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domingo, 17 de junio de 2012

Feria del libro de Madrid


Últimamente me hallo inmersa en unos días/meses frenéticos; espero encontrar más ratos libres para poder pasarme por aquí y por todos vuestros blogs.
Igual que carezco de tiempo libre para forear y bloguear, también me ocurre lo mismo para leer. Leo a velocidades lentísimas para lo que estoy acostumbrada, y eso me tiene algo preocupada. Pero supongo que todo será el cansancio, que cuando logre hacerme con el nuevo trabajo, todo volverá a la normalidad.
Pero a pesar de no tener tiempo para leer, sí sigo comprando libros compulsivamente, y si encima tengo la suerte de acudir a la feria del libro de Madrid, ya ni os cuento. Me llevé una maleta medio vacía, y volví con una maleta que pesaba un quintal.


Tras recibir una buena noticia laboral, decidí regalarme un viaje a Madrid para conocer por fin a mis dos autoras románticas españolas favoritas: Ángeles Ibirika y Nieves Hidalgo. El universo se había confabulado para que coincidieran ambas firmando a la misma hora, y en el mismo lugar. ¿Qué iba a hacer yo sino ir?

¿Recordáis que os había dicho que iba cargada con una maleta medio vacía? Pues lo que la llenaba eran libros. Me llevé dos libros de Ángeles y uno de Nieves, puesto que pensaba comprarme el último que había sacado al mercado. POR FIN LAS CONOCÍ PERSONALMENTE!!  Qué ilusión más grande. Estaba nerviosa, me temblaban las manos y la voz… ainss, que tontuna soy de vez en cuando…
Mi timidez me hizo quedarme sin foto con Nieves Hidalgo, pero tras recibir un ligero empujoncito por parte de las libreras, logré una foto con Ángeles.


Además de ellas dos, volví a encontrarme con autores amigos, con los que disfruté de un ratito de conversación, de achuchones varios, de risas y de cariño. Entre ellos se encontraba Javier Márquez, Victor Fernandez Correas, Miguel Aguerralde (al que le compré el libro, puesto que quedó pendiente en una firma anterior), Antonio Martín Morales… Conocí personalmente a Juan Gómez Jurado, del que había leído varios libros anteriormente, y cotilleé las caras de multitud de escritores de renombre, cotilla que es una. :p

No sé si habéis tenido la oportunidad de ir alguna vez a la feria del libro de Madrid; en mi caso, creo que es la tercera vez que subo. ¡ES INMENSA! 356 casetas este año. Y eso teniendo en cuenta que estamos en crisis y han desaparecido muchas de ellas. Editores, librerías, organismos institucionales… En fin, miles y miles de oportunidades para encontrarte cara a cara con un libro interesante. Eso sí, si buscas uno en concreto, tienes todas las papeletas para no encontrarlo. Es la ley de Murphy.


Una cosa que me ha llamado la atención: cada vez más, se necesitan las redes sociales y los medios para llegar a lectores. Cuanto más activo sea socialmente, más lectores tendrá a la espera de una firma y una sonrisa. No vale ser solo un buen escritor, sino también darse a conocer y hacerse cercano. Lejos queda ese autor intocable, inalcanzable, cuyo único contacto con el lector era a través de la editorial, presentaciones y ferias del libro. Ahora los autores tienen otra herramienta, Internet: Twitter, facebook, blogs, foros… Todo eso hace que el escritor sea alguien cercano, querido, y seguido por sus lectores. Podemos encontrarnos a autores de renombre pero al que nadie le visita en la feria, mientras que algunos escritores nóveles no paran de firmar, libro tras libro.
Otra cosa necesaria: simpatía. Si te acercas al stand, ¿qué menos que te sonrían y te dediquen unas palabras?  

Puede que por la crisis no se haya vendido todo lo que se vendía antaño, pero.. ¡Qué cantidad de gente en la feria del libro! No podías dar un paso sin chocarte con alguien. La mitad de esa multitud sería lector, pero… mucho me temo que la otra mitad venía en busca de un paseo por el Parque del Retiro, y a cotillear rostros de famosos como Boris Izaguirre o Mario Vaquerizo….


Volví a casa cargada de libros, de recuerdos para guardar a buen recaudo, de ilusión por haber conocido a mis autoras favoritas, del cariño recibido por amigos a los que visito cada vez que subo a Madrid, de conversaciones, de achuchones, de besos… y con muchas esperanzas, puesto que el mundo literario, pese al pesimismo de muchos, no está muerto.  Eso sí, necesita un cambio, un lavado de cara, una evolución. La feria del libro puede convertirse en algo más si evoluciona con su tiempo.
El año que viene será otro año, y espero poder acudir de nuevo. ¿Os animáis? 

7 comentarios:

  1. Qué maravilla. yo este año no me pude acercar a la de Madrid pero si a otro par de ellas, así que no me quejo demasiado.
    Me encanta pasear entre casetas y ver libros y mirar los que va comprando la gente..
    Besos, gracias por compartir tu experiencia.

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  2. Me gustaría poder pasarme con más calma, este año he ido a pasar un finde a Madrid para acercarme a la feria y la verdad es que he disfrutado muchísimo, me encanta ver las casetas y los autores que firman
    besos

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  3. A ver si un día coincidimos y podemos conocernos... Me haría mucha ilusión.
    Mil besos

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  4. Me hubiese encantado haberme topado contigo, así que espero encontrarte en la próxima edición.

    Me ha encantado tu post. La verdad es que los madrileños sentimos pasión por esta Feria, creo que es única y aunque sea para pasear y poner cara a rostros conocidos, acudimos en masa.

    Como tú, pude disfrutar con unos cuantos autores y eso no tiene precio ¿verdad?. Y, por cierto, lo de la maleta es una idea genial. A mi no se me ocurrió, aunque si suelo llevarla cuando voy a FITUR.

    Un beso.

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  5. Pues nada, habrá que organizar una quedada. :p
    Besotes

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  6. Pues ya sabes, organizadora oficial de la 72ª Edición.

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  7. Ojalá tuviese dinero suficiente como para haber subido... ¡¡Me hace una ilusión tremenda!!

    Tienes mucha suerte, yo también quiero que me firme Ángeles Ibirika jeje ^^

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