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lunes, 10 de diciembre de 2012

El legado, Katherine Webb


Hoy traigo un libro que descubrí gracias a una bloguera, Tatty. Fue leer su reseña, y enamorarme perdidamente del libro, así que tardé muy poco en hacerme con él. El libro del que hablo es El legado, escrito por Katherine Webb, y editado por la editorial Lumen en marzo 2011, y por Debolsillo en mayo del 2012.

Katherine, es una joven escritora, de 35 años, inglesa de nacimiento, que estuvo fascinada durante su infancia con castillos, ruinas y secretos del pasado. Todo eso lo ha ido plasmando en la ficción, en la actualidad. Se supo buscar la vida desde joven con trabajos como sirvienta, ama de llaves, viajando de un lado a otro… hasta que gracias a la literatura, se ha apartado de una vida nómada, asentándose en un pequeño pueblecito donde además de escribir, puede correr, montar a caballo y cocinar, sus otros hobbies.


Lo primero que me encandiló, fue la portada. Bueno, hay dos portadas, una de pasta dura y la de bolsillo. La que más me llama la atención es la de bolsillo, porque nos dice mucho de la obra. Se ven dos niñas corriendo por el campo, con árboles a los lados, y a lo lejos, una gran mansión. Todo eso en un color apagado, que le da pinta de añejo, antiguo… Y eso nos acerca un poco a la historia.

La novela está dividida en dos historias, una nos sitúa en 1902, y es la vida de Caroline que se nos cuenta con una narración omnisciente, siendo testigos en todo momento de cómo se sienten los personajes, que es lo que va ocurriendo, y como va influyendo en los demás personajes de la historia; y en el momento actual, en Storton Manor, Wiltshire, Inglaterra, donde, con una narración en primera persona, vamos siendo testigos de la vida de Erica y Beth.

Wiltshire, Inglaterra
Es una novela femenina, es decir, los personajes protagonistas son femeninos, los que tienen fuerza, aquellos que llevan la acción, tanto en una época como en otra. Son personajes atormentados por un pasado, por unas acciones cometidas, y que tienen que vivir con las consecuencias de esas acciones. Erica es la que tiene que descubrir esos secretos, aunque somos nosotros, los lectores, los que terminamos sabiéndolo todo, y ellas se quedan a medias.

El libro empieza con un prólogo impactante, un flashback en la vida de Caroline, que te deja enganchada a la novela sin remedio. Una forma de comenzar que ya tiene hecho casi todo el trabajo, emocionar al lector.

Como ya he comentado, tiene dos partes: 1902 y la actual, aunque en la actual, también tenemos saltos al pasado, cuando Beth y Erica eran pequeñas. Los capítulos son largos, bastantes, pero están divididos por épocas, y como las historias son tan interesantes, hace que sea una novela dinámica y muy amena. Se lee con mucha rapidez.
Son historias independientes, es decir, somos nosotros los que sabemos de la vida de Caroline; Erica, que es la que investiga en la línea familiar, no sabe tanto como nosotros.

Con estos saltos al pasado (dobles), vamos descubriendo como este va repercutiendo en todas las generaciones Calcott. Como una acción, puede influir en toda una familia. Es verdaderamente impactante.
Ambas historias enganchan por distintos motivos. Los secundarios son maravillosos, aunque las que lleven la voz cantante, sean las mujeres. 

Me gusta la manera que tiene la autora de diferenciarnos cómo se vivía en la Inglaterra victoriana, y cómo en Nueva York, y los problemas que tenían las mujeres con el cambio de vida.
Volvemos a encontrarnos con esa época victoriana de diferencias de clases sociales, con sus comidas y bailes lujosos, frente a la pobreza de otros. De la importancia del qué dirán, de parecer honrados  más que serlo; de aparentar riqueza y una vida plena más que vivirla.
A eso se enfrenta Erica y Beth cuando van a pasar los veranos a la gran mansión, puesto que su abuela fue criada con esa forma de vida, aunque en la actualidad esté pasado de moda. Aunque parece que esa diferencia de clase va más allá, que hay algo que aumenta ese desprecio… Y es Erica quien tiene que descubrirlo.

Además de estas historias familiares, también nos encontramos con un secreto diferente, un secreto que guardan unos niños que lo han llevado a su vida de adultos como han podido.
Y ahí somos nosotros los testigos de cómo van cambiando esos personajes con el paso del tiempo. Como Beth se ha ido apagando, mientras una Erica ninguneada cuando pequeña, va cogiendo las riendas, y va haciéndose más y más fuerte.
Son personajes muy conseguidos, casi reales, que evolucionan con el tiempo, y tu vas viéndoles evolucionar. Disfrutas con ellos, sufres con ellos y lloras con ellos. Magnífico.

Es una novela que engancha, que te hace pasar de la sorpresa a la inquietud; te intriga, sientes miedo de que los personajes hayan cometido una locura; pasas a la desconfianza, a la compasión, al rechazo de personajes que luego pasan a significar algo para el lector… Es una novela con un final impactante y que hace que te quedes con ganas de más. Deseando estoy de hacerme con Una canción olvidada, el próximo de la misma autora, aunque no tiene relación con este…

6 comentarios:

  1. Ay qué bien que te haya gustado :) Ya sabes que a mí también me encantó y coincidimos en la mayoría de las sensaciones que has señalado, el final tampoco me lo esperaba. Yo tengo ya en la estantería Una canción casi olvidada y estoy deseando ponerme con ella
    besos

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  2. Qué envidiaaaaaaa!! Yo le he pedido el segundo a los "reyes".. A ver si se acuerdan...
    Besos

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  3. Se lo leí a Tatty y me lo apunté, ahora tu lo adelantas en la lista
    Besos

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  4. Pues estaremos pendientes de tu opinión.
    Un beso!

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  5. Tengo muchas ganas de leerlo!!
    Lo tengo fichado para comprarlo, no creo que tarde mucho en hacerme con él =)

    Besotes

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  6. Espero que te guste tanto como a nosotras. Es una joyita.
    UN beso enorme, y gracias por pasaros por aquí.

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