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domingo, 3 de junio de 2012

Mi amigo Luki-Live, Christine Nöstlinger


Visitando el blog de una amiga, vino a mí, el recuerdo de un libro al que le tengo un particular aprecio, y no puedo dejar pasar esta oportunidad para hablaros de él. Además, me ha dado la idea de abrir una nueva sección del blog: recordando lecturas.
Desde hace unos meses, mi vida ha cambiado, para bien, todo hay que decirlo, pero tengo menos tiempo para leer, así que las reseñas se van espaciando, dejando un vacío en el blog que me abruma. Así que esta reseñita, pequeña e insulsa, va a dar el pistoletazo de salida a reseñas de libros que en mi niñez, juventud o adolescencia, significaron algo para mí. Quizás algunos estén descalificados, pero así impediremos que esas novelas se pierdan en el olvido. Nadie, ni nada muere, si alguien le recuerda.

No sé si en vuestros colegios/institutos “recomendaban” lecturas, y lo pongo entre comillas, porque más que recomendar era obligar… Siempre me he llevado mal con las recomendaciones literarias de los profesores. Mira que siempre he adorado leer, pero en cuanto me obligaban a un título en concreto, ese gusto por la lectura se volvía odio hacia ese libro. Me pasó con Un mundo feliz de Aldous Huxley; La celestina…..
Sin embargo uno lo recuerdo con mucho cariño. Teníamos 10 u 11 años, y en clase de lengua, una vez a la semana, leíamos en voz alta un pequeño libro, finito, con una portada amarillo chillón que se ganó parte de mi corazoncito infantil. Supongo que es el primer libro romántico que leí, y se titulaba: Mi amigo Luki-live, de Christine Nöstlinger.

Evidentemente era juvenil, pero hablaba justo de todo aquello que nos pasaba a los jóvenes de aquel entonces por la cabeza. Era ñoño, no lo voy a negar, y veía a mis compañeros de clases poner caras de tortura, hacer como que vomitaban al escuchar la historia, pero estaban todos tan enganchados como nosotras.

La historia comienza en la puerta del colegio. Tras un verano en Inglaterra para mejorar su inglés, Luki vuelve a casa para comenzar el curso. Sin embargo, todos los de su alrededor se encuentran con un Luki muy diferente al que se fue. A todos les parece un gran cambio, se vuelve un chico popular…. a todos, menos a su vecina, Ariane. Han sido inseparables desde pequeños y solo se han separado ese verano. A la vuelta, Ariane tendrá que aceptar que su amigo se haya convertido en otra persona.

Es una historia bonita, dulce, ñoña, para que mentir, pero que se va colando poco a poco en el lector. Se habla de la amistad, del primer amor, de la familia, de cómo afrontamos cada uno los problemas, los celos, las envidias… y todo desde el punto de vista de un adolescente.
Está narrado por Ariane, como si de un diario se tratase, y es ella la que nos acerca al vecindario, a los compañeros de colegio, y sobre todo, a Luki. Lo hace de manera sencilla, directa y divertida. Os pongo algunos ejemplos:

"Luki llegó hasta el castaño. Todos patidifusos fijaron en él la mirada. También los de los otros cursos. Luki bajó de la bicicleta y la apoyó en el tronco del árbol. Yo estaba también apoyada en el tronco del árbol. Luki sonrió a los que le hacían corro, y luego se inclinó hacia mí (desde hace unos años me lleva casi la cabeza) y dijo:
- Hello, mon amour
Y me besó en la mejilla derecha.
¡Horroroso! Creí que me hundía en la tierra entre las raíces del castaño. Desde el día en que el asqueroso del fotógrafo nos obligó al besito porque a él le parecía aquello muy mono - y esto fue todavía en tiempos del kindergarten- Luki no me había vuelto a besar"....
Sí, como habéis podido notar, usa muchas frases cortas, apenas subordinadas, pero tenéis que pensar que es un libro para niños. Nada que ver con Federico Moccia y su manía de no usar subordinadas, y eso que está dirigido para adolescente algo más mayorcitas... En fin...

Es un libro que se ganó mi corazón. Lo releí muchísimas veces, y lo guardo con cariño en la estantería. No descarto volverlo a leer algún día. Quizás, como adultos, no podamos ponernos en la situación de los protagonistas, pero si podemos recordar aquellos años y los sentimientos que vivimos por aquel entonces.

2 comentarios:

  1. Me encantan estos libritos!!
    De hecho me gusta releerlos alguna vez, aunque sean infantiles o ñoños. Nostalgia pura =)

    Besotes

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  2. Jajajajajaja, a mi me pasa lo mismo, Shorby.
    Besotes!

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