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domingo, 1 de abril de 2012

¿Romanticismo?¿Dónde?


Hoy os traigo otro desbarre de los míos, así que no me lo tengan en cuenta. Hacía tiempo que no escribía una entrada y hoy ha venido esta escatológica historia.


No si os he dicho por aquí, lo despistada que puedo ser con los libros. Puede que una historia no se me olvide en la vida, pero los títulos….. eso es otro cantar. He llegado a comprar dos veces el mismo libro porque no recordaba el título, aunque en cuanto he empezado el libro, he descubierto que ya lo había leído. Por eso desde el 2003, anoto en una agendita, todos los libros que leo y compro para evitar repeticiones.
El caso es que hace relativamente poco, trabajaba lejos de casa, y siempre me gusta llevarme el libro que tenga entre manos. El problema es que había terminado uno y no sabía que llevarme. Me acerqué a la estantería y cogí uno al azar. Quería uno romántico y el que estaba en mi estantería tenía buena pinta.

El hecho es que, después de comer, cuando fui a hincarle el diente, descubrí, desde la primera escena, que ya lo había leído. Es más, es un libro que me encantó en su momento. Como no tenía nada a mano, seguí leyéndolo.
Cuando lees las novelas por segunda vez, más tranquila, sin esas ansias por saber y disfrutar, ves las cosas de manera diferente. Eres capaz de descubrir fallos, faltas ortográficas… en fin… Sí, cuando leo por primera vez el libro, me meto tanto en él, que es como si estuviera recreando una película, no soy capaz de ver las faltas, a no ser que sean muy garrafales.

Pues esta vez, sentada en el coche, ya con la primera escena empecé a reírme a carcajadas. Quien no me haya leído nunca, y este sea el primer post, decirle que aunque voy a criticar una escena romántica, soy de las que me bebo estos libros. Soy lectora de este género y otros muchos, y no lo escondo. Pero es que hay escenas…y escenas.

Os meto en ambiente. Año 1099, en la corte inglesa, el barón de los feudos de Wexton cae prisionero a manos del barón Louddon. Tras despojarlo de toda ropa de cintura para arriba, es atado a un poste en medio de un patio, rodeado de nieve, y con una ventisca que corta el aliento. Sus enemigos esperan inquietos a que sucumba a la muerte, pero mientras eso ocurre se les hielan los pensamientos. Así que deciden dejarlo solo y esperar calentitos a que se muera.
En ese momento, la hermanastra del temible barón Louddon, sale a hurtadillas para socorrer al cautivo. Lo salva, lo conduce a unos aposentos caldeados, y para que entre en calor, se mete los pies del susodicho debajo del vestido, poniéndolo en contacto con su estómago.

En ese momento, Violeta que estaba leyendo, pega un respingo, pone cara de asco y pierde todo el romanticismo que pudiera llevar en sus venas.
A ver… ese caballero inglés, que se lleva varios días cabalgando a lomos de su caballo, sin ver más agua que la de la lluvia o la nieve. Esa mugre entre los dedos de esas botas de cuero… Ese frío intenso sobre un estómago calentito…. Aggghhhh!!!!! Dios mío!! ¿¿Cómo alguien puede pensar que ESO es romántico??….
Momentos más tarde, como dos o tres capítulos después… o algo más.. Ella es secuestrada por ese barón al que salvó y llevada a su castillo… Y lo primero que pide es una tina y una pastilla de jabón para lavarse… Esto…. Jabón?? En el 1099??????


Como me quedé con las “patillas colgando”, fui a interesarme por el origen del jabón y ha sido una investigación la mar de curiosa. Eso sí, no me ha quedado del todo claro.
Parece ser, que los romanos dieron con él en el monte Sapo, gracias a la lluvia, las grasas de los animales sacrificados y las cenizas. Las mujeres iban al río que estaba a sus píes para lavar sus ropas.
Además de este hecho, se tiene constancia de su presencia en Babilonia, Mesopotamia, y los fenicios los utilizaban para limpiar la lana y el algodón.
En cuestión de higiene, los romanos y los griegos se frotaban con arena y aceites y se restregaban con un raspador para retirar todo aquello. Luego se echaban un linimento hecho con hierbas.

A Europa llegó con los fenicios, pero siempre tenía una función o bien medicinal o para limpiar telas. En España fue introducido por los árabes.
Eso sí, cuando declinó el imperio Romano, el jabón perdió fuerza, y volvió a resurgir en Venecia en el 700 d.c.
Parece ser que a Inglaterra llegó sobre el siglo XII, y que empezó a fabricarlo con la invasión normanda, pero no está constatado ni fechado en ningún sitio.
Sin embargo, sí hablan que en la alta edad media, eran mucho más limpios que los de la baja edad media. Existía baños públicos, y los nobles poseían unas tinas de madera y usaban barras de jabón…

En fin, no sé si por el 1099 habría mucho jabón o no… pero mi imaginación, tras una segunda lectura ha jugado malas pasadas. Se me arrugaba el hociquillo pensando en la higiene y se me iba el romanticismo por el desagüe… ah, que no existían desagües por aquella época… Cachis!!!!

El libro en sí está muy bien. Es uno de los que más me gusta de Julie Garwood y se titula Honor y pasión. Ha sido reeditado hace poco y la verdad es que merece la pena, salvo por esos momentos poco higiénicos. Pero qué queréis que os diga? En la primera lectura ni me di cuenta. Me enfrasqué en la historia, disfruté, babeé de la envidia…

Otro libro que me hizo arrugar el hociquillo, fue Sahara de Clive Cussler, uno de los mejores libros de aventuras sobre la faz de la Tierra, no así la película, pero en fin… hablaremos de él en otra ocasión.
No sé si conocéis a Cussler, tiene varias series y una de las más conocidas es sobre Dirk Pitt, una especie de James Bond, agitado pero no revuelto, con un Indiana Jones, eso sí, le van más los mares que otra cosa. Pero en esta ocasión se encuentran en el desierto del Sahara. Como buen James Bond (llamémosle así), Dirk se acuesta con varias mozuelas a lo largo de la serie, y aquí no iba a ser menos. El momento cumbre, lo tienen tras pasar unos 10 días en el desierto, sin agua, comida, huyendo de enemigos, luchando por sus vidas… Cuando son encontrados, en vez de correr a la ducha y disfrutar más tarde de ese momento de pasión… O bien, directamente en la ducha si no hay ganas de esperar… Lo hacen allí, casi rodeados de todo el mundo, llenos de mugre, mierda, y olores… Y lo siento, sigo perdiendo la vena romántica cuando hacen eso… Mucha pasión, mucho calentón, pero por dios, que haya higiene!!!!!

Perdonad esta escatológica entrada de hoy, pero mis neuronas han empezado a desbarrar y no he podido parar. Apuntaros esos libros que merecen la pena, cada uno en su género… Pero recordad mantener el romanticismo a raya, y no arrugad mucho el hociquillo.

4 comentarios:

  1. Me suelo divertir bastante con ese tipo de libros, me hacen gracia por esos detalles. Luego pienso en la época en que suspiraba con sus letras y me río aún más.
    Supongo que el equivalente masculino es el protagonista de la novela e Estefanía que medía siete pies, ojos azules y con una bala mataba a dos malos.
    Besos

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  2. A mí me gustan, pero siempre encuentro este tipo de escenas que me hacen reír a carcajadas.
    Muchos besos.

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  3. Jajaja. Me ha causado gracia. Pensé que era la única loca que tenía esos destellos mentales de "oh por Dios, cómo lo pueden hacer si no se bañan en días?? Dónde está lo sexy??". Pues bien que lo sacas a colación.

    Me leí la novela de Julie Garwood. Es linda, la verdad. Pero sí. Cuando una lee incialmente el asunto, todo parece lindo; creo que si vas por la segunda, entonces... pues arrugas la nariz. ¿No? jaja.

    Otra que me pasa es cuando dicen alguna frase que me resulta cursi. Entre ellas un libro que - sin mentir lo he leído seis veces -, se llama Un Hombre De Familia, de Jayne Anne Krentz (espero haber escrito bien su nombre). Y en unae escena dice: "fue como si le hubiera dado las llaves de la ciudadela". Yo me quedo siempre con una expresión de... "Se le perdió la pluma a Jayne!". Fatal, me mató ese momento romántico de la novela.

    Es increíble este tema de la higiene. Pero hay de todo... en fin.

    Qué agradable haberme pasado por aquí. Un abrazo.

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  4. Jajajajajajjaja. Sí, hay escenas que te quitan todas las ganas de seguir leyendo... Pero al final, seguimos atrapadas igualmente.
    Gracias por pasarte por aquí.
    Saludos!!!!

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