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sábado, 11 de febrero de 2012

Perdón, arrepentimiento, redención...


Siempre me he preguntado cuanto de la vida de un autor, está metido dentro de sus novelas. Es un tema que me apasiona, porque si conoces bien al autor, puedes descubrir mucho de él entre sus párrafos.
Hoy traigo un cruento cotilleo literario.

Sabéis que una de las autoras que más me apasiona, es Anne Perry. De esta autora, conocía su pasado, pero no con detalle. Llevo unos días documentándome y la verdad es que he acabado sorprendida. No ha cambiado mi punto de vista como lectora, pero sí ha hecho moverse algo en mi conciencia. ¿Creéis en el perdón? ¿En el arrepentimiento? ¿En la reinserción social?

El caso del asesinato de Honora Mary Parker:

Honora Mary Parker, o Rieper como se le conocía en los últimos años, fue asesinada en junio de 1954, cuando contaba con 45 años, en un parque de Christchurch, Nueva Zelanda. Eran las 4 de la tarde cuando su hija Pauline Yvonne Parker, de 16 años, y la amiga de esta, Juliet Marion Hulmes, de 15, acabaron con su vida golpeándola 45 veces con un ladrillo liado en una media.
¿Os suena? Sí, supongo que sí, es el tema de una película que salió en 1994, Criaturas celestiales. Por desgracia, no es ficción, es un hecho real, y se basaron en esta historia para crear la película.

Juliet nació en Inglaterra en 1938. Ya a los dos años sufrió una enfermedad que la hizo estar mucho tiempo en cama y sola. Su padre pasó de ser profesor de la Universidad de Liverpool, a asesor científico del Ministerio del Aire, y jefe ayudante del Real Observatorio de Greenwich. Su madre era la que se quedaba en casa. Ella fue la que le enseñó a leer y escribir.
En 1948, nombran al padre, rector de la universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda, trasladándose toda la familia a ese nuevo continente, e inscribiendo a Juliet en el instituto de chicas de Christchurch. Allí conoció a Pauline Rieper (llamada Pauline Parker puesto que los padres de esta no llegaron nunca a casarse, cogiendo entonces el apellido de la madre) y se volvieron inseparables.

Tenían muchas cosas en común. Ambas habían sufrido enfermedades que le habían llevado a ser solitarias, tímidas y retraídas. Juliet tenía tuberculosis y fue ingresada durante tres meses en un sanatorio, y Pauline tenía Osteomielitis. Eran muy inteligentes y tenían una imaginación desbordada. Compartían una afición: la escritura. Escribían novelas de detectives y asesinatos, tomando nombres diferentes. Juliet era Deborah, y Pauline, Gina.

Se llevaban todo el tiempo juntas creando una realidad paralela, hablando sobres sus personajes, creando unas nuevas leyes, unos nuevos roles en la sociedad, incluso una nueva religión… Esa amistad creció hacia algo más íntimo y fue cuando las familias reaccionaron.
Tras haber sido dada de alta, la madre de Juliet descubrió el plan de las niñas: pensaban huir a Estados Unidos y allí editar sus novelas y llegar a ser grandes escritoras.
Entre eso y su íntima relación, tomaron la decisión de mandar a Juliet a Suráfrica, y tras unos meses, volver todos a Inglaterra. Iban a separarlas.

Parece ser que no era esa toda la explicación del viaje a Suráfrica. Según se descubrió años más tarde, los padres de Juliet iban a separarse. Incluso, en uno de sus diarios, escribió que había descubierto a su madre con Walter Perry en la cama.

Al mismo tiempo, las niñas confabulaban para ir juntas a Suráfrica, y Pauline solo veía un obstáculo para ese sueño: su madre. Empezaron a pensar cómo acabar juntas, y el 28 de abril, en el diario de Pauline, se descubrieron estas palabras: Ya he descubierto cómo acabar con el obstáculo: Ella tiene que morir.
No es la única entrada en el diario sobre este tema; a partir de ese momento, son muchos los comentarios vertidos sobre el supuesto asesinato de su madre, de lo mucho que la odiaba, de cómo deseaba su muerte. El 19 de junio, escribió: hemos trabajado cuidadosamente en ello. Estamos muy nerviosas, pero el placer de la anticipación es genial.
El 21 de junio fueron estas las palabras encontradas: hemos decidido usar una piedra metida dentro de una media. Estoy entusiasmada, como si estuviera preparando una fiesta sorpresa. La próxima vez que escriba, ella estará muerta.
Y por último el 22 de junio: Hoy es el día, me siento muy excitada, aunque no tuve buenos sueños.


El día del asesinato, Juliet fue a comer a casa de Pauline, y le llevó un ladrillo escondido entre periódicos. Tras la comida, ella, Pauline y la madre de esta salieron al Parque Victoria a dar un paseo. Tomaron un té en un salón de té que había cerca, y siguieron dando una vuelta por el camino serpenteante. Parece ser que Juliet se adelantó unos pasos y fue cuando Pauline decidió llevar a cabo el asesinato. Empezó a golpearla con el ladrillo en una media. El ruido, hizo que volviera Juliet y ayudara a su amiga a acabar con la madre. Mrs. Parket recibió 45 golpes y murió de shock por heridas múltiples en la cabeza, con fractura craneal.

Las niñas, cubiertas de sangre regresaron corriendo, agitadas, sin respiración al salón de té. Pauline gritaba que su mamá estaba muy herida, que había resbalado y se había dado en la cabeza. Ella no paraba de decir que creía que estaba muerta.

En la investigación, se descubrió que no había sido un accidente y fueron culpadas. Ellas nunca lo negaron. Lo veían lógico, y no se arrepintieron en ningún momento.
Tres fueron los psiquiatras que estudiaron a las niñas, sin llegar a coincidir en el diagnostico. Uno pensaba que eran sociópatas, otro que no estaban sanas mentalmente, y otros que sufrían de delirios paranoicos, y con las desilusiones vividas evolucionaron a sociópatas y peligrosas.
El caso es que fueron halladas culpables, y las llevaron a prisiones separadas. Se salvaron de la pena de muerte por la edad que tenían. Al cabo de los 5 años, salieron con la condición que  no volverían a cruzar sus caminos.

En la actualidad:
Juliet Hulmes cambió su apellido por el de su padrastro, llamándose a partir de entonces Anne Perry, conocidísima escritora de novelas policíacas que generan millones de ventas al año.
Tiene 74 años y vive en Portmahomack, rodeada de perros y gatos. Se hizo mormona y dedicó su vida a la escritura, todo lo que ella soñaba desde niña.
Pero antes de llegar a conseguirlo, fue azafata de vuelo, dependienta, asistente en un Ferry, recepcionista en un Hospital…

Cuando llegó a despegar en esto del éxito literario, tuvo que hacer una presentación en América; para eso, tuvo que pedir un visado de entrada, y usó su antiguo nombre. Alguien de su entorno familiar, la traicionó y vendió su historia a la prensa.
En 1994 se estrenó Criaturas celestiales, la película que a manos de Peter Jackson, contaba su historia.
Peter Graham, ha escrito una novela sobre este caso: So brilliantly clever.
Y hay un documental llamado “Reflection of the past”.



Anne Perry se enfada cada vez que le preguntan por su vida pasada en las entrevistas. Ella dice que ha pasado 60 años, y le echa la culpa a la fuerte medicación que le habían dado en el sanatorio. A lo largo de los 5 años que estuvo en prisión, le dio tiempo a ver la locura que habían cometido, el dolor que había infringido, y piensa que ya lo ha pagado con creces. Se arrepiente y ha rehecho su vida. No ha vuelto a ver a Pauline Parker que también cambió de nombre.
En algunas entrevistas cuenta que ha perdido multitud de ventas por la aparición de la noticia en la prensa, de los libros y las películas… Otras veces dice que no ha habido cambios a pesar de ello en las ventas….

Sea como sea, Anne Perry tiene un pasado detrás que la ha convertido en lo que hoy es: una de las autoras más vendidas de las novelas policíacas victorianas. Conmueve a millones de lectores, y tiene a multitud de fans quienes le son fieles.
Ha pasado 60 años de aquello, y siguió con su vida sin matar a nadie, por lo menos, en la realidad, puesto que en la ficción es otro cantar. 

8 comentarios:

  1. Conocía este dato oscuro de su pasado, no obstante, me provoca sentimientos encontrados hacia ella. Creo que el perdón, pero hasta cierto punto.
    Un beso.

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  2. Sí, a mí me ocurre lo mismo... Me encanta como autora, y no dejaría de leerla por ello, sin embargo, como bien dices, crea sentimientos encontrados.
    Besos!!!

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  3. Creo que por eso esta autora sabe retratar tan bien la psicología tanto de víctimas como de asesinos.

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  4. No he leído nada de esta autora y la historia me era totalmente desconocida, pero es sobrecogedora e impactante

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  5. @Victoria Hyde
    Sí, creo que es una de las razones de la cercanía y veracidad con la que trata toda la trama. Ella lo ha vivido, sabe como contarlo, sabe lo que se siente, y lo transmite de manera magistral... Da miedito, jajjajajajjaa.
    Besotes, guapa!

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  6. @Tatty

    El primer día que leí que Anne Perry tenía un oscuro pasado me quedé con la boca abierta y renegando de todo.
    Pero cuando he tenido que documentarme para hacer la reseña, con todos los artículos de los periódicos de la época... lo he visto tan real, tan impactante.. Uffs...

    Eso sí, sigue siendo una gran escritora.

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  7. Qué bárbaro!!
    Me has dejado sin palabras. Me ha encantado.
    Y supongo que lo vivido se refleja en sus letras.
    Besos

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  8. Sí, lo refleja que da gusto, o miedo, claro....

    Besotes, guapa!

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