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domingo, 26 de febrero de 2012

Sagas, series, personajes inter-relacionados y cameos.


Llevo un par de días haciéndome una pregunta tonta: ¿Qué hace que nos enganchemos a una saga o una serie de libros? ¿Son los personajes? ¿La trama?...
Personalmente pienso que es un conjunto de cosas. Veamos, la trama tiene que ser importante para enganchar al lector, pero creo que aquí, el quid de la cuestión, serían los personajes. Deben ser atrayentes, profundos, impactantes, para que quieras seguir leyendo sobre ellos en una siguiente entrega.

Para mí, hay una sutil diferencia entre saga y serie, por lo menos, bajo mi punto de vista. Siempre he considerado que Saga se definía al conjunto de libros que tenían como protagonistas, personajes de una misma familia, con distintas generaciones, o bien personajes de una misma comunidad.
Mientras que serie, es una sucesión de libros con un orden cronológico u otro tipo de orden lógico, que tiene una unidad narrativa independiente, pero que comparten los mismos personajes.

Encontramos series y sagas en muchos géneros literarios, pero quizás, en los que más presencia tengan, sean en el género fantástico, en el policíaco y en el romántico. ¿Quién no conoce El señor de los anillos? Para mí, como es una comunidad, le llamaría Saga sin duda alguna. Dentro de la fantasía, los libros de Anita Blake, para mí serían serie.
Dentro del policíaco, la mayoría son series, puesto que tenemos unos mismos protagonistas con diferentes casos policíacos.

Y en romántico es ya incontable.
Hay autoras que no pueden evitarlo, y hasta no ver casados a todos los personajes de una misma familia, no paran. Así tenemos la saga de los Malory de Johanna Lindsey; los Montgomery de Jude Deveraux; los MacGregor de Nora Roberts
Por ser una comunidad, me vienen a la mente dos sagas, la de Sherrilyn Kenyon con Los cazadores oscuros y J.R. Ward, con La hermandad de la Daga negra
Y series hay miles y  miles por cada autora dentro de este género.

Pero hay autores que van un poco más allá de estas dos acepciones, y son los personajes inter-relacionados. A ver, intento explicarme. La reina de esta tercera opción, es Karen Rose. Esta autora adora a sus personajes, se enamora de cada uno de ellos, y aunque sean secundarios, les coge tanto cariño, que los retoma en libros posteriores para desarrollar su vida. No puede considerarse serie, porque no son sucesivos, tienen una relación, sí, pero no son una sucesión… En realidad, lo que es, una locura, una tortura para sus lectores.  Para explicarme mejor, os dejo un pequeño croquis que hizo la propia autora para que los lectores supiéramos la relación entre sus novelas…

Y por último, los cameos. Son muchos los autores, que introducen personajes suyos en otras novelas, provocando una reacción en el lector, sobre todos los fieles seguidores, que seguro que cogerán el guiño y lo apreciarán.

El problema que le encuentro a esto de las sagas, series, personajes inter-relacionados  y cameos, son las editoriales. Normalmente, salvo honrosa excepciones, son autores extranjeros aquellos a los que seguimos, y claro, la editorial coge una novela, le da igual el número que sea, y la traduce. Luego, si no tiene el éxito que ellos quieren, deja de editarlas, o bien, no lo hacen en el orden que deben… Así que ahí te ves, volviéndote loca, leyendo una serie de libros sin orden cierto, o una saga saltándote números.
En el caso de Karen Rose, no es muy significativo, hasta llegar a la trilogía Vartanian, que ahí sí que tienes que leértelos seguidos, pero el resto, pues… a esperar que lleguen a España, o a desempolvar tu inglés dormido, o bien, a rezar porque alguna alma cándida con grandes conocimientos de inglés, quiera compartir ese conocimiento con los demás.

¿Seguís muchas series o sagas? ¿Qué os atraen de ellas? ¿Sois capaces de descubrir los guiños y los cameos inesperados de algunos autores?

Biblioforum comics!



Con cierto retraso, os traigo hoy una crónica pequeñita, de la reunión que tuvo lugar en la librería Sensei Cómics, el sábado 18 de febrero, de los componentes de Bibliofórum y sus fieles seguidores entre los que me encuentro. :p

Esta vez nos reunimos para disfrutar de otra "parcela" de la literatura, algo más desconocida y personal, como es el mundo del cómic. Para ello, tuvimos el placer de escuchar a dos ilustradores, como son Juan Manuel Moreno, y Abel Hipólito, y fueron moderados, por Concha Perea, gran conocedora del tema a tratar.
Foto realizada por los componentes de Biblioforum

Lo primero que nos contaron, fue el origen del cómic, como no podía ser de otra manera. Lo divertido es que para nuestro contertulios, el origen del cómic está unido al origen del hombre. ¿Qué son si no, las pinturas rupestres, o las de Egipto? Fue un descubrimiento interesante esa forma de pensar...
Del origen pasamos a la evolución a lo largo de la historia, los diferentes tipos de cómics que hay dependiendo de donde se crean: Japón, América, Francia... etc...
El momento álgido llegó ante la pregunta del futuro del cómic con esto de las nuevas tecnologías. Algunos tenían una visión pesimista, otros eran optimistas y aunque pensaban que iba a cambiar la forma de verlo, nunca desaparecería como tal.

Otro de los temas más sorprendentes, llegó a manos de Juan Manuel Moreno y de Juan Antonio Caro (autor de Señores de Godos). Se les preguntó a los ilustradores, cómo conseguían transformar los personajes de una novela, en un cómic, cuál era el proceso. Aquí entraron a contestar Juan Manuel y Juan Antonio, quienes juntos, habían traído al mundo a los personajes de la novela de Juan Antonio. Evidentemente el ilustrador es Juan Manuel, pero tal como nos dijo él mismo, el autor de la novela tiene también mucho peso en el proceso. Para ello es necesario muchas reuniones para hablar de cada uno de los personajes; de hacer bocetos, de hacer fotos, de "verlos" antes de poder pasarlos al papel, y luego tiene un gran trabajo detrás a manos del ilustrador.
Fue un momento tierno porque se veía en ambos, el orgullo de haberlo hecho posible, y sobre todo, en la cara de Juan Antonio, la fascinación del trabajo realizado por Juan Manuel.
Foto realizada por los componentes de Biblioforum

Fue una reunión interesante y muy ilustrativa :p El problema era que no solo me quedaba embobada escuchando hablar a estos gran conocedores del cómic, sino que también me quedaba hipnotizada por los cómics que se iban pasando para que disfrutáramos de ellos. Allí estuvo desde Tintín, El capitán Trueno, El capitán Valiente, hasta la gran triunfadora de los Goyas, Arrugas. He de confesar que hubo momentos en los que me embebí tanto en los cómics, que perdía el hilo de la conversación. Pero fueron pequeños minutos, lo prometo.

Siempre es un placer pasar el rato con ellos, y descubrir nuevos mundos, libros, autores e ideas. Quienes tengan la oportunidad de ir a una de estas reuniones, que no lo dude, no se sentirá defraudado.

sábado, 25 de febrero de 2012

Presentación de La Torre del gallo, Fco. Javier Oliva


Ayer tuvo lugar en la Fnac, la presentación de la novela La Torre del gallo de Francisco Javier Oliva. Corría a cargo del catedrático en ecología, Jose A. Merino, quien junto al autor, nos hizo pasar un rato muy ameno.
La primera pregunta que nos hicieron fue: ¿y qué hace un catedrático de ecología presentando un libro? La respuesta fue bien sencilla, por la amistad que le une al autor. Eso, y el conocimiento que tiene de la ciudad donde se desarrolla la trama de la novela.


Sí, señor. Hicieron toda una apología a Sigüenza... Todos los que allí estábamos, incluso los que pasaban curiosos por nuestra vera, sentimos una inmensa necesidad de coger el tren en ese mismo instante y tirar para Sigüenza. Queda pendiente una buena visita a la ciudad, para vivir in situ, todo aquello que contaron.


La historia transcurre, evidentemente en Sigüenza, y tal como explicaba Jose A., existen dos libros en uno. Una parte transcurre en la actualidad, otra parte en el 2040. Sí, así me quedé yo, con la boca abierta cuando descubrí que de historica precisamente no era la novela, que lo que tiene es una novela de misterio dentro de una novela costumbrista. Et... voilá!! ¿cómo os quedáis? Pues igual que me quedé yo....

Fue una presentación amena y familiar, puesto que la amistad que les une se notaba en la forma de hablar de ambos contertulios. Vendieron como nadie la ciudad, y por supuesto, la novela. Nos contaron cotilleos, vivencias, recuerdos y donde sacó el autor la idea de la trama. Yo ya llevaba pensamientos de comprarla, y no pude resistirme a la tentación de llevármela firmadita y todo. Así que más adelante, haré reseña de la novela.
Por lo pronto fue un placer volver a coincidir con el autor, y pasar un buen rato en su presencia.

jueves, 23 de febrero de 2012

Siempre con recuerdos


Toma lo que puedas de la vida, Marina. Toma lo que puedas y no mires atrás. Si Carlos es un flirteo de un mes, de dos..., aprovecha ese tiempo. Atesóralo como algo glorioso y, cuando acabe, al menos tendrás el recuerdo de ese tiempo mágico. ¿O es que quieres ser una anciana sin recuerdos?


Amaneceres cautivos, Nieves Hidalgo

lunes, 20 de febrero de 2012

Letal como un solo de Charlie Parker, Javier Márquez Sánchez


Estamos acostumbrados a encontrarnos novelas negras escritos por nórdicos o bien estadounidenses, pero hoy os traigo algo diferente. Aunque esté ambientada en Estados Unidos, está hecha “made in Spain”, por uno de nuestros autores nóveles en vertiginoso ascenso, Javier Márquez Sánchez. Y sí, vengo a hablaros de Letal como un solo de Charlie Parker, su última novela.

El autor:

Sois muchos los que habéis comentado que no conocíais a este autor, así que voy a intentar acercaros un poco a él.
Nació en 1978 y ya desde pequeño despuntaba maneras hacia el mundillo literario, digamos que llevaba el arte en las venas en mucha de sus vertientes; ya veréis, un poco más tarde, por qué lo digo.
Desde pequeño tuvo a grandes referentes en su vida, y no fueron otros que su propia familia. De sus abuelos y sus padres, heredó el amor por los libros, por la música y el cine. Gracias a la gran biblioteca de su abuelo, empezó desde bien pequeño a disfrutar de grandes clásicos, y de autores que nada tenían que ver con la literatura infantil. Desde Hemingway, Bukowski … a…Verne, Asimov o Chandler.
Sus películas favoritas iban desde el lejano Oeste a las de los Hermanos Marx, pasando por todos los clásicos… Y si habláramos de música nos saldríamos de los márgenes impuestos por Blogger porque le gustan todos los palos, desde el flamenco, hasta el country.  
Foto realizada por Laura Muñoz.
Ya desde pequeño le gustaba contar historias, y tardó poco en plasmarlo en papel. El caso es que no deja que ese papel llegue a manos de ávidos lectores… Una pena, porque sería divertido descubrir sus inicios.
Como llevaba las letras en la sangre, decidió dedicarse al periodismo y en eso anda ahora. Durante 10 años estuvo trabajando para Cambio 16 como subdirector, y ahora es jefe de cierre de la edición española de la revista Esquire. Además, colabora en diversas publicaciones, sobre todo de contenidos musicales.
A lo que me refería antes con eso de llevar el arte en las venas, es que no solo es periodista y escritor, sino que también es guionista, y ahora se inicia, tímidamente, como cantautor.

Es autor de muchas biografías, pero la más conocida es, Rat-pack, Viviendo a su manera. La primera novela que editó fue La fiesta de Orfeo en 2009; le siguió Los rebeldes de Crow  en 2010; y la novela que hoy tenemos entre manos: Letal como un solo de Charlie Parker. Si queréis conocer algo más de él, no dudéis en pasar por su página web: El rincón de Javier Márquez Sánchez o su blog personal:  Al otro lado del río y entre los árboles.


La novela:

Letal como un solo de Charlie Parker, como ya he comentado al inicio de esta reseña, está clasificada dentro de la novela negra. La mayor parte de la trama transcurre en Las Vegas, 1955, en un ambiente oscuro de casinos, mafia, alcohol, drogas y mujeres.
Las Vegas, 1955
Lo primero que llama la atención, es la portada y el título. Para lo último, tendréis que esperar a leer la novela para comprenderlo, y creedme, todo tiene su explicación. Lo de la portada… sin palabras. Es magnífica y le va como anillo al dedo. En ella encontramos resumido, de manera magistral, el libro completo. 
La estructura también es sorprendente. Los capítulos no tienen numeración, sino que tienen un título que resume la acción que va a tener lugar en él. Suelen ser frases impactantes que llaman la atención al lector, provocando que se quede atrapado al instante en la lectura. Un ejemplo lo tenemos en lo que, en otras novelas, podríamos llamar prólogo; aquí se resume con una sola frase: Un mal día para morir… ¿Es o no es impactante? Pues así con cada uno de los capítulos.
Estos se componen de unas 10 o 12 páginas como media, así que tienen la medida exacta para no resultar densos, ni demasiado cortos.

Está narrado en primera persona por el propio protagonista, Eddie Bennett, alias el figura. No es una novela lineal al uso (aunque la trama principal pueda decirse que sí lo es) puesto que Eddie, en 1998, nos cuenta un hecho que tuvo lugar en su vida, y nos hace viajar a Las Vegas de 1955.


De la novela resaltaría dos cosas: los cameos con personajes de carne y hueso, a los que tanto conocemos: Frank Sinatra, Dean Martin, John Wayne…que por cierto al final del libro el autor aclara cuales son reales. Y la magnífica ambientación que tiene.
De  Javier Márquez valoro su forma de narrar: hace que nos imaginemos la novela como si de una película se tratara. Estás “viendo” el libro en vez de leerlo. Tiene tal capacidad de descripción, que logras visualizar las escenas. Además, se nota el  gran trabajo de documentación; parece que el mismo autor haya estado en esa parte del mundo, en esa época. Lo describe de manera tan detallista, que es como si estuvieras en esos hoteles glamurosos, ante esos personajes deslumbrantes y tan llenos de carisma.


He estado buscando alguna entrevista del autor, tras la publicación de esta novela, pero no he encontrado ninguna, es verdad que lleva desde el 6 de febrero en el mercado, pero me gustaría saber cómo se ha encontrado el autor escribiendo esta novela. Me refiero a si se ha sentido cómodo, si le ha gustado… Y hago esta pregunta porque me parece que se lo ha debido pasar como los indios, puesto que todos los gustos del autor están plasmados en la novela. Desde los actores, la música, los cantantes, las bebidas, la época… me daba la impresión de estar viendo al autor como el protagonista.

Solo le pongo dos pequeños “peros” a la novela.
Uno de ellos resulta de la utilización de la primera persona como narrador. Al estar narrado de esa manera, solo se tiene la información basada en la propia visión del protagonista. Estamos viendo lo que él quiere enseñarnos, lo que él quiere contarnos. Así que te quedas con ganas de más. De saber más cosas de Eddie y de todos los personajes que aparecen en la trama.

El otro “pero” es algo que me ha tenido enfurruñada durante toda la novela. Me entraban ganas de darle un buen puntapié en el trasero a más de un personaje; y se los quería dar al personaje y no al autor, por dos razones: me pilla un poco lejos para dárselo, y que él no tiene la culpa realmente. 
En la época en la que está ambientada la novela, a la mujer se le tenía como un simple objeto de decoración. Solo servían para ser olvidadas en caso de ser poco agraciadas, o para ser observadas y degustadas en el caso de ser monas. Es más, los personajes de esta novela, usan a la mujer como simples “kleenex”. Para no acordarse, no se acuerdan ni de sus nombres… En fin… Hay una mujer que resalta en la novela, que lucha por salir de ese círculo vicioso, aunque se lo hacen pasar mal, y al menos te desquitas un poco.

Sin embargo mi cariño se ha quedado con otro personaje. Uno que solo sale un par de veces, pero era la sensatez dentro de una vida de excesos. Ese personaje es Louis. Para mí, uno de los mejores.

Letal como un solo de Charlie Parker es una novela ágil, entretenida, de esas que enganchan desde el principio. Disfrutas de la acción, de los golpes, las balas cual película del Oeste… No podía faltar el alcohol, el sexo, la sangre, la muerte, el deseo… y por supuesto, La Mafia.
Si estáis dispuestos a leer una buena historia, coged un copa de vino o un vaso de Whisky, poneros un Cd de Frank Sinatra o Dean Martin, y dejaros llevar por la historia de Eddie Bennet. Espero que disfruten.  

jueves, 16 de febrero de 2012

Corazón destrozado

Otro de esos fragmentos, que leyendo el libro, te llegan de alguna manera. 


Cuando quieres a alguien, cuando lo quieres de verdad, ya sea un amigo o un amante, desnudas tu alma. Le entregas una parte de ti que no le has dado a nadie y le dejas ver una parte de tu persona que solo él o ella puede herir. Prácticamente le das el cuchillo y el mapa con los puntos exactos para que corte en el sitio preciso de tu corazón y de tu alma. Y cuando ataca, te deja lisiado. Te destroza el corazón. Te deja desnudo, expuesto, y te preguntas qué has hecho para provocar tanta rabia cuando lo único que querías era amar a esa persona. Te preguntas qué es lo que haces mal para que nadie confíe en ti, para que nadie te ame. Si pasa una vez, es malo. Pero si se repite... ¿te parece que no es para asustarse? 

 Conversación entre Acheron y Katra, El diablo puede llorar, Sherrilyn Kenyon.

martes, 14 de febrero de 2012

Debe ser amor, Rachel Gibson



Hay ciertas novelas que pasan por tu vida sin penas y sin glorias, simplemente haciéndote pasar un buen rato. Es el caso de la novela que os traigo hoy, Debe ser amor de Rachel Gibson.
Llegó a mí como regalo, y fue muy bien acogido por mi parte. De esta autora solo había leído una novela, y aunque no me había disgustado, no había vuelto a buscar nada suyo por las librerías.
Quizás me ocurra que al ser chick-lit, y no llevarme muy bien con este subgénero, pues…. No, no lo habría conseguido por mí misma. Pero como era un regalo, le di una oportunidad. No está mal, como ya he dicho, te hace pasar un buen momento, pero vamos, que no es nada del otro mundo.

La portada es la típica portada chick-lit: colores pasteles: celeste, amarillos y naranjas claros. Una chica en una cama, con las sábanas hasta los ojos, en pleno éxtasis. En fin, sin comentarios.

El caso es que es un chick-lit de suspense, hay un caso policial, en el que el protagonista es el policía, y la protagonista la “víctima”, y lo pongo entre comillas porque hay que descubrir si es así, o está inculpada en el caso.
Además de las portadas, tiene los tópicos típicos de la novela chick-lit. Una chica alocada, patosa en ciertos momentos, con relaciones sentimentales anteriores a cual más rara. Tiene decidido que no sirve para mantener una relación con un hombre normal, pero se encuentra de bruces con el tío más maravilloso del mundo. Este, es nuestro policía. Alto, rudo, fuerte, maravillosamente guapo… Vamos, de esos que no existen… :p

Empiezan una relación de amor-odio, en este caso atracción-odio, y hay un gran tira y afloja. Evidentemente, terminan aflojando del todo, pero vamos, eso no es ningún spoiler, eh???

Otra de las características de este tipo de subgénero son las familias respectivas de cada uno de los protagonistas. La de la chica, igual que ella: locas, raras, extravagantes. Y los de él, numerosa y bulliciosa. Un componente familiar que me encanta es el loro Sam, creo que es el más entrañable del todo.

En fin, una novela chick-lit de suspense que te hace sonreír en determinados momentos y pasar un rato entretenido.  No tiene mucho más donde escarbar.


lunes, 13 de febrero de 2012

Muerte en las nubes, Agatha Christie


Hacía tiempo que no leía a la tía Agatha y la semana pasada tocó el siguiente libro de la colección. La estoy leyendo conforme fueron editadas, así que seguro que en una de estas, me llevo una sorpresa (que lea antes lo que no tenía que haber leído). Esta vez tocaba leer: Muerte en las nubes, y evidentemente, cuando me refiero a tía Agatha, quiero decir, Agatha Christie. Llevo leyéndola tantos años, que es como si fuera de la familia.

Todo el mundo se queja de lo tramposa que puede llegar a ser esta mujer escribiendo novela policíaca, pero tengo que confesar que no hay nadie como ella.  Es única e irrepetible. Me encanta escribiendo esta mujer.

Muerte en las nubes fue editada en 1935, y fue la primera que se publicó en América en Dodd Mead and comany.
Como todas las novelas de Agatha, tenemos en las primeras páginas, la relación de personajes, y en este caso, un mapa del avión. Porque sí, un asesinato tiene lugar en esta novela, no puede ser menos, y para rizar el rizo, Agatha lo lleva a cabo delante de las propias y dormidas narices de nuestro gran detective Poirot, en un avión.
Así que ya tenemos centrada la trama: un asesinato, en primera clase de un avión comercial, delante de las narices de Hercules Poirot. ¿Quién es el asesino? ¿Cómo ha muerto? Pues esas dos preguntas debe contestar Poirot, usando sus células grises.

Por lo pronto, y es algo lógico y coherente, tiene que haber sido uno de los pasajeros de primera del avión. Eso no tiene más spoiler que la propia lógica. Pero claro, aquí deja de servir la lógica puesto que como bien dicen por ahí, Agatha es una tramposa de mucho cuidado.

Vamos conociendo a los personajes en los primeros capítulos, gracias a la investigación. Agatha es de las autoras que nos da una sobredosis importante de descripciones justo al principio. Por eso es necesario, tener el glosario de personajes al inicio del libro, para no perderse por la mitad de la novela. Porque otra cosa que tiene es que nunca repite.
Uno de los casos que más recuerdo de Agatha Christie y que más me gustó, es Asesinato en el Orient Express. Tiene muchas similitudes con esta. Es verdad que aquel tiene un final apoteósico, y que no hay ninguna comparable, pero también ocurre en un transporte público, cerrado y con un número en concreto de sospechosos.

Agatha nació en los últimos años de la época victoriana, y comparte multitud de características con escritores de aquella época.
Lo primero que encontramos es el reflejo de la sociedad jerárquica de aquella época: los aristócratas, los nuevos ricos, y los trabajadores. En ese mismo avión hay distintos personajes clasificables dentro de cada uno de estos estratos de la sociedad. Sin embargo, todo el mundo sospecha del más pobre, o digámoslo mejor, del que carece de título nobiliario, y su profesión se acerca mucho al pueblo: en este caso, un escritor que aparece en la novela, que dicen es el alter ego de la escritora. Aparentemente compartían ciertas  manías. Os dejo el párrafo donde se ve perfectamente este desdén por las clases bajas:

Mister Clancy era para los periodistas un personaje de menor cuantía, inferior en varios grados a un aristócrata.

Y esto hablando sólo de la primera clase, puesto que en segunda, están los sirvientes, que en condiciones normales, ni viajan en avión, sino que los desplaza en tren. En fin… la diferencia entre las clases sociales de las que ya hemos hablado repetitivamente.

Como último apunte, para no seguir desvelando nada más de la trama, comentar que Agatha Christie no tenía en mucha estima a Arthur Conan Doyle y su personaje sublime Sherlock Holmes. En la página 141, tenemos un comentario que no deja lugar a dudas:

¡Ah!-exclamó míster Clancy- Pero ha de saber usted que tengo mis métodos, Watson. Perdóneme si le llamo Watson. No lo hago con ánimo de ofenderle. Y es muy interesante. Personalmente, pienso que se sobrevaloran en demasía las historia de Sherlock Holmes. Las falacias…. , las asombrosas falacias que hay en esas historias…. Pero, ¿Qué estaba diciendo?

Love is in the air….. En fin, otra novela sublime de esta autora que siempre me deja a la altura del betún cuando intento descubrir al asesino. Desde luego, mis células grises son muy diferentes de las de Hercules Poirot.

domingo, 12 de febrero de 2012

El desamor y los pequeños detalles.




"Me alegro que digas eso porque yo suelo sentirme como un bicho raro, no soy capaz de pasar a otra cosa así sin más.
La mayoría de las personas, cuando tienen una aventura o una relación larga y rompen, la olvidan. Pasan a otra cosa y olvidan como si todo hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a nadie con quien he compartido algo; porque cada persona tiene sus cualidades propias, no se puede reemplazar a nadie. Lo que se pierde, se pierde."

Antes del atardecer.

La elección de Daisy, Susan Wiggs



Para rebajar la tensión de la entrada anterior, vamos a pasar a un género diferente, más dulce, más tierno, más… romántico. Sí, de nuevo a mi género estrella para coger aire. Son las típicas novelas para entremeter entre libros densos, o tensos, o intensos. :p
Hoy os traigo, por fin, la última novela de la serie de la familia Bellamy.  Que no significa que la autora no vaya a escribir más libros sobre esta serie, no… Es que estamos hablando de: el LIBRO, así, en mayúsculas… Pero vayamos por partes, como diría Jack el destripador… (sí, es viejo y malo el chiste, pero hoy no hay que pedir peras al olmo).

Os traigo La elección de Daisy, cuya traducción del título está algo… cambiada. Si la hubieran traducido tal cual, sería Casando a Daisy, y yo le hubiera añadido: por fin!
Como ya os he comentado brevemente en el párrafo anterior, es la octava novela sobre la familia Bellamy, o como la llaman: la serie del lago.

Durante estas ocho novelas, la autora ha ido desarrollando, uno a uno, los componentes de esta gran y maravillosa familia, los Bellamy. Una familia que tienden todos confluir en un mismo lugar geográfico: el Lago Willow. Curiosamente, todos están desperdigados por Estados Unidos, pero por exigencias del destino, todos acaban juntos, en unos pocos metros cuadrados. La serie consta de los siguientes títulos:

1º - A orillas del pasado
2º - La cabaña de invierno
3º - A orillas del lago
4º - Juntos en el lago
5º - Al calor del fuego
6º - Lakeshore Christmas
7º - Toda una vida
8º - La elección de Daisy

La acción, si puede llamarse así, porque son libros más de sentimientos que otra cosa, tiene lugar en Avalon, un pueblecito junto a un lago, el lago Willow, personaje secundario de esta gran saga. No solo tenemos a los protagonistas y a los demás secundarios, sino que una presencia constante es el entorno: el lago, el hotel, el campamento Kioga, el pueblo, la cabaña…. Todo tiene lugar entre estos paisajes.


Con mi entusiasmo por contaros de que va la serie, se me ha olvidado comentaros el nombre de la autora. Las novelas están escritas por Susan Wiggs. Esta autora lleva la escritura en la sangre. Empezó, sus pinitos literarios, a la tierna edad de 8 años. Abochornaba a sus hermanos, contando historias y desventuras reales, en sus escritos, que dejaba leer a sus amigos. Era una especie de tortura china para los hermanos, pero ella disfrutaba lo suyo. Editó su primer libro a esa tierna edad, con ayuda de unas tijeras, un cuaderno y un poco de cartón. Por lo visto, su primera tentativa tuvo mucho éxito entre sus amigos. Claro que no pensaban lo mismo sus hermanos.

Estudió magisterio y se hizo profe de mates, claro que en su interior bullían las palabras, y a los 28 años logró editar su primer libro. Desde entonces, ha sido traducida a varios idiomas, ha conseguido multitud de premios, y sigue sin dejar de lado su vena de profesora, puesto que da conferencias, modera mesas, incluso imparte clases en talleres literarios de gran renombre.
Vive en una isla en el noroeste del Pacífico, con su marido, su hija, y su perro mimado. Se ha centrado en la novela romántica contemporánea e histórica.
Una cosa que caracteriza a esta autora son los cameos. Aunque no pertenezcan a esta serie, han aparecido algunos de estos personajes en otros libros y viceversa, es decir están interconectados.

En todas las novelas tenemos algo en común: el entorno y Daisy. Es verdad que vamos conociendo, poco a poco, a toda la familia. Y que en novelas posteriores, vemos evolucionar a muchos de ellos, pero hay un personaje que conocimos de niña o adolescente, y que hemos visto crecer, sufrir y padecer. Normalmente en cada una de las novelas hay una pareja protagonista, pero la familia anda alrededor y vamos viendo cómo evolucionan. Pero Daisy… es Daisy. Hemos estado esperando ocho libros para saber cómo termina, a quién elige, con quién se queda… Ocho novelas!!!! Se me ha hecho eterno!! Y no porque no me gustasen las novelas, que me encantan, sino porque quería saber el desenlace. Por eso digo que este libro es: EL LIBRO!

Es una novela menos dulce que las anteriores, tiene una carga dramática algo mayor. Recuerdo que el primer libro de esta autora sobre esta serie, tenía una alta carga humorística. En este caso, esa carga humorística ha desaparecido. Me recordó a las novelas de Danielle Steel, con esos dramaticos momentos, esa tensión, esas ganas de matar a la autora por hacer sufrir a los protagonistas…. Pero suerte que estamos hablando de novelas románticas, con final feliz. Así que tranquilidad, que os dejará un sabor de boca inmejorable. Aunque sufrir, sufriréis!

Es una novela encuadrada dentro del subgénero romántico contemporáneo, donde los sentimientos juegan un papel principal, y va acompañado de la ternura, la dulzura, la tristeza, el dolor de una pérdida, la supervivencia, el miedo, la resistencia, el amor, la fidelidad, la importancia de la familia, el apoyo de los tuyos… En fin, la mar de completita. 100% recomendable en un domingo frío de febrero, para coger una buena mantita, un buen chocolate, unos kleenex y a leer.

sábado, 11 de febrero de 2012

Perdón, arrepentimiento, redención...


Siempre me he preguntado cuanto de la vida de un autor, está metido dentro de sus novelas. Es un tema que me apasiona, porque si conoces bien al autor, puedes descubrir mucho de él entre sus párrafos.
Hoy traigo un cruento cotilleo literario.

Sabéis que una de las autoras que más me apasiona, es Anne Perry. De esta autora, conocía su pasado, pero no con detalle. Llevo unos días documentándome y la verdad es que he acabado sorprendida. No ha cambiado mi punto de vista como lectora, pero sí ha hecho moverse algo en mi conciencia. ¿Creéis en el perdón? ¿En el arrepentimiento? ¿En la reinserción social?

El caso del asesinato de Honora Mary Parker:

Honora Mary Parker, o Rieper como se le conocía en los últimos años, fue asesinada en junio de 1954, cuando contaba con 45 años, en un parque de Christchurch, Nueva Zelanda. Eran las 4 de la tarde cuando su hija Pauline Yvonne Parker, de 16 años, y la amiga de esta, Juliet Marion Hulmes, de 15, acabaron con su vida golpeándola 45 veces con un ladrillo liado en una media.
¿Os suena? Sí, supongo que sí, es el tema de una película que salió en 1994, Criaturas celestiales. Por desgracia, no es ficción, es un hecho real, y se basaron en esta historia para crear la película.

Juliet nació en Inglaterra en 1938. Ya a los dos años sufrió una enfermedad que la hizo estar mucho tiempo en cama y sola. Su padre pasó de ser profesor de la Universidad de Liverpool, a asesor científico del Ministerio del Aire, y jefe ayudante del Real Observatorio de Greenwich. Su madre era la que se quedaba en casa. Ella fue la que le enseñó a leer y escribir.
En 1948, nombran al padre, rector de la universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda, trasladándose toda la familia a ese nuevo continente, e inscribiendo a Juliet en el instituto de chicas de Christchurch. Allí conoció a Pauline Rieper (llamada Pauline Parker puesto que los padres de esta no llegaron nunca a casarse, cogiendo entonces el apellido de la madre) y se volvieron inseparables.

Tenían muchas cosas en común. Ambas habían sufrido enfermedades que le habían llevado a ser solitarias, tímidas y retraídas. Juliet tenía tuberculosis y fue ingresada durante tres meses en un sanatorio, y Pauline tenía Osteomielitis. Eran muy inteligentes y tenían una imaginación desbordada. Compartían una afición: la escritura. Escribían novelas de detectives y asesinatos, tomando nombres diferentes. Juliet era Deborah, y Pauline, Gina.

Se llevaban todo el tiempo juntas creando una realidad paralela, hablando sobres sus personajes, creando unas nuevas leyes, unos nuevos roles en la sociedad, incluso una nueva religión… Esa amistad creció hacia algo más íntimo y fue cuando las familias reaccionaron.
Tras haber sido dada de alta, la madre de Juliet descubrió el plan de las niñas: pensaban huir a Estados Unidos y allí editar sus novelas y llegar a ser grandes escritoras.
Entre eso y su íntima relación, tomaron la decisión de mandar a Juliet a Suráfrica, y tras unos meses, volver todos a Inglaterra. Iban a separarlas.

Parece ser que no era esa toda la explicación del viaje a Suráfrica. Según se descubrió años más tarde, los padres de Juliet iban a separarse. Incluso, en uno de sus diarios, escribió que había descubierto a su madre con Walter Perry en la cama.

Al mismo tiempo, las niñas confabulaban para ir juntas a Suráfrica, y Pauline solo veía un obstáculo para ese sueño: su madre. Empezaron a pensar cómo acabar juntas, y el 28 de abril, en el diario de Pauline, se descubrieron estas palabras: Ya he descubierto cómo acabar con el obstáculo: Ella tiene que morir.
No es la única entrada en el diario sobre este tema; a partir de ese momento, son muchos los comentarios vertidos sobre el supuesto asesinato de su madre, de lo mucho que la odiaba, de cómo deseaba su muerte. El 19 de junio, escribió: hemos trabajado cuidadosamente en ello. Estamos muy nerviosas, pero el placer de la anticipación es genial.
El 21 de junio fueron estas las palabras encontradas: hemos decidido usar una piedra metida dentro de una media. Estoy entusiasmada, como si estuviera preparando una fiesta sorpresa. La próxima vez que escriba, ella estará muerta.
Y por último el 22 de junio: Hoy es el día, me siento muy excitada, aunque no tuve buenos sueños.


El día del asesinato, Juliet fue a comer a casa de Pauline, y le llevó un ladrillo escondido entre periódicos. Tras la comida, ella, Pauline y la madre de esta salieron al Parque Victoria a dar un paseo. Tomaron un té en un salón de té que había cerca, y siguieron dando una vuelta por el camino serpenteante. Parece ser que Juliet se adelantó unos pasos y fue cuando Pauline decidió llevar a cabo el asesinato. Empezó a golpearla con el ladrillo en una media. El ruido, hizo que volviera Juliet y ayudara a su amiga a acabar con la madre. Mrs. Parket recibió 45 golpes y murió de shock por heridas múltiples en la cabeza, con fractura craneal.

Las niñas, cubiertas de sangre regresaron corriendo, agitadas, sin respiración al salón de té. Pauline gritaba que su mamá estaba muy herida, que había resbalado y se había dado en la cabeza. Ella no paraba de decir que creía que estaba muerta.

En la investigación, se descubrió que no había sido un accidente y fueron culpadas. Ellas nunca lo negaron. Lo veían lógico, y no se arrepintieron en ningún momento.
Tres fueron los psiquiatras que estudiaron a las niñas, sin llegar a coincidir en el diagnostico. Uno pensaba que eran sociópatas, otro que no estaban sanas mentalmente, y otros que sufrían de delirios paranoicos, y con las desilusiones vividas evolucionaron a sociópatas y peligrosas.
El caso es que fueron halladas culpables, y las llevaron a prisiones separadas. Se salvaron de la pena de muerte por la edad que tenían. Al cabo de los 5 años, salieron con la condición que  no volverían a cruzar sus caminos.

En la actualidad:
Juliet Hulmes cambió su apellido por el de su padrastro, llamándose a partir de entonces Anne Perry, conocidísima escritora de novelas policíacas que generan millones de ventas al año.
Tiene 74 años y vive en Portmahomack, rodeada de perros y gatos. Se hizo mormona y dedicó su vida a la escritura, todo lo que ella soñaba desde niña.
Pero antes de llegar a conseguirlo, fue azafata de vuelo, dependienta, asistente en un Ferry, recepcionista en un Hospital…

Cuando llegó a despegar en esto del éxito literario, tuvo que hacer una presentación en América; para eso, tuvo que pedir un visado de entrada, y usó su antiguo nombre. Alguien de su entorno familiar, la traicionó y vendió su historia a la prensa.
En 1994 se estrenó Criaturas celestiales, la película que a manos de Peter Jackson, contaba su historia.
Peter Graham, ha escrito una novela sobre este caso: So brilliantly clever.
Y hay un documental llamado “Reflection of the past”.



Anne Perry se enfada cada vez que le preguntan por su vida pasada en las entrevistas. Ella dice que ha pasado 60 años, y le echa la culpa a la fuerte medicación que le habían dado en el sanatorio. A lo largo de los 5 años que estuvo en prisión, le dio tiempo a ver la locura que habían cometido, el dolor que había infringido, y piensa que ya lo ha pagado con creces. Se arrepiente y ha rehecho su vida. No ha vuelto a ver a Pauline Parker que también cambió de nombre.
En algunas entrevistas cuenta que ha perdido multitud de ventas por la aparición de la noticia en la prensa, de los libros y las películas… Otras veces dice que no ha habido cambios a pesar de ello en las ventas….

Sea como sea, Anne Perry tiene un pasado detrás que la ha convertido en lo que hoy es: una de las autoras más vendidas de las novelas policíacas victorianas. Conmueve a millones de lectores, y tiene a multitud de fans quienes le son fieles.
Ha pasado 60 años de aquello, y siguió con su vida sin matar a nadie, por lo menos, en la realidad, puesto que en la ficción es otro cantar. 

lunes, 6 de febrero de 2012

Maleficium, Patrick Ericson

Y otro que se suma a mi lista de deseos o de pendientes por leer:


16 x 23 cm.
424 Páginas
Rústica Hilo
I.S.B.N.: 978-84-9877-730-7
Código: 2962553
16,83IVA no incluido
17,50IVA incluido
Febrero 2012

A finales de 1608 María de Ximildegui cruza la frontera francesa y se establece en Zugarramurdi, donde había vivido junto a sus padres. La joven está huyendo de la Inquisición de Burdeos, que la acusa de brujería, pero también desea olvidar su participación en unos asuntos que parecen gobernados por el propio diablo. Es el primero de una serie de acontecimientos que desembocarán en el más famoso proceso contra la brujería celebrado en España. Patrick Ericson ha novelado en Maleficium el proceso contra las brujas de Zugarramurdi. Superstición y psicosis colectiva, dioses antiguos y rituales paganos se mezclan en una historia tan inquietante como sorprendente, y en el denodado esfuerzo de un hombre por hallar la verdad.

domingo, 5 de febrero de 2012

Letal como un solo de Charlie Parker, Javier Márquez Sánchez

Javier Márquez Sánchez saca nueva novela al mercado. Tiene muy buena pinta, la verdad. Y sabiendo cómo se desenvuelve el autor en esa época, debe ser muy interesante sumergirse en el libro. Os dejo la portada, la sinópsis y alguna que otra información que he ido encontrando por ahí. Hay ganas de hincarle el diente. 

Eddie Bennett, alias el Figura, es uno de los tipos más populares de Las Vegas en 1955. Es un “solucionador de problemas” que vive en una suite del Hotel Flamingo, conduce un Pontiac Silver Streak y se codea por igual con estrellas como Frank Sinatra y capos de la Mafia como Johnny Roselli. Un día recibe el encargo de gestionar el papeleo sobre una joven actriz que se ha suicidado. Pero tras husmear un poco, descubrirá que detrás de esa muerte hay algo más que un desengaño amoroso. La investigación llevará a Eddie desde los bares y casinos de Las Vegas al set de rodaje de la película El conquistador de Mongolia, en medio del desierto, donde tendrá que medir puños con la estrella más popular del momento: John Wayne. Ayudado por una resuelta periodista, Eddie Bennet se irá encontrando con nuevos cadáveres que lo conducirán a descubrir un dramático suceso y una conspiración para ocultarlo; una trama que podría suponer cientos de vidas y en la que están implicados la Mafia, la CIA y el Ejército de los Estados Unidos.
 Una novela negra con sabor clásico, ambientada en los años cincuenta, en la que personajes e historias reales se combinan con la ficción en una trama que denuncia los lazos e intereses compartidos entre el gobierno estadounidense y el crimen organizado.

“A través de unos diálogos tan cínicos como chispeantes y de una narración que corta el aliento, Javier Márquez nos muestra los entresijos de Las Vegas en los años cincuenta”. Jesús Lens

Desencuadernando mitos, literatura romántica


El lunes 30 de enero, tuvo lugar en la cuarta planta de la Casa del libro, un nuevo Desencuadernando mitos, en este caso de la literatura romántica. Sí, habéis escuchado bien, literatura romántica.
En la esquina izquierda, como moderador teníamos a Pepe Carrasco, autor de Capitán Nadie, quien con mano firme iba dando paso a los demás integrantes de Biblioforum: Concha Perea, Juan Antonio Caro Cals, y Teo Palacio. Todos ellos conocidos por vosotros de otras crónicas literarias. Para quien no los conozcan, decirles que Juan Antonio es autor de Señores de Godos; Concha Perea, autora de La corte de los espejos; y Teo Palacios, autor de Hijos de Heracles. Se echó de menos a Francisco Paula que en esta ocasión, no pudo estar con nosotros.


Aunque ellos dicen que no son entendidos en esto de la literatura romántica, tengo que decir a su favor, que estuvieron de escándalo. Como siempre divertidos, ocurrentes, aunque nada reñidos con la profesionalidad y la información. Aunque sepas mucho de un tema, siempre terminas encontrando algo que aprender con estas reuniones.

Juan Antonio rompió el hielo con lo que más le gusta, la historia. Y como el tema del desencuadernando, se debía a la cercanía del día de San Valentín, él nos contó el origen de este día, de quien proviene y cuál ha sido la evolución en los distintos países.
Por lo pronto está difícil eso de determinar quién fue realmente San Valentín, porque son tres los que se disputan este honor. Sí, tres mártires a falta de uno.
Lo que más me sorprendió es que aparentemente, esta fiesta es un intento de sustituir la fiesta pagana que existía por aquel entonces, las  “lupercales”. Curiosa fiesta pagana, esa… La verdad es que no me veo yo asistiendo a una, eh? Aunque me bendigan y esas cosas… Prefiero pecar!!!! :p

Me resultó la mar de curioso, las diferentes culturas que han acogido esta fiesta, y su manera de celebrarlos, y ahora me estoy refiriendo a San Valentín, no las lupercales, que estas ya se quedaron en la historia, y dejadla ahí, dejadla ahí. Para algunos es el día del amor, otros es el de la amistad, unos regalan rosas y bombones… vamos… una mescolanza bastante apañada. El caso es celebrar algo. Pero si no aparecen religiosos en bolas, fustigando a los conciudadanos con un látigo, mejor que mejor, gracias.

Tras Juan Antonio, fue Teo quien tomó el testigo. Él nos fue recordando la parte sentimental de ciertas novelas denominadas clásicas. El amor no es cosa de ahora, ya en la Iliada y la Odisea existían momentos tiernos (pocos), que hacían suspirar a más de uno. Se habló de Helena y su magnífica belleza, que revolucionó a Troyanos y a Griegos. Aquiles y su primo, digo.. eso no iba aquí… Y Ulises con su fiel Penélope.
Luego pasamos a hablar de La celestina, y su permanencia hasta nuestros tiempos. Porque según Teo, aun nos queda reminiscencia de esa vieja alcahueta, quedándonos las ganas de ejercer de celestinas, uniendo a solteros incluso en la distancia. Pero… si es que no lo podemos evitar. El caso es que no creo que solo haya celestinas en el mundo, también hay unos cuantos celestinos. :p
Se habló de Dulcinea de Toboso y Don Quijote de la Mancha; de Romeo y Julieta, de Don Juan Tenorio… Evidentemente se habló de las hermanas Bronttë, de Jane Austen… Vamos, que no quedó un clásico sin zarandear para sacar la vena romántica.

Tras ese repaso por la Historia, fue Concha quien le robó la palabra a Teo, entrando ya en lo que es la novela romántica como tal. Ella empezó exponiendo la evolución de estas novelas, desde las novelas sentimentales existentes en el Pre-renacimiento, y el Renacimiento, dando paso a las novelas pastoriles, llegando al fin a nuestros días. Pasaron de ser novelas con un tortuoso final, dramático y escrito por hombres; a unas novelas de final feliz escrito por mujeres.

De una manera divertida, que sacó las carcajadas del público asistente, y los colores de los integrantes de la mesa, Concha fue repasando uno a uno los subgéneros de la novela romántica. Empezó hablando del subgénero histórico y el paranormal timetravel. De repente, de la bolsa mágica, cual bolso de Mary Poppins, sacó una falda escocesa que dejó a más de uno preocupado, por la falta de calidad, puesto que sedoso no parecía. Y ya que los highlanders no tenían más que la falda puesta, carecían de ropa interior, puede el picor pudiera ser una de las complicaciones para viajar en el tiempo a aquella época. Si fuera una mujer la viajera, más de una en la reunión, estábamos pensando en la higiene. A ver quien se acercaba a esos hombretones, que vivían en pleno campo, sin catar agua!! Agghhh!!! En fin.. muy “guenorros” pero de lejos, gracias.

Para hablarnos del Chick-lit, sacó un bote de helado, lástima que estuviera vacio, ejem… y un zapato de tacón. Se habló de los tópicos de este género, y de Sexo en Nueva York.

Hubo una especie de daga, ruego me disculpen si no era tal cosa, puesto que en cuestión de armas estoy algo pegada, para hablar del subgénero histórico de nuevo.
De repente, Juan Antonio se da la vuelta, saca un libro y nos pide al respetable, que digamos a qué subgénero pertenece. El libro en cuestión es Fabio y la portada no tiene desperdicio. A más de uno se le atragantó el bombón.  Porque sí, no podía faltar el chocolate en una reunión romántica. Así que los bombones y chocolatinas, fueron pasando para nuestro disfrute.

En un bote, Concha decía guardar todas las lágrimas derramadas por las protagonistas de este género literario. Y nos contó detalles curioso con los que se encontró, en varios de los libros que le tocó traducir. Aun tengo agujetas de las risas.

Pero el momento culmen llegó a manos de la novela erótica. De repente, y ante la sorpresa de sus compañeros, Concha sacó de su bolsa unas bragas!!! Habéis leído bien, lencería fina, oigan bien. Monísimas y muy sexys. Hay imágenes que demuestran que más de uno se quedó con la mandíbula desencajada, y con más de un sonrojo… no solo las protagonistas de novelas románticas se sonrojan. Dentro de este apartado, apareció Anne Rice, con su trilogía de la Bella Durmiente, que otra cosa no, pero tiene sadomasoquismo por doquier.

El tiempo, en estas reuniones pasa volando, y cuando nos vinimos a dar cuenta, la casa del libro estaba cerrada. Poco más y dormimos todos en la cuarta planta.
La próxima cita con Biblioforum es en CICUS el 10 de febrero a las 19h. Hay que apuntarse!!!

sábado, 4 de febrero de 2012

Una pérdida razonable, Anne Perry



¿Alguna  vez os habéis imaginado viviendo en otra época? ¿Cuál sería vuestra favorita? Hace poco vi en el cine la última película de Woody Allen, Midnight in Paris, y me hizo preguntarme alguna de estas cuestiones. El caso es que siempre me ha gustado la época victoriana, pero claro, no todo es oro lo que reluce, y en aquella época, había más pobreza que oro, la verdad, pero es cierto que es una época que me apasiona. Eso sí, nunca para vivir.

Una de las autoras que mejor refleja esta época en sus novelas, es Anne Perry. Tiene dos series policíacas ambientadas en el Londres victoriano: la serie de William Monk, situado alrededor de 1864; y la de Thomas Pitt, en 1893.
Me inicié en las novelas de Anne Perry de la mano de Thomas Pitt, y caí rendida a sus pies desde el primer capítulo. Desde entonces, busqué sus novelas por todas las bibliotecas de mi ciudad. Algo más tarde descubrí a Monk, y aunque no lograba hacerme sentir igual que Pitt, me servía como aperitivo, para pasar el “mono”, mientras llegaba otra de Thomas y Charlotte.
Hace unos años, Anne Perry se centró en William Monk, quería verlo evolucionar, así que dejó a Pitt apartado. Al principio renegué y me quejé como cualquier mortal, seguidor acérrimo de un personaje, pero tengo que confesar, que desde hace 4 novelas, Monk ha llegado a ser tan importante como Pitt. Ha conseguido hacerle evolucionar de manera magistral.

La última novela que ha llegado a mí, de esta autora, es Una pérdida razonable, y venía a hablaros un poco de ella.
Antes que nada advertir que estas novelas necesitan ser leídas en orden. Al principio no importaba que fuésemos saltando de una a otra, porque se centraba en un caso policial. Desde Asesino en la oscuridad, sigue una misma trama, unos mismos personajes, y aquel que se salte alguna novela, estará perdiéndose bastante de la historia. El orden de las últimas novelas sería el siguiente:

Asesino en la oscuridad
Falsa inocencia
Una pérdida razonable
.

Por lo menos, estos tres, habría que leerlos en orden.

Como toda autora policíaca que inicia una serie, empieza centrándose en el caso policial, haciendo evolucionar poco a los personajes; pero en cuanto va avanzando en ella, va descubriendo que los personajes pueden dar mucho de sí, y los va amortizando. Así que al principio, la serie se centra en Monk y su amnesia, apareciendo Hester para ayudarle.
Ahora nos encontramos ante una novela coral, donde todos los protagonistas tienen importancia, saltando de uno a otro, haciendo que el caso policial sea más interesante, más redondo, más claro para el lector.

Una pérdida razonable, tiene lugar 3 semanas después de Falsa apariencia. Aunque Anne Perry cerró el anterior libro de manera magistral, dejó ciertas puertas abiertas que trata en esta misma novela. Unas puertas que atenazan al lector desde el principio, jugando con sus sentimientos, sintiéndose indignado por el desarrollo y las descripciones… Es una maestra en esto de situar al lector en el ambiente victoriano.

Cuando hablamos de época victoriana, nos referimos a la época donde Inglaterra estuvo reinada por la reina Victoria, es decir de 1837 al 1901. La reina Victoria revolucionó Inglaterra; esta pasó de ser agraria y rural, a estar muy industrializada.

Una de las cosas más reflejadas en la novela, es la jerarquización de la sociedad:
 En el escalón más alto, estaba la iglesia y la aristocracia. Tenían títulos nobiliarios que le dotaban de todos los privilegios,  heredándose de padres a hijos primogénitos. Encima de todo, estaba la Iglesia con sus Arzobispos; luego, en orden decreciente, encontrábamos los Duques, Marqueses, Condes, Vizcondes, Barones (denominados como Lord) y Baronets (denominados como Sir).
Tras este escalón de mayor jerarquía, nos encontramos con la clase media, que correspondía a los Caballeros, y a los llamados “nuevos ricos”, es decir, que con la industrialización, fueron escalando en la nobleza: los burgueses, dueños de fábricas, abogados, ingenieros… Eran ricos, pero no tenían privilegios. Para llegar a la cámara de los lores, debían ser elegidos, y no se heredaban los títulos.
La última clase social, eran los trabajadores, y por debajo de estos, los pobres o “gente hundida” como les llamaban.

El papel de la mujer en aquella época, era ser simples objetos de decoración. Pasaban de ser hijas objeto, a esposas objetos. Eran instruidas para saber llevar una casa y contentar a su marido. Le enseñaban a manejar la servidumbre, a coser, a tocar el piano u otro instrumento; cantar, y ser una buena anfitriona. No debían de meterse en cosas que no le incumbían, como la política, y debían de reprimir sus deseos sexuales. La sexualidad en la mujer era inexistente, solo debían ser buenas esposas, y futuras madres. Solo se buscaba belleza y saber estar.
Las mujeres de las clases medias, solo podían trabajar como institutrices, y las de la clase baja, solo como servidumbre, o prostitución.

Era una sociedad con una doble moral. Lo más importante era el honor, el nombre de la familia, el qué dirán. Sin embargo, en esa época es cuando más prostitución y más adulterio había.
Lo que estaba totalmente prohibido, y aunque existía, era llevado con tremendísimo secreto, era la prostitución homosexual, puesto que la homosexualidad estaba prohibida.
Anne, en estas dos últimas novelas, nos habla de la explotación infantil con fines sexuales, pero en este caso homosexual. Os pongo un párrafo para que veáis un ejemplo de esta doble moral.

Si las víctimas fuesen chicas, sería simplemente obsceno y no habría necesidad algunas de ocultarlo en aquel tramo del río, a kilómetros de las respetables residencias de Londres. Pero se trataba de niños, algunos tan sólo de cinco o seis años, y, por descontado, la homosexualidad era delito.

Suerte que fue en esta época cuando las mujeres empezaron a luchar por sus derechos. Aun no podían votar, pero lograron tener derecho a divorciarse y a pelear por la custodia de sus hijos. Además, de empezar a trabajar en otras cosas que no fuera la enseñanza.
Una de las que más lucharon para eso fue Florence Nightingale, enfermera, escritora, que revolucionó Inglaterra en la Guerra de Crimea.
Anne Perry, sitúa a Hester en esta guerra, a cargo de Florence, lo que le da una personalidad fuerte, sabiendo lo que quiere, y luchando por una igualdad. Tiene un carácter sincero, directo, va al grano, molestando así a la alta sociedad.

Anne compara continuamente, la riqueza y la ostentación de algunos, con la carencia y la pobreza de otros. Os dejo dos ejemplos:

Hicieron su entrada con un frufrú de seda en el salón principal para ser recibidos con suma cortesía. Ya había llegado una veintena de invitados. Los hombres iban de elegante negro, las mujeres en un estallido de colores que iban de los tonos pastel de las más jóvenes a los burdeos, los azules noche, los granates y los suntuosos marrones de las grandes damas de la aristocracia. Los diamantes refulgían y las sartas de perlas resplandecían sobre la piel desnuda.

Allí la corriente arrastraba los detritos del puerto, trozos de madera que flotaban a la deriva, pedazos de tela y de cuerda, restos de comida y aguas residuales. Se oía el ruido de la ciudad incluso de noche, el chacoloteo de los cascos de caballo sobre el adoquinado, gritos, risas, traqueteo de ruedas y, por supuesto, siempre se veían las luces, las farolas y los faroles de los carruajes salvo si la bruma lo emborronaba todo. Entonces se oía el lastimero bramido de las sirenas.

William Monk ha terminado trabajando para la policía fluvial del Támesis. No sé si sabéis que este río, en la época donde nos sitúa Anne Perry, era el colector principal, es decir, donde iba a parar toda la mierda de la ciudad. Antiguamente no existía alcantarillado. Todos los desechos se tiraban a la calle, que con las lluvias acaban en el río. Luego aparecieron los pozos negros, agujeros en la tierra donde acababan los desechos, que terminaban directamente al río. Lo más fuerte es que era del río de donde se abastecían de agua los londinenses. Tenían unas bombas que ayudaban a llegar a las casas pudientes.
El Támesis es uno de los únicos ríos que existen con marea. Es decir, no solo circula en una sola dirección, sino que cuando sube la marea, tiene reflujo hacia atrás. Imaginaros la contaminación que podía haber, puesto que nunca llegaban los detritos al mar, siempre volvía de nuevo al interior.


Esto dio lugar a la aparición de multitud de enfermedades, como el cólera, la peste… La autora nos hace partícipe de ello de la mano de Hester y su institución para ayudar a las prostitutas. Gracias al Gran Hedor en 1958, se puso en marcha la creación del alcantarillado de Londres, bajando la prevalencia de las enfermedades.
La aparición del alcantarillado, dio lugar la creación de nuevas profesiones, como cazadores de ratas (para evitar las enfermedades); los limpiadores de alcantarilla…

La novela consta de capítulos largos, donde comparten protagonismo diferentes personajes, separado simplemente por espacios. Vamos avanzando en el caso policial viéndolo desde el punto de vista de Monk, de Hester y Scuff, o de Rathbone.
Quizás me atrevería a decir, que en esta novela, el verdadero protagonista es Rathbone, o mejor dicho Sir Oliver Rathbone, que hay que hablar con propiedad que estamos en la época victoriana.
Este se ve inmerso en una pesadilla donde debe valorar la justicia, la lealtad, el amor y la amistad. Hay comparaciones odiosas, resultados sorprendentes, y momentos angustiantes. Y como siempre, por encima de todo la reputación de un aristócrata.

Chantajes, miedo, sufrimiento, dolor, pena, compasión, investigación, muertes… Todo esto forma parte de una novela que atrapa y que entretiene. Una continuación de la serie que deja el listón muy alto a la propia autora para continuarla… ¿Seguirá con William o volverá con Thomas? ¿Quién sabe? Anne Perry tiene 74 años, y muchas cosas que contar… Una historia impactante, su vida. Pero esta historia será contada en otra ocasión. Espero que os haya gustado la reseña.