravillas de ella, pero me costaba ponerme. Os la recomiendo, no os la perdáis.

La autora:

Criadas y señoras está escrito por Kathryn Stockett. No, no es una autora conocida, por lo menos no lo era hasta ahora, porque se ha convertido en uno de los libros más vendidos entre el año pasado y este año. Es la primera novela que ha escrito esta autora; fue rechazada por 60 agentes literarios, pero una vez publicada ha llegado a 35 países y ha sido traducido a 3 idiomas. ¿Veis? Si tenéis el gusanillo de escribir, no tirad nunca la toalla, aunque recibáis 60 cartas de rechazo, siempre podéis convertiros en best-sellers.

Kathryn tiene unos 40 años, y se graduó en Inglés y Escritura creativa en la Universidad de Alabama. Se crió en Jackson, Mississipi, donde se desarrolla la novela, así que sabe de lo que habla. Y sobre todo, lo sabe por su historia familiar.

Se ha hablado mucho de la novela, que ha sido llevada a la gran pantalla de forma magistral, pero poco de la autora, así que aquí vengo yo a desentramar un poco su vida.

La abuela paterna de la autora nació en Shanghai, en una familia de misioneros, cuyo fin era salvar las almas de los paganos. Cuando se inició la guerra, volvió a Mississipi, y allí fue donde se estableció, creando una familia. Tenía muy claro como debían que ser las cosas entre las personas de color y los blancos, encajando muy bien con los ideales de ese estado. Se casó con Robert (a quien está dedicado el libro) y tuvo dos hijos. Robert era un criador de caballos y era muy conocido en la zona. Para criar a sus dos hijos, tenían a Demetrie, una criada que llegó a criar a Kathryn.

Cuando contaba con 6 años, los padres de la autora se separaron quedando la custodia a manos del padre. Los niños vivían en un motel que pertenecía al padre, pero Kathryn siempre se iba a casa de sus abuelos para estar con Demetrie.
La época de la que estamos hablando era a finales de los 70, con lo que no tenía nada que ver con lo que narra la autora en el libro, puesto que en él, nos encontramos a inicio de los 60.
Sin embargo, la autora confiesa que Demetrie tenía su propio baño fuera de la casa, y que compartía vivencias con las protagonistas de la historia.

Aunque la familia paterna tenía esos ideales arraigados, la madre de la autora era totalmente diferente. Esta era liberal, no tenía criada y hacía todo en la casa por si misma, e incluso tenía amigas de color que la visitaban como una amiga más.

La novela:

Como ya he comentado anteriormente, la novela se ambienta en los años 60, en Jackson, la capital de Mississipi. No sé si conocéis mucho de la historia de América y los estados del sur, pero se caracterizaban por el racismo y la segregación. Tardaron en abolir la esclavitud, y fueron los últimos en aceptar la igualdad racial. Es más, fue la cuna del último vestigio del Ku Klux Klan.

Es una novela que está narrada en primera persona, pero son tres los narradores: Aibileen, Minny y Miss Skeeter, es una historia a tres voces.
Para poder explicároslo, solo tenéis que imaginar un diario, donde se cuentan el día a día de cada uno, pues más o menos eso, pero contado por tres personas, encadenando esas historias.

Es una novela perteneciente al género narrativo contemporáneo. Hay un equilibrio perfecto entre la narración, las descripciones y el diálogo. El vocabulario depende de quién esté narrando el capítulo. Cuando es Aibileen y Minny las que hablan, hay incluso palabras en cursiva, escritas tal como ellas la pronuncian; ayudando de esa manera a meternos más en la historia.
Tiene una estructura más o menos lineal, aunque como son tres los narradores, en determinados momentos parece dispersa, aunque todo tiene un comienzo, y un final, y vamos avanzando pasito a paso, descubriendo la historia tal como estamos siendo testigos. No destapa ningún secreto antes de tiempo, está todo milimétricamente pensado.

Es una novela que no deja frío al lector. Conforme vas avanzando en la historia, vas identificándote con los distintos personajes, vas emocionándote con algunas historias, rechazando algunas otras, y deseando poder arreglar las injusticias que se cometieron en aquel entonces.

Es una historia de racismo, de envidias, de ambición… De cómo conseguir aquello que se quiere a base de engaños y mentiras, de secretos, de miedos y de mucho dolor ajeno.
Aibileen y Minny nos van contando en primera persona cómo es la vida de una criada negra en aquella época en Jackson. Cómo las tratan, cuáles son sus deberes, y los pocos derechos, por no decir ninguno, que tienen. Lo que deben de hacer o dejar de hacer por, simplemente, tener un color diferente de piel.
Y Skeeter nos cuenta la misma historia vista por una chica blanca, criada por una negra, que no acepta el racismo y que lucha para que todo cambie, o empiece a cambiar.

No quiero entrar más en el libro, en las historias porque lo mejor que tiene es descubrirlo por uno mismo, sorprenderte y emocionarte con ellas. Porque es una historia que emociona, que encoge el corazón aunque te hace sonreír entre lágrimas, e incluso soltar más que una carcajada. Es un libro de final agridulce, dejando algunas partes sin cerrar puertas, dejando a la imaginación del lector…

La película:

Como ya he comentado anteriormente, ha sido llevada a la gran pantalla, y lo han hecho de manera magistral. Es muy fiel al libro, aunque se han tomado ciertas libertades, pero es que las películas siempre lo hacen.
No cuentan todas las historias recogidas en la novela, pero sería eterno en tiempo, si tuvieran que llevarlo a cabo.
Si los personajes en la novela son maravillosos, en la película lo han sabido captar igual o mejor, saliéndose del papel. No en vano, a la actriz que hace de Minny le han dado el Óscar a la mejor actriz secundaria.

Son recomendables las dos, tanto la novela, como la película, eso sí, yo leería primero el libro y luego disfrutaría de la película… Es una historia maravillosa.

martes, 24 de abril de 2012

Grupo 7


La elección cinematográfica de la semana pasada fue debido a la conjunción de un par de cosas: los planetas, el tarot y… que nooo, que es bromaaaa, era para comprobar si estabais leyendo. :p Había escuchado buenas críticas de la película, no solo por profesionales, sino amigos que habían ido a verla. Además, hay que apoyar un poco más nuestro cine español, y por supuesto, también influía que estuviera ambientada en Sevilla. Y sí, la elegida fue Grupo 7.


No sé si habéis escuchado hablar de ella; las adolescentes seguro, porque uno de los actores estrella es Mario Casas, y este hombre mueve montañas… Pero vamos, aunque actúa bien, todo hay que decirlo, hay otros actores que me llegaron más en esta historia.

Está ambientada en los años previos a la Expo 92, cuando empieza su construcción, y Sevilla no solo necesita un cambio en infraestructuras para dar cabida a tan inmenso evento, sino también un lavado de cara de otras cosas que andan por el centro de la ciudad: la droga. Parece ser que por aquel entonces, había tráfico de droga por el centro de Sevilla, evidentemente hablamos de tráfico de drogas en pequeña escala, es decir pequeños trapicheos que enturbiaba los planes de los mandamases para Sevilla del 92.
Para terminar con esto, ponen a un grupo de policía secreta a luchar contra ese tráfico a baja escala, pero no es cualquier grupo, es el grupo 7. Y tengo que confesar una cosa: me llevé todo la película preguntándome por qué le llaman grupo 7, cuando los componentes son 4, pero seguro que se debe al distrito o algo así, y no lo cogí en la película.


El caso es que este grupo se dedica solo y exclusivamente a acabar con la droga, claro que no utiliza unos métodos muy clásicos, la verdad, digamos que incluso rozan los métodos poco éticos, pero… consiguen lo que quieren los mandamases. Así que nos encontramos ante una película que nos explica la corrupción policial desde el punto de vista de estos. ¿Qué importa utilizar unos métodos poco ortodoxos si se consiguen los objetivos? Esa es la repuesta que tenemos que buscar dentro de nosotros mismos.

Es una película que atrapa desde las primeras escenas puesto que hay acción, tiros, detenciones, golpes y sangre desde el inicio. Y aunque vas viendo los métodos que utilizan, la forma de comportarse…. No puedes evitar terminar apreciando a estos cuatro policías aunque no comulgues con su manera de hacer las cosas… Claro que todo tiene su cara y su cruz, y lo que sube baja, y.. vamos, que todos reciben parte de su merecido.

Hay varias cosas que tengo que destacar de la película: el papelón de los secundarios, sobre todo tengo que romper una lanza a favor de la actriz que hace de “La Caoba”, creo que se llama Estefanía de los Santos, aunque no he conseguido ninguna foto de ella; del policía gordito, Joaquin Nuñez, que lo clava; del malo malísimo, un aplauso enorme para él…. Además la ambientación de la película, gran ovación y me pongo a sus pies. Aunque esté hecha en 2011 es una película ochentera totalmente: los coches, la manera de vestir, la televisión, la radio, el entorno… muy, muy cuidado, un 10!!!
Y algo que me emocionó muchísimo, la construcción de la Expo 92. Vamos viendo, según van pasando los años, como va avanzando la construcción de esta exposición universal, y casi se me caen las lagrimitas cuando llegó la hora de la inauguración.

Es una película de recuerdos, puesto que te acuerdas tanto de cómo ibas vestido, hasta del teléfono que tenías encima de la mesilla; del presentador de turno del telediario de aquel entonces…. Tantos y tantos recuerdos!!

Eso sí, mi punto negativo está en el deje andaluz.  No todos ellos son andaluces, y cuando quieren transmitirlo, llegan a hacerlo demasiado forzado, y apenas se les entiende lo que dicen. En concreto Mario Casas parece que tenga una papa en la boca, y es difícil llegar a entender qué está diciendo en ese momento. Pero bueno, con un poco de maña, se puede llegar a traducir. :p
Una película entretenida e ideal para rememorar épocas pasadas. 

martes, 17 de abril de 2012

Cazadores oscuros & Hermanos de la Daga negra


Hace algún tiempo os hablaba de la moda en la literatura, y dentro de esta, destacaba a los vampiros. 

Todo el mundo conoce a los vampiros, protagonistas del género de terror, cuyo “padre literario”, quitando las leyendas existentes de hace siglos, fue Bram Stoker en 1897. Solo con pronunciar el nombre de Drácula, más de uno temblábamos de miedo, y agarrábamos el crucifijo como si nos fuera la vida en ello. (No, no miradme así, que todo tiene una explicación). La primera vez que vi UN TROZO de la película de Drácula, tenía 4 años. Tras unos 20 o 30 minutos de película, me subieron, para dormir, a un tercer piso de una casa muy, muy antigua, y me dejaron sola en una camita, algo oxidada puesto que hacía bastante ruido, cuya cabecera estaba adornada por un crucifijo de plata en una cadena.
Recuerdo haber pasado la mitad de la noche mirando la ventana, agarrando el crucifijo con la manita y temblando de miedo, pensando que Drácula iba a entrar por allí. Como veis, siempre he tenido aprensión a las películas de terror…

Luego, en 1977 llegó Anne Rice con su Entrevista con el vampiro, y fue llevado al cine teniendo como protagonista a Brad Pitt y Antonio Bandera entre ellos… No, esa peli no me dio miedo, la verdad, pero sí que me enganché a las historias de vampiros.
De esos vampiros terroríficos, algo menos con Anne Rice, pasamos hace unos pocos años al género romántico, y sí, siempre han tenido un deje erótico, pero romántico, romántico…. Si os preguntara, seguro que me diríais que la culpable de este salto al género romántico paranormal, fue Stephenie Meyer, y quizás aquí en España os daría la razón. Sin embargo, hay autoras que llevaron a este personaje terrorífico a la literatura romántica antes que Meyer… Una que resaltaría por ser de las primeras que se conoce, es L.J. Smith, en 1991, que fue la que inició la veda de vampiros en instituto y amores prohibidos. Aunque ninguno llegaría tanto a los lectores, como los vampiros crepusculares y reflectantes de S. Meyer

Sin embargo son dos autoras, las que se reparten el éxito dentro del subgénero romántico paranormal: Sherrilyn Kenyon y J.R. Ward. Es decir, que hay un pequeño pique entre Cazadores oscuros y La Hermandad de la Daga negra. Eso sí, la balanza se inclina sin remedio a S. Kenyon y sí, lo confieso, soy de cazadores oscuros más que de hermanos de la Daga negra.

Sherrilyn Kenyon
J.R. Ward












Hoy quería enfrentaros a estas dos autoras para que conocierais un poco de sus obras, aunque de los cazadores oscuros os he ido hablando a lo largo de los años. Pero hoy vamos a verlos combatir contra otros vampiros peligrosos y eróticos como son los de la Hermandad.

Empezamos enfrentando a las propias autoras, y curiosamente comparten curiosidades: Ambas poseen una edad parecida, Sherrilyn Kenyon tiene 47 años, mientras J.R. Ward 43 años. Ambas escriben paranormal y contemporánea, y usan pseudónimos. Sherrilyn escribe como Kinley Macgregor en la romántica histórica, y el verdadero nombre de J.R. Ward es Jessica Bird, nombre que usa para la novela contemporánea.
La primera en adentrarse en la paranormal romántica fue Sherrilyn, con Placeres en la noche, en 2002. J.R. escribió su primera novela de la Hermandad, en 2005.

Sin embargo tienen más diferencias que similitudes, aunque ambas hayan creado un mundo donde vampiros y humanos conviven, aunque sin que estos últimos lo sepan.

J.R. Ward ha construido un mundo oscuro, tenebroso donde podemos encontrar tres personajes distintos: los humanos, los vampiros y los restrictores (humanos sin almas). Estos vampiros son diferentes a los que nos tenían acostumbrados en el pasado. Estos no beben sangre de humanos, sino que se alimentan entre ellos. Por encima de ellos está su creadora, podemos llamarla así, que es La virgen escribana, y ella posee como unas sacerdotisas que son quienes alimentan a los nobles y los hermanos, hasta que encuentran a su media naranja. Sin embargo, los restrictores, cuyo jefe es Omega, están acabando con los vampiros, y estos son defendidos por la Hermandad: seis vampiros guerreros que luchan mano a mano contra ellos.
Esta Hermandad de la Daga negra, consta de 11 libros, traducidos al español 10 de ellos.
Son novelas de alto contenido erótico, muy alto, y narrado de forma directa, sin romanticismo. Podemos decir que esta serie es más erótica que romántica. Es un mundo, como ya he comentado, oscuro, tenebroso, lleno de dramatismo, muerte, opresión, sangre y sexo, mucho sexo.  
Además, Ward se salta una de las premisas de la novela romántica, el final feliz. Sí, lo tiene, pero a su forma. Hay algunas novelas con la que terminas con el alma atenazada, porque no es el final feliz que tú esperabas.

1º - Amante Oscuro
2º - Amante Eterno
3º - Amante Despierto
4º - Amante Confeso
5º - Amante Desatado
6º - Amante consagrado
7º - La guía secreta de la Hermandad de la Daga Negra
8º - Amante vengado
9º - Amante mío
10º - Amante liberada
11º - Lover Reborn

Personalmente, me entretengo con esta serie, pero me cuesta ponerme a ello. Es decir, no corro por leer las novelas, aunque cuando me pongo, me dejan atrapada entre sus páginas. Encuentro algunos puntos negativos que, al principio, hizo que me atragantara con sus historias. La autora llama macho y hembra a todo ser que aparece en la novela, y me resulta muy chocante. Os pongo un ejemplo:
“ Apareció un macho de metro noventa en la puerta, moreno… bla bla bla… “
Otra cosa que me aburre soberanamente, es la vida de los restrictores. Es más, suelo saltarme esa parte. Para hacerlo más ameno, la autora incluyó a un hermano traidor entre sus filas.. pero ni aun así.


Sherrilyn Kenyon construyó un mundo más amplio, diverso, divertido y atrayente. En este mundo existen muchos seres, entre los que nos encontramos los humanos, pero somos ciegos y sordos a lo que pasa a nuestro alrededor.
Todo empezó con los dioses griegos, personajes más que  influyentes en este mundo. Zeus creó al hombre, y Apolo a los apólitas (hijos de Apolo). El problema es que los apólitas decidieron acabar con los humanos, y en su lucha, cayó una de las amantes de Apolo, y este los condenó a no poder caminar bajo el sol, a tener colmillos, a alimentarse de sangre de otro apolita, y a morir a los 27 años. Además, la muerte de estos es agónica y dolorosa, así que tienen dos soluciones para evitarla: o se suicidan el día antes de su 27 cumpleaños, o se convierten en Daimon cogiendo el alma de los humanos. Estas almas no son longevas y deben matar muchos humanos para poder sobrevivir.
Para evitar que acaben con los humanos, Artemisia crea los Cazadores oscuros, unos hombres sin alma que se convierten en inmortales, y que tienen la misma apariencia que los vampiros. Estos hombres han sufrido en su vida anterior tanto, que a su muerte piden un último deseo, el de venganza. A cambio de ese deseo, se convierten en Cazadores. Deben matar a los Daimon antes que las almas de los humanos expiren en su interior.
No solo tenemos Daimon, Apolitas, Cazadores oscuros y dioses… Tenemos mil y un seres malignos, que son combatidos por la pirámide protectora como la llama la autora:

1          1. Cazadores oscuros o Dark Hunters
            2.Guardianes de los sueños o Dream Hunters, que luchan contra aquellos que absorben la energía a través de los sueños.    
            3. Los cazadores Arcadios y Katagarios, que protegen de los asesinos.

Y estos tres son los protagonistas de las 30 novelas que componen la saga de Cazadores Oscuros.

1º - Un amante de ensueño
2º - Dragonswan
3º - Placeres de la noche
4º - El abrazo de la noche
5º - Phantom lover
6º - Bailando con el diablo
7º - El beso de la noche
8º - El juego de la noche
9º - Winter born
10º - Disfruta de la noche
11º - Pecados de la noche
12º - Second chances
13º - Desnuda la noche
14º - La cara oscura de la luna
15º - A hard day's Night-Searcher
16º - Amor al primer mordisco - Hasta que la muerte nos separe
17º - Fear the darkness
18º - El cazador de sueños
19º - El diablo puede llorar
20º - La luna de la medianoche
21º - Atrapando un sueño
22º - Aquerón
23º - El silencio de la noche
24º - Shadow of the Moon
25º - Dream Warrior
26º - Bad moon rising
27º - No Mercy
28º - Retribution
29º - The Guardian
30º - Time Untime

A diferencia de J.R., Sherrilyn escribe con un humor irónico-sarcástico que hace las delicias de sus lectores. Tiene también alto contenido erótico, pero siempre hay ternura, dulzura, y risas, muchas risas. Los personajes lo han pasado mal en sus vidas anteriores, y hay partes tristes, pero siempre resalta más el humor. Puedes acabar a carcajadas en el tren, en casa o en el trabajo, así que hay que mirar antes quien hay alrededor.
Además, no van en grupos, suelen combatir a solas, puesto que cuando están juntos, se debilitan sus poderes... Ah! que no lo he dicho!!! Tienen poderes! Cada uno posee algo que lo caracteriza...

Son novelas que atrapan, enganchan y no dejan respirar al lector una vez comienza la serie. Es divertida y muy entretenida, aunque algunas, sobre todo de los Dream-hunters, cojean un poco. Pero bueno, siempre entretienen.

El éxito ha seguido a S. Kenyon desde el principio, no solo tiene novelas, sino que también hay comics, y ahora van a llevar un spin off de la saga, al cine.
Somos muchas las lectoras que estamos atrapadas en la red de los cazadores. Son libros muy recomendables… Así que personalmente, ganan estos sobre la Hermandad. Aunque una vez que no encontramos novedades sobre la mesa de Kenyon, recurrimos a Ward para quitarnos el gusanillo.

En fin, dos mujeres de armas tomar, que se han convertido en autoras con miles de fans, que le siguen a cada paso que dan y que esperan con ganas sus siguientes novelas. 

domingo, 8 de abril de 2012

El exótico Hotel Marigold

Hay veces que dejarte llevar te da sorpresas. Mis amigos dijeron de ir al cine, asentí y dejé todo en sus manos. Cuando les pregunté el título de la película que íbamos a ver, me quedé a cuadros, ni me sonaba: El exótico Hotel Marigold. Al principio se comieron aquello de El exótico... y me dijeron que se titulaba Hotel Marigold... ¿Qué queréis que os diga? Me sonó a peli de miedo y casi me da un yuyu..... Luego busqué el trailer y quedé prendada. Eso sí, ni punto de comparación a como salí del cine. ¡Qué maravilla de película!


A priori, si lees la sinopsis, puede resultarte una película tontorrona, sin muchos alicientes, pero una vez que te sientas delante de la gran pantalla, quedas enamorada. Las historias personales de cada uno de ellos, el elenco de actores tan maravillosos, los colores, los sentimientos, las emociones, el desarrollo de la película, la evolución de los personajes.....

Ya os he hablado del elenco de actores que tiene, pero es que... ¿Quién no conoce a la actriz Maggie Smith? ¿No os suena? ¿Y si os digo la profesora Minerva McGonagall de Harry Potter? ¿Y quién no conoce a Bill Nighy? Sí, también hizo un papel en Harry Potter, pero como mejor lo conocemos es haciendo de rockero loco en Love Actually. ¿Y Judi Dench? La eterna M de James Bond..... Y así un sinfín de actores que llenan la pantalla por completo, y nos demuestra, que la edad no hace perder las facultades de emocionar, ilusionar y sorprender al espectador. Que el que es un buen actor, lo es toda la vida. Lástima que Hollywood no piense lo mismo.

Otra cosa que te llega al alma, los diálogos... se saca tanto de ellos... Es una película divertida, tierna, con mucha emoción y sentimientos. Verdaderamente recomendable. Os dejo el trailer:

 

Por cierto, está basada en una novela de  Deborah Moggach, These foolish things.

domingo, 1 de abril de 2012

¿Romanticismo?¿Dónde?


Hoy os traigo otro desbarre de los míos, así que no me lo tengan en cuenta. Hacía tiempo que no escribía una entrada y hoy ha venido esta escatológica historia.


No si os he dicho por aquí, lo despistada que puedo ser con los libros. Puede que una historia no se me olvide en la vida, pero los títulos….. eso es otro cantar. He llegado a comprar dos veces el mismo libro porque no recordaba el título, aunque en cuanto he empezado el libro, he descubierto que ya lo había leído. Por eso desde el 2003, anoto en una agendita, todos los libros que leo y compro para evitar repeticiones.
El caso es que hace relativamente poco, trabajaba lejos de casa, y siempre me gusta llevarme el libro que tenga entre manos. El problema es que había terminado uno y no sabía que llevarme. Me acerqué a la estantería y cogí uno al azar. Quería uno romántico y el que estaba en mi estantería tenía buena pinta.

El hecho es que, después de comer, cuando fui a hincarle el diente, descubrí, desde la primera escena, que ya lo había leído. Es más, es un libro que me encantó en su momento. Como no tenía nada a mano, seguí leyéndolo.
Cuando lees las novelas por segunda vez, más tranquila, sin esas ansias por saber y disfrutar, ves las cosas de manera diferente. Eres capaz de descubrir fallos, faltas ortográficas… en fin… Sí, cuando leo por primera vez el libro, me meto tanto en él, que es como si estuviera recreando una película, no soy capaz de ver las faltas, a no ser que sean muy garrafales.

Pues esta vez, sentada en el coche, ya con la primera escena empecé a reírme a carcajadas. Quien no me haya leído nunca, y este sea el primer post, decirle que aunque voy a criticar una escena romántica, soy de las que me bebo estos libros. Soy lectora de este género y otros muchos, y no lo escondo. Pero es que hay escenas…y escenas.

Os meto en ambiente. Año 1099, en la corte inglesa, el barón de los feudos de Wexton cae prisionero a manos del barón Louddon. Tras despojarlo de toda ropa de cintura para arriba, es atado a un poste en medio de un patio, rodeado de nieve, y con una ventisca que corta el aliento. Sus enemigos esperan inquietos a que sucumba a la muerte, pero mientras eso ocurre se les hielan los pensamientos. Así que deciden dejarlo solo y esperar calentitos a que se muera.
En ese momento, la hermanastra del temible barón Louddon, sale a hurtadillas para socorrer al cautivo. Lo salva, lo conduce a unos aposentos caldeados, y para que entre en calor, se mete los pies del susodicho debajo del vestido, poniéndolo en contacto con su estómago.

En ese momento, Violeta que estaba leyendo, pega un respingo, pone cara de asco y pierde todo el romanticismo que pudiera llevar en sus venas.
A ver… ese caballero inglés, que se lleva varios días cabalgando a lomos de su caballo, sin ver más agua que la de la lluvia o la nieve. Esa mugre entre los dedos de esas botas de cuero… Ese frío intenso sobre un estómago calentito…. Aggghhhh!!!!! Dios mío!! ¿¿Cómo alguien puede pensar que ESO es romántico??….
Momentos más tarde, como dos o tres capítulos después… o algo más.. Ella es secuestrada por ese barón al que salvó y llevada a su castillo… Y lo primero que pide es una tina y una pastilla de jabón para lavarse… Esto…. Jabón?? En el 1099??????


Como me quedé con las “patillas colgando”, fui a interesarme por el origen del jabón y ha sido una investigación la mar de curiosa. Eso sí, no me ha quedado del todo claro.
Parece ser, que los romanos dieron con él en el monte Sapo, gracias a la lluvia, las grasas de los animales sacrificados y las cenizas. Las mujeres iban al río que estaba a sus píes para lavar sus ropas.
Además de este hecho, se tiene constancia de su presencia en Babilonia, Mesopotamia, y los fenicios los utilizaban para limpiar la lana y el algodón.
En cuestión de higiene, los romanos y los griegos se frotaban con arena y aceites y se restregaban con un raspador para retirar todo aquello. Luego se echaban un linimento hecho con hierbas.

A Europa llegó con los fenicios, pero siempre tenía una función o bien medicinal o para limpiar telas. En España fue introducido por los árabes.
Eso sí, cuando declinó el imperio Romano, el jabón perdió fuerza, y volvió a resurgir en Venecia en el 700 d.c.
Parece ser que a Inglaterra llegó sobre el siglo XII, y que empezó a fabricarlo con la invasión normanda, pero no está constatado ni fechado en ningún sitio.
Sin embargo, sí hablan que en la alta edad media, eran mucho más limpios que los de la baja edad media. Existía baños públicos, y los nobles poseían unas tinas de madera y usaban barras de jabón…

En fin, no sé si por el 1099 habría mucho jabón o no… pero mi imaginación, tras una segunda lectura ha jugado malas pasadas. Se me arrugaba el hociquillo pensando en la higiene y se me iba el romanticismo por el desagüe… ah, que no existían desagües por aquella época… Cachis!!!!

El libro en sí está muy bien. Es uno de los que más me gusta de Julie Garwood y se titula Honor y pasión. Ha sido reeditado hace poco y la verdad es que merece la pena, salvo por esos momentos poco higiénicos. Pero qué queréis que os diga? En la primera lectura ni me di cuenta. Me enfrasqué en la historia, disfruté, babeé de la envidia…

Otro libro que me hizo arrugar el hociquillo, fue Sahara de Clive Cussler, uno de los mejores libros de aventuras sobre la faz de la Tierra, no así la película, pero en fin… hablaremos de él en otra ocasión.
No sé si conocéis a Cussler, tiene varias series y una de las más conocidas es sobre Dirk Pitt, una especie de James Bond, agitado pero no revuelto, con un Indiana Jones, eso sí, le van más los mares que otra cosa. Pero en esta ocasión se encuentran en el desierto del Sahara. Como buen James Bond (llamémosle así), Dirk se acuesta con varias mozuelas a lo largo de la serie, y aquí no iba a ser menos. El momento cumbre, lo tienen tras pasar unos 10 días en el desierto, sin agua, comida, huyendo de enemigos, luchando por sus vidas… Cuando son encontrados, en vez de correr a la ducha y disfrutar más tarde de ese momento de pasión… O bien, directamente en la ducha si no hay ganas de esperar… Lo hacen allí, casi rodeados de todo el mundo, llenos de mugre, mierda, y olores… Y lo siento, sigo perdiendo la vena romántica cuando hacen eso… Mucha pasión, mucho calentón, pero por dios, que haya higiene!!!!!

Perdonad esta escatológica entrada de hoy, pero mis neuronas han empezado a desbarrar y no he podido parar. Apuntaros esos libros que merecen la pena, cada uno en su género… Pero recordad mantener el romanticismo a raya, y no arrugad mucho el hociquillo.