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domingo, 29 de enero de 2012

Tópicos: y de repente, a traición...!!

Hoy inauguro nueva sección en el blog: el de los tópicos, entendiendo como tal, un tema repetitivo, manido, dentro de la literatura o del cine.
Sí, el mundo literario, como el cinematográfico, está lleno de estos tópicos, y sobre todo, en el tipo de literatura con el que más suelo disfrutar: romántico y policíaco. Así que he decidido, compartir aquí con vosotros, algunos de estos tópicos, según me los vaya encontrando.


Llevo varios días dándole vueltas a la cabeza a una situación repetitiva que me he encontrado en varias novelas leídas recientemente. Desde que empecé a leer novelas románticas, han sido muchas las autoras, que han usado esta escenas que paso a relatar. Me la he encontrado tanto en novela de  suspense romántico, como en románticos históricos, paranormal... vamos, que es muy socorrida, pero.. ¿Se daría en la realidad?.

Primero os pongo en situación: acabáis de ser testigos de un asesinato. Estáis en estado de shock, sin entender nada, temblorosas, y deseando llegar a casa para esconderte debajo de la cama y no salir de ahí, hasta el día del juicio final... De repente, recordáis que no habéis sido el único testigo, sino que hay otro en el hospital que puede haber visto más que tú. Te diriges al hospital, temblorosa y asustada, habláis con el testigo que está peor que vosotras, y al salir, un desconocido, alto, fornido, con aires de hombre malvado os encierra en un armario del hospital, y os empieza a besar para acallar vuestros gritos.... ¿Qué haríais en ese momento?

a) Patada en salvadasealaparte, pisotón con los tacones de aguja en el dedo gordo, y gritar como posesa.
b) Morderle salvajemente en los labios, darle un rodillazo en salvadasealaparte (este es inamovible), y salir huyendo...
c) caer rendida a sus pies por lo bien que besa, devolviéndole beso, magreos y todo lo que se te pueda pasar por la mente en un armario del hospital....

Sí, el 85% de las protagonistas de suspense romántico, tienden a escoger la tercera opción, dejándome a mí ojiplática, con ganas de pegarle la bofetada de turno (otro tópico) por histérica y gilipollas.

Sacada de: 
Otra situación típica: estáis en un salón de baile, con vuestro antifaz y disfraz, disfrutando del momento, cuando un fornido, alto y sospechoso espécimen macho humano, se acerca, os pide un baile, os saca al balcón, y empieza a magrearos, metiéndoos la lengua hasta la campanilla.. Volvemos a poner las tres opciones anteriores, sin olvidar cierto rodillazo en salvadasealaparte. Pues no, las protas de romántica historica languidecen, devuelven el beso, viéndolo lo más normal del mundo.


Hombre, que tú, que estás sentada en el sofá de tu casa, con la mantita, el chocolate caliente (dicen que es el mejor sustitutivo), leyendo este tipo de novelas, disfrutes como una enana soltando ciertos suspiritos infantiles, pues lo veo normal. Pero si fueseis la protagonista, ¿no lanzaríais un grito que rivalizaría con el propio Tarzán, lanzando al maromo por el balcón?? Que sí, que nosotras, las lectoras, sabemos que el del antifaz es el rico heredero que está más güeno que el pan y que está loco por sus huesos, pero vamos... que no es lógico!!!

Otro ejemplo que leí el otro día: Estás pensando en la muerte de tu infame marido acontecido hace unas semanas. Subes por las escaleras desde el sótano, con una simple vela como defensa, sin ver nada a tu alrededor. De pronto, alguien te asalta, te aplasta contra la pared y te da un beso que te deja sin aliento.... ¿Qué hizo esta protagonista? Pues no, esta no reaccionó como las protas anteriores... Esta le encajó la rodilla bien encajada, dejándole sin respiración y sin carnet de padre para el futuro; lanzando gritos por doquier hasta despertar al resto de la casa....... Pero en fin.. hay pocas como ellas.



The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore

Sabéis que en este blog, de lo que más suelo hablar es de libros. Es verdad que también he cotorreado sobre series, películas, y alguna otra entrada sobre música. Pero los libros, siempre prevalecen sobre los demás temas.

Tengo un amigo que además de ser un magnifico lector, y parece que un corrector excelente, se está perfilando como tal, últimamente; es un amante del cine y gran conocedor de su mundillo. Ha puesto en su facebook uno de los cortometrajes animados, nominados a los Oscar. Hasta ese mismo momento, yo desconocía de su existencia. Lo visioné porque confío en sus recomendaciones, y él lo calificaba de magnifico. No se equivocó. Es una historia maravillosa, tierna y dulce a la vez. Tengo que confesar que me hizo soltar lágrimas aunque siempre sonriendo. Y sí, tiene a los libros como protagonistas.
Es magnifica, y os invito a que paséis unos 15 minutos maravillosos. No dejéis de verlo, pero hasta el final.

Os dejo con The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore




The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore from Moonbot Studios on Vimeo.

sábado, 28 de enero de 2012

Serie I-team, Pamela Clare


Cuando se habla de  novela policíaca, todo el mundo tiene claro de qué se está hablando. Es la resolución de un caso policial, usando la razón, indagando, observando, utilizando la intuición o la deducción, o usándolo todo a la vez. Hace muchísimo tiempo, solo eran los detectives/agentes/o inspectores, lo que podían ser protagonistas de una novela policíaca. Pero con el paso del tiempo, aparecieron otros personajes que igualmente, ayudaban a esclarecer un caso policial.
Poner un ejemplo de lo anteriormente dicho, es fácil: ¿quién no conoce a Hercules Poirot, o a Sherlock Holmes?… Ellos fueron los pioneros de este tipo de novela, junto a Auguste Dupin, detective de Edgar Alan Poe, en, por ejemplo, Los crímenes de la calle Morgue.

Los nuevos personajes que han ido adueñándose de la novela policíaca son los médicos forenses, como en el caso de Patricia Cornwell y su forense Kay Scarpetta; o Robin Cook, otro autor que tiene a forenses como protagonista de novelas policíacas.

Y por último, otros que van suplantando al policía, son los periodistas. Un ejemplo claro lo hemos tenido con Millenium, la trilogía de Stieg Larsson, cuyo protagonista pertenece a un periódico. Ellos saben como nadie investigar y sacar la ropa sucia, llegando a la solución antes que la policía, el FBI o la CIA.


Y vosotros diréis, ¿Dónde nos llevará esta mujer, hoy? Pues ni más ni menos que a la serie de I-team, escrita por Pamela Clare. Esta serie pertenece al género romántico, y dentro de esta al subgénero suspense romántico. Es decir, que tienen la misma importancia el caso policial, que la relación de la pareja de turno.
La serie consta de cinco libros de los cuales cuatro están traducidos al español:

  • Al límite, cuyos protagonistas son Kara y Reece, escrita por la autora en 2005
  • Evidencia, donde tienen protagonismo Tessa y Julian, escrita en el 2006
  • Esposados, es Sophie y Hunt quienes llevan la voz cantante, escrita en el 2008, y
  • Sombras de sospecha, escrita en 2010 que llegará a nosotros este mismo año, el 1 de Marzo de 2012, a manos de la editorial Pàmies.


¿Y por qué os hablaba, al principio de la entrada, de los diferentes protagonistas de una novela policíaca? Pues porque en este caso, las protagonistas (sí, son protas femeninas) son periodistas que se meten hasta el corvejón, en casos policiales muy complejos.


Pamela Clare quiso ser escritora desde los 10 años. Conoció la novela romántica a los 15 años y desde entonces, se dio cuenta que prefería los finales felices antes que los tristes, así que se abonó a este género.
Vive en Colorado, y aunque no ponga en ninguna parte si está casada o no, parece que más de un hijo tiene (una que es cotilla y lo lee todo).
Cuando adolescente, se fue a Europa a estudiar de intercambio, y estuvo 3 años viajando por ahí, aunque donde más tiempo se quedó, fue en Dinamarca. Durante estos viajes, se empapó de Historia, de castillos y catedrales, que ahora utiliza en sus novelas.
Se graduó en Clásicos: latín, griego, historia antigua y arqueología. Hizo un máster en Arqueología y luego, más tarde, en Historia del arte. Abandonó los estudios para trabajar en un periódico y fue ascendiendo hasta convertirse en la primera mujer editora.
En ese trabajo, es en lo que se basa esta serie de libros. Muchos de los casos están basados en hechos reales, en artículos que ella realizó en sus tiempos, etc…
Se siente más cómoda escribiendo sobre romántica histórica, pero fue con el suspense romántico, con el que más éxito cosechó. Se ha traducido a multitud de idiomas: italiano, francés, español, portugués, alemán…

Como ya he comentado, las protagonistas son un grupo de chicas, que trabajan para el I-team, el mejor equipo periodístico del Independent. En el primer libro es Kara la protagonista, en el segundo Tessa, y en el tercero Sophie. Todas ellas tienen algo en común, son muy buenas investigadoras, y no dejan de lado su trabajo aunque estén amenazadas por ello.
Es una serie con muchos tópicos: los hombres son maravillosos, altos, musculosos, fuertes, guapísimos y maravillosos. Además todos ellos tienen algo en común: tienen pinta de malos, aunque por dentro son auténticos buenazos.


Estas novelas tienen un alto contenido sexual. Es verdad que la investigación es muy importante, y las tramas están muy conseguidas. Conforme avanzas en la serie, te das cuenta de la evolución de la autora. Las tramas son más oscuras, más dramáticas, más duras… pero sigue existiendo un alto contenido sexual, muy detallista, muy explícito. Aviso por si alguien no está acostumbrado a estas cosas, para que no se lleve un susto. :p

En los libros vemos reflejado el trabajo de un periodista de investigación: cómo trabaja, las reuniones, las decisiones, las durezas de los temas que tratan. Refleja una parte sórdida de la sociedad.
En el primer libro, el menos oscuro, se habla de los problemas medioambientales, del abuso de poder de los políticos, etc.. Aun así, hay asesinatos, robos, sangre, disparos, lágrimas… y sexo, mucho sexo.
El segundo trata de la trata de blanca o explotación sexual, donde las víctimas son adolescentes. La trama se hace más oscura, se masca el dolor, el miedo, el suspense. Se ve la evolución de la autora, y personalmente, disfruté como una enana con este libro.
Julian, el protagonista masculino, es el mejor de ellos. Está más conseguido, es más real, y atrae muchísimo más que el resto. La misma autora ha comentado, que se enamoró tanto de este protagonista, que no pudo abandonarlo, y en la tercera novela, tiene un papel también de suma importancia.
En la tercera se habla de la vida de las prisiones, del abuso de poder, los problemas internos que tienen… no deja a títere con cabeza. Para ella fue el libro más difícil de escribir, el que más tardó, y eso se nota. Es el más oscuro de todos, el más complejo, pero no pierde de vista que es una novela romántica, así que sexo también hay por un tubo. Y tranquilos, tienen su final feliz, típico de este género literario.
No solamente nos denuncia esa parte de la sociedad, esos problemas de los que no somos totalmente conscientes, sino que también defiende la amistad y la familia. En todos ellos, se hace un canto a la amistad y al amor familiar.

Son novelas que atrapan, intrigan y sorprende a partes iguales. El contenido sexual, como ya he comentado, es alto y explícito, y está lleno de tópicos. Sin embargo, disfrutas a más no poder. Se leen fácilmente y no puedes dejarlos aparcados para hacer tu vida diaria: necesitas terminarlos como sea. Ahora me quedan dos meses de espera para tener el cuarto libro en las manos. Recomendable 100%, siempre y cuando se sepa lo que se tiene entre manos: suspense y sexo; ambición, poder, intriga, pasión, lágrimas y final feliz. Ideal para leer los domingos por la tarde, con una manta, un chocolate caliente, y con tu pareja al lado si se es afortunado en el amor. Seguro que tu pareja estará encantado en compartir los efectos secundarios de la novela. :D


sábado, 21 de enero de 2012

Luz mortecina, Stuart MacBride



Hace poco os hablé del primer libro de la serie de McRae, El coleccionista de niños, escrito por Stuart Macbride. Pues bien, hoy os traigo la segunda novela: Luz mortecina.
Luz mortecina tiene una estructura muy similar al libro anterior. Es una historia convergente pero caótica. Hay muchos casos policíacos, aparentemente sin unión lógica entre ellos, muchos personajes que salpimentan la trama, y todo llega a converger al final, viendo por fin la luz. Como el caso anterior, el lector va a ciegas, a pesar de que el narrador omnisciente te va contando todo aquello que van viendo y sintiendo los personajes. Pero nunca vamos por delante, siempre a su lado, estando tan a oscuras como ellos. Por eso digo lo de caótico.

En esta novela tenemos, al menos, cuatro casos policiales: un incendio con víctimas mortales; el asesinato a golpes de una prostituta, la aparición de una maleta con el cadáver de un perro, y la desaparición de un hombre infiel. ¿Veis? Aparentemente nada los une… Pues esperad a ver la transformación al final. Te deja ojiplática y con la boca abierta.

También resaltaba, la vez anterior, que era una novela policíaca donde los jefes y los subordinados eran buenos trabajadores, no había ningún policía estereotipado, incompetente… Pues aquí aparece.
McRae vuelve a tener problemas con sus superiores y estos lo destinan a una unidad de perdedores, empezando por su jefa a la que le puede la ambición, el salir de esa unidad, convertirse en alguien. Pero no todo es lo que parece. Al ir avanzando en los casos, descubrimos que los personajes tienen mucho trasfondo, que va más allá de estereotipos. Los personajes no tienen desperdicio; están muy conseguidos.

En este libro, evoluciona la vida sentimental del protagonista, acabando el hilo que dejó sin final, en la anterior novela.
El mal tiempo vuelve a ser un personaje secundario. No falta la lluvia, los relámpagos, truenos y miles de elementos naturales que dificultan la investigación, aunque esta vez, la temperatura es algo más templada, puesto que acabamos de pasar el verano.

Así que con esta segunda novela, nos volvemos a encontrar con todos los personajes que conocimos en El coleccionista de niños; vamos siendo testigos de sus respectivas evoluciones; y nos vamos despidiendo de algunos de ellos. Hombre, no todo es un camino de rosas, y aquí algunos, no lo pasan bien precisamente.
Atrapa, sorprende, entretiene… una buena novela para seguir desafiando nuestras células grises e intentar saber quién es el asesino, el pirómano, o quién acabará ascendiendo y quien descendiendo… Recomendable 100% 

viernes, 20 de enero de 2012

Mis propios desafíos

Después de mucho pensar, me parece que voy a tener que tirar a lo bajo este año. Por lo menos, por ahora. Así que me he hecho unos desafíos, acordes a mi situación actual: lentitud suprema. Ainsss, quien me ha visto y quien me ve.

El caso es que he creado dos desafíos propios:


  • Desafío de Leyendas: Para homenajear a Becquer por su 175 cumpleaños, voy a leerme una leyenda a la semana. 


miércoles, 18 de enero de 2012

Desafíos y retos

Soy bloguera desde hace unos cinco años, y no dejo de sorprenderme con el contenido de ciertos blogs; de disfrutar con muchos de ellos; y por supuesto de aprender. Hay un refranero popular que dice aquello de: Nunca te acostarás sin saber algo nuevo... ¡Y es cierto!
Debería haber escrito este post hace unas cuantas semanas, pero es que desde que ha empezado el año, no paro. Así que con retraso, pero aquí estoy, hablándoos de desafíos y retos.

Una de las cosas que me sorprendieron al inicio del año, son los desafíos y retos literarios que han ido poblando, poco a poco, todos los blogs. En concreto, voy a hablaros de dos blogs donde los he visto: El universo de libros de Tatty y Loca por incordiar, de Shorby. Ellas han sido las que me han descubierto esta parte de los blogs literarios que desconocía. 


Hay tantos desafíos como lectores en el mundo, solo hay que decidir a cual agregarte. Y ahí viene  mi dilema y mi problema. Me apuntaría a todos y cada uno de ellos. Son interesantísimos, pero con este trabajo que tengo ahora, no se si llegaría a ninguno de ellos.

Algunos ejemplos de lo que os comento:

El desafío de 75 libros en 2012, es decir, leer 75 libros este año.
Desafío Sagas familiares, donde leerán al menos 10 sagas familiares.
Desafío 10 terroríficos, 10 del género de terror dentro de este 2012....
Reto continental, un libro de cada continente.
Desafío libros de colores, leer un libro de cada color.... 
Reto Abecedario, un libro que empiece por cada letra del abecedario, salvo algunas letras que basta con que estén dentro del título, como es el caso de la Q.
Reto 10 clásicos...

¿No os llama alguno de estos retos? A mí muchos de ellos!!! Pero en lo que llevo de enero, nada más que me he leído un libro, y llevo 3/4 de otro... Voy más lenta que el caballo del malo. Ainsss... 
Sigo decidiéndome entre tantos y tantos desafíos. Ya avisaré si me agrego a alguno. ;)

sábado, 14 de enero de 2012

Biblioforum: Narrativa histórica



El viernes 13 de enero, tuvo lugar el primer Biblioforum del 2012; y nada mejor, que inaugurarlo con la novela de ficción de época, es decir, la narrativa histórica.
La mesa la moderaba Juan Antonio Caro, teniendo a su derecha a Jose Angel Muriel, y a su izquierda, a Teo Palacios. Tanto ponentes como moderador, han escrito novelas encuadradas dentro de este género: Teo Palacios ha escrito Hijos de Heracles; Jose Ángel Muriel, La estela del dragón; y Juan Antonio Caro, Los señores de godos. Así que sabían bien de lo que hablaban y así nos lo hacían llegar.

Además del público, hubo otro protagonista más en esta reunión: ¡las nuevas tecnologías! Por primera vez, Biblioforum ha sido retransmitido en directo por internet, pudiendo también, interactuar con los internautas a través del chat. Se intentó contestar a sus preguntas, y hacerlos partícipe en la medida que se podía. Es un nuevo horizonte por descubrir. Seguro que poco a poco, irá creciendo el número de seguidores de estas reuniones.

Juan Antonio inició la ponencia preguntándoles a los autores, por qué se habían decantado por este género. Cuál había sido el detonante.
Jose Ángel Muriel ha sido más prolífico, en cuanto a géneros se refiere, puesto que nos lo hemos encontrado en infantil-juvenil, en fantástico, en histórico… Según él, lo único que no maneja muy bien, es la poesía. Pero conociéndolo, seguro que termina haciéndose con ella y sorprendiéndonos con un recopilatorio de poemas. ;)
La aparición de Teo Palacios en el género histórico, vino por la unión de dos de sus pasiones: la lectura y la Historia como tal. Le gustaba conocer cómo vivían culturas más antiguas; le gustaba investigarlas y ver su evolución… así que cuando quiso dar el salto a la escritura, ni se planteó otra cosa.
Esta pasión por las antiguas culturas, la comparte con Juan Antonio. A él, lo que más le gusta, es ver el contraste entre las distintas culturas: los medios de los que disponían, totalmente diferente a nosotros, y sin embargo, compartimos el comportamiento.

El primer desencuentro, amistoso por supuesto, lo tuvieron ante la definición de novela histórica. Teo es mucho más purista que Jose Ángel, es más estricto. Para él, no solo se necesita un marco histórico donde desarrollar la trama, sino que también es necesario que aparezcan personajes históricos reales, aunque sean secundarios, y que sucedan hechos históricos reales. Teo nombró un artículo, con el que estaba totalmente de acuerdo, escrito por Sabino Fernández: Concepción de la novela histórica. Aquí os dejo el enlace por si queréis leerlo.


Esto originó un debate con el público. La gran mayoría opinaban que la novela histórica no es un libro didáctico, no se lee para aprender, para eso no hay más que buscar en una enciclopedia, o en libros especializados. La novela, como su propio nombre indica, está novelada, es ficción, no tiene por qué ser todo verdad.
¿Es necesario diferenciar estas partes?¿Cómo se hace? Pues con elementos complementarios como: la nota a pie de página o epílogos explicativos… Otro de los desencuentros de esta jornada. Éramos muchos los que estábamos a favor de los epílogos explicativos, pero también tenían muchos detractores. Si nos hubiéramos puesto a contar, un 50% estaba a favor, y un 50% en contra. Esos epílogos son donde el autor nos cuenta, cuáles de sus personajes fueron reales, qué hechos tuvieron lugar realmente, etc…  Este tema originó movimiento, sí señor… Sin embargo, la gran mayoría estaba en contra de las notas a pie de página, y no hay otra razón que la interrupción del ritmo de la novela. Si estás continuamente yendo al pie de páginas, desconectas de la trama, parando el ritmo, una y otra vez.

Y claro, llegamos al otro tema estrella, la documentación. Se les preguntó cuáles eran sus manías ante la documentación de la novela y hasta cuándo se debe uno documentar. Ellos nos fueron relatando el proceso que siguen para documentarse; y en cuanto al límite, ambos coincidían que era el propio autor quien tenía que ponerlo. Este sería cuando él se sintiera preparado para meterse de lleno en esa época, en ese hecho histórico, sin cometer fallos básicos. Pusieron muchos ejemplos de fallos históricos cometidos por autores, los cuales nos hicieron sonreír a más de uno, y echarse las manos a la cabeza a otros cuantos.

Hay que ver lo curioso que es el tiempo. Cuando estás a gusto, pasándolo bien, parece que vuela, y cuando necesitas que pase rápido, se vuelve lento como él solo. En fin, estas reuniones siempre saben a poco, dejando muchas cosas en el tintero. Pero han amenazado con seguir con el tema, así que quedamos contentos.
Esta vez ha habido menos participación de público. No se sabe sí ha sido la presión de las cámaras :p ; sí el tema nos estaba gustando tanto que quedamos alelados escuchando a los ponentes; si estábamos de acuerdo con todo lo dicho… Aun así no faltó participación.

La lista de libros recomendados es la siguiente:


Los Pilares de la tierra (a pesar de las patatas), Ken Follett
El nombre de la rosa, Umberto Eco
En busca del unicornio, Juan Eslava Galán
El jardín de Hipatia, Olalla García
La caverna de las ideas, Jose Carlos Somoza
Troya, Gisbert Haefs
El médico, Noah Gordon
Shogun, James Clavells
La canción de Troya,  Colleen McCullough

Una de las cosas buenas que tienen este tipo de reuniones literarias, presentaciones de libros incluidas, es que casi todo el mundo termina sentado alrededor de la mesa de un bar, regando los gaznates, en buena compañía. Si silenciosamente te das una vuelta por esas mesas, puedes oír críticas feroces a libros; defensas a ultranza; cotilleos; confesiones; batallitas de tiempos pasados; nuevas ideas literarias; ideas de pseudónimos; o incluso qué ocurre en los puticlubs los lunes…
Es un momento ideal para hacer nuevos amigos, y disfrutar del momento y de aquello que nos une. No importa edad, ni condición, ni religión, ni ideales políticos. Todos tenemos algo en común, que es lo que defiende Biblioforum: compartir buenos momentos en torno a la literatura. Larga vida a estas reuniones. Y mil gracias a los que, día a día, lo hacen posible.
Hasta el 30 de enero que nos volveremos a ver.


Fragmento: Cyril Connolly

Es mejor, escribir para uno mismo y no encontrar público, que escribir para el público y no encontrarse a uno mismo.

Cyril Connolly, escritor inglés y crítico literario.

miércoles, 11 de enero de 2012

Fragmento: desamor

Alguien dijo alguna vez que en el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre.
Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento

lunes, 9 de enero de 2012

Laila Winter y el corazón de las sombras, Bárbara G. Rivero



Hace poco, puse un fragmento del libro de Carlos Ruiz Zafón, que hablaba de la sensación que te dejaba el terminar un buen libro: esa sensación de pérdida, esa tristeza ante la despedida de quienes, durante un tiempo, fueron tus grandes amigos. Y hoy os traigo un ejemplo. Vengo a reseñar un libro que pone el broche final a una serie que ha ido ganándose, poco a poco, mi corazón lector: Laila Winter y el corazón de las sombras.

Esta serie, escrita por Bárbara G. Rivero, consta de cuatro libros: Laila Winter y las Arenas de Solarië; Laila Winter y los señores del viento; Laila Winter y la maldición de Ithirië y este que hoy os traigo.
Bárbara, gaditana de nacimiento, médico de profesión, empezó a escribir con 15 años, aunque ya desde pequeña le gustaba crear nuevos mundos e historias fantásticas. Nunca llegó a  entregar nada de lo escrito a ninguna editorial, hasta que llegó Laila Winter. Ahora, no solo ha conseguido publicar en España, sino también ha sido traducida en otros países, como Polonia.
Trabaja en Urgencias, en un hospital de la provincia de Cádiz, y aprovecha todo tiempo libre del que dispone, para reflejar ideas, para seguir escribiendo lo que lleve entre manos, para iniciar nuevas historias… Se dice, que incluso en los momentos en calma de las guardias, la han visto embebida, escribiendo.

La serie ha tenido una evolución espectacular. Al principio, empezó siendo una historia luminosa, encuadrada dentro de la juvenil fantástica. Pero con el avance de la trama, la oscuridad hizo acto de presencia, volviéndose una historia más tenebrosa. Una cosa parecida a lo que le ocurrió a Harry Potter. 

Laila Winter es una adolescente que, al inicio de la serie, lleva sobre los hombros una pesada carga: el complejo de tener el pelo verde. Su padre la interna en un colegio, y allí le hacen la vida imposible por sus diferencias. Por su cumpleaños le regalan un libro que perteneció a su madre; un libro que le abre la puerta a un nuevo mundo, Faerië, el mundo de las hadas y otras criaturas.
A partir de ahí, entramos en un lugar donde nada es lo que parece. Las hadas dejan de ser lo que todo el mundo conocemos por cuentos populares, para convertirse en criaturas malvadas, inteligentes, ambiciosas; otras de buen corazón, alocadas, divertidas; sufren, padecen… no están ahí solo para darles a los humanos aquello que piden. Y Laila entra de cabeza en ese mundo, pensando que este se ha vuelto loco, o que es ella la que necesita cuidados médicos. Allí conoce a tres hadas que van a cambiar su vida, y que juntas, van a ayudarse unas a otras a madurar, crecer, y salvar todo aquello que conocen.

Laila Winter y el corazón de las sombras, es el cuarto libro de esta serie, encuadrada, como ya hemos dicho, en juvenil fantástica. 

Una de las cosas que nos sorprende antes de abrir el libro, es la portada. Además, si nos fijamos bien, dice mucho de la historia que nos va a relatar, como las portadas de los anteriores libros (menos el primero que no tiene nada que ver con estos últimos).
Faerië consta de cinco reinos: Solarië (sol); Lunarië (noche-luna); Airië (aire); Acuarië (agua) y el reino blanco que ya nos enteraremos, en su debido momento, cual era verdaderamente. Hay otros dos reinos que van apareciendo: Ithirië y el de las sombras… Pero no cuento más, que sois vosotros los que tenéis que descubrirlos.
La portada de este libro es oscura, de color marrón como el lodo, con dos puntos de color solamente: una “L” azul, como si fuera un sello lacrado, y una luna azul. Así que podemos determinar, solo por la portada, qué reinos tienen aquí protagonismo: el lodo por el reino de las sombras, y la luna por Lunarië.

Otra cosa que nos sorprende, aparte de la portada, son los nombres que utiliza la autora para sus mundos, sus personajes, etc… Como ya habéis podido comprobar, los reinos tienen el nombre de los cuatro elementos: aire, tierra, agua y fuego. Además del sol y la luna. No, no me miréis así, están los seis reinos, solo tenéis que leer las novelas para encontrarlos. :p
El nombre de sus personajes…pues depende: los de lunarië son constelaciones; otros onomatopeyas de cómo sonaría el viento; Winter viene de un homenaje que hace la autora a Alejandro Dumas y sus tres mosqueteros, en concreto a Milady de Winter; en fin, son nombres divertidos e impactantes que empiezan a formar parte de la aventura. La misma autora, al final de la novela, agradece tanto a las personas reales como a las ficticias, el que le hayan ayudado a crear estos mundos y estas historias.

Es una historia convergente, los personajes van entrando y saliendo de la trama hasta confluir, al final, en un mismo lugar, o por lo menos casi todos ellos.
Hay dos tipos de narradores: el que prevalece está narrado en tercera persona pero en este caso NO es omnisciente. Es decir, sí sabemos qué piensan o qué sienten los personajes, pero nos guardan secretos. Los vamos a ir descubriendo a lo largo de la historia, no sabemos con antelación qué es lo que van a hacer. Digamos que sabemos solo lo que sabe Laila.
El segundo narrador es en primera persona, Titania, quien nos va contando las cosas, y lo hace a través de su diario.
El número de páginas que componen un capítulo varía según este. Cuando es Titania quien habla, son cortos; mientras que cuando lo hace el narrador en tercera persona, tienen una media de 8 o 9  páginas.  Esto lo hace dinámico, no sabes qué te vas a encontrar en la siguiente página.

Llegó un momento en el que me planteé si estábamos dentro del subgénero épico. Noooo, es una bromaaa, no miradme así, aunque algunas características sí comparten, ¿eh? :p  Si estuviera dentro de este subgénero (que no es el caso, solo era una broma), estaríamos hablando de nueva fantasía, puesto que nuestros héroes son mujeres.
Esto lo tiene claro Bárbara. Ella, cogiendo estos personajes, quería demostrar a las adolescentes de hoy en día, que la mujer puede conseguir, igual que el hombre, todo cuanto quiera si pone tesón y ganas en ello. Además, ella quiere recordarles que hay algo más allá de uno mismo. Que se puede tener complejos, pero que nadie es perfecto, no hay que condicionarse y esconderse por poseer diferencias con los demás; sino luchar por conseguir tu objetivo. Esos complejos adolescentes los ha reflejado en el pelo verde de Laila.
Hay una frase que he leído en una de las entrevistas que le hicieron a la autora, que me ha encantado: “Si no te quieres a ti misma, ningún enamorado te va a sacar las castañas del fuego”. Una de las cosas que más reivindica Bárbara, es el papel de la mujer en ciertos cuentos e historias fantásticas. Las princesas siempre están esperando a ser rescatadas por sus príncipes azules. Aquí, en esta serie, son las princesas las que luchan por salvar sus mundos; nada de esperar sentadas.

Además, otra de las características que podrían tener en común con la épica son los viajes. Se llevan todo el tiempo de un lado a otro, pero a diferencia de este subgénero, nuestras chicas lo hacen con un golpe de viento. Es decir, que no tenemos que estar esperando semanas para llegar de un lado a otro, sino la magia hace su aparición, y llegan de un soplido.

Y por último, otra de las posibles similitudes, sería la lucha del bien contra el mal. Aunque aquí la propia autora discrepa un poco. Ella dice que no es la lucha del bien contra el mal, sino una partida de ajedrez, donde las fichas negras se enfrentan con sus opuestas. Y en este libro se refleja claramente ese juego de ajedrez, donde unos van por delante pensando siempre en la próxima jugada.

Los personajes, que en un inicio parecían simples secundarios, han ido tomando protagonismo. Podemos llegar a hablar incluso de una novela coral. Laila es la protagonista, pero no sería nadie sin el aporte de los demás personajes. Además, estos han ido evolucionando. A lo largo de toda la serie, van perdiendo la inocencia, se van encontrando a sí mismos, van madurando y nosotros vamos siendo testigo de ello.

Es una novela dinámica, sin apenas descansos. Empiezas con el corazón encogido, y así sigues páginas después.
Nos encontramos luchas por el poder; enfrentamientos por orgullo, soberbia, egoísmo, ambición… Vemos como reaccionan a las pérdidas de los seres queridos, a la amistad, a la desconfianza, al miedo…
Es, como hemos dicho, más tenebrosa que entregas anteriores, no en vano entramos de cabeza en el reino de las sombras. Pero siempre triunfa algo por encima de todo: la amistad. Es una de las visiones de esta autora que más me gusta. Tenemos la misma concepción de amistad y de fidelidad.

He disfrutado con esta serie como una enana. Me costó trabajo entrar en Faerië porque estoy poco acostumbrada a la fantasía; pero una vez lo hice, no pude salir de allí. Ahora he tenido que cerrar el libro y despedirme de los diferentes reinos, de los personajes, de nuestras cuatro amigas… Uffs.. ¡qué sentimiento de pérdida!. No dudo que en cuanto pasen unos meses, vuelva a coger el primero para adentrarme de nuevo, de la mano de Bárbara G. Rivero, en Solarië.

miércoles, 4 de enero de 2012

Fragmentos: El alma de los libros

Cada libro, cada tomo que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte.
Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento.

martes, 3 de enero de 2012

El prisionero del cielo, Carlos Ruiz Zafón


Esta reseña debería haber estado publicada en el 2011 puesto que pertenece a las lecturas de ese año, pero… ¡Qué mejor inicio que reseñar El prisionero del cielo! Es una novela controvertida en críticas. Hay quienes han disfrutado con ella, y otros que han salido decepcionados. Yo soy del primer grupo, me ha gustado bastante.

El prisionero del cielo, es la tercera novela de la tetralogía del Cementerio de libros olvidados, escritas por Carlos Ruiz Zafón. Creo que no hay lector en España que no conozca La sombra del viento; esa fue la primera; mientras que El juego del ángel, la segunda.
Zafón quiso ser escritor desde muy pequeño, lo tenía claro, y luchó para conseguir su objetivo. No fue hasta 1992 cuando vio su sueño cumplido: publicar su primera novela, El príncipe de la Niebla. Era un libro juvenil que se convirtió en trilogía, y que tuvo una gran aceptación.
En 2002 pegó el salto a narrativa adulta, y publicó la novela que le llevaría a la cumbre del éxito: La sombra del viento. Fue traducida a multitud de idiomas, y muchas productoras quisieron comprarla para llevarla al cine; pero Carlos sigue negándose una y otra vez. No quiere oír hablar de ello.
Tuvimos que esperar 6 años para tener la segunda novela en las manos. En 2008 se publicó El juego del ángel, novela que se vendió hasta en kioscos como si de revistas se tratase. Sin embargo, los seguidores de Zafón se sintieron defraudados. Él decía que era una continuación de La sombra del viento, y nadie veía la unión entre una y otra.
Pues aquí tenemos la unión: El prisionero del cielo es lo que todos estábamos esperando.

Siempre he tenido una pequeña dificultad para clasificar en géneros la obra de Zafón. ¿Dónde la colocamos? ¿En Narrativa contemporánea? ¿En misterio y aventuras? Tiene de todo un poco… y conste que sigo dándole vueltas al asunto. Lo dejo a vuestro criterio mejor. Yo lo colocaría en Narrativa contemporánea, pero en fin...

Como ya he comentado, esta novela aúna las dos anteriores, aunque sería una continuación directa de La sombra del viento. Transcurre justo un año después de esta, y son los mismos personajes. Nos volvemos a encontrar con Daniel Sempere, con Fermín, el padre de Daniel, Bernarda, Beatriz… No todos tienen el mismo protagonismo que en el anterior libro, puesto que este recae principalmente en Fermín y Daniel.
Con La sombra del viento vivimos la infancia y adolescencia de Daniel, mientras que con El prisionero del cielo, ya es un hombre y padre de familia. Pero el que lleva la voz cantante en el libro, el verdadero protagonista, es Fermín. En el primer libro, era un misterio andante. Ayudó a Daniel, nos emocionó y nos hizo sonreír con muchas de sus tretas y conversaciones. Aquí, desvelamos sus secretos, conocemos su vida, su evolución, sus miedos, sus dudas y sus pasiones.
Como en libros anteriores hay dos protagonistas no vivos: el cementerio de libros olvidados, y Barcelona.

 La novela transcurre en dos épocas diferente: 1940 y finales del 50; y vamos saltando de una a otra como si nos estuvieran contando una historia dentro de otra historia.
Está narrada, de nuevo, por Daniel, salvo las dos últimas páginas que es en tercera persona. Y es él quien nos hace partícipe de todo conforme se va enterando.

Está dividida en cinco partes:
  • Un cuento de Navidad: donde nos volvemos a encontrar con los personajes que dejamos en La sombra del viento, y nos cuentan su evolución. Descubrimos a un Daniel adulto, casado y con un hijo; vemos cómo le va a la librería; cómo está el padre; la relación que tiene con Fermín… Digamos que presenta de forma muy leve a los personajes.
  • De entre los muertos: Aquí es Fermín el que toma protagonismo. Nos cuenta la primera parte de su vida, la más dura, la más difícil.
  • Volver a nacer: seguimos conociendo a Fermín, la segunda parte de su vida. Algo más esperanzadora, con tintes un poco grisáceos, dejando la oscuridad olvidada en capítulos anteriores.
  • Sospecha: volvemos a la actualidad, donde Daniel vuelve a tomar protagonismo, tanto él, como sus miedos.
  • El nombre del héroe: final o desenlace de la novela, dejando una pequeña puerta abierta a la cuarta y última novela, según dice Zafón.
Personalmente, os aconsejo, si vais a leer esta novela, releer antes La sombra del viento. Yo leí la primera historia en 2004, y tenía muchísimas cosas olvidadas. Así que cuando empecé esta y vi que tenía lagunas, retome la primera y sin descanso, leí El prisionero del cielo. Así, sí se disfruta más. Recuerdas todos los personajes y la continuación no te parece plana ni simple. Si no recuerdas a los personajes, como Zafón apenas los presenta, puedes tener ciertas dificultades para volver a hacerte con ellos.

Como le ocurre a la primera novela, la importancia no radica en la historia, sino en los personajes. Son estos la verdadera esencia de la novela. Atrapa sus vidas, sus reacciones, sus secretos, sus dudas, los miedos a los que se enfrentan… La trama son los personajes en sí.

Hay algo que me sorprendió al leer algunas de las entrevistas que tiene Zafón, y es que dice que esta novela, tiene menos oscuridad, menos dramatismo. El humor y la picardía de Fermín, la hace más luminosa. No estoy de acuerdo con él, la verdad. Sí, Fermín es irónico, sarcástico y divertido. Pero nos está contando cosas dolorosas, dramáticas, oscuras, intimista… No siento en ningún momento ese humor del que habla el autor.
Eso sí, Zafón sabe hacer llegar, como nadie, las emociones de los personajes, los sentimientos. Sentimos el amor, el desamor, el dolor, el abandono, el rencor, el miedo… Los saboreamos, los sentimos, son palpables en toda la novela, vamos sintiendo conforme vamos leyendo.

Hay un referente en toda la novela, y el autor no lo oculta en ningún momento: la novela del Conde de Montecristo. Saca las ideas de ahí, y la nombra constantemente. Es una especie de homenaje a Alejandro Dumas.

Me ha parecido una buena historia, una continuación necesaria para ver la relación entre las dos novelas anteriores. Necesaria también para comprender ciertas cosas de la primera novela, para conocer mejor a los personajes y para volver a disfrutar con ellos.
Es menos oscura que la anterior, aunque no menos dramática. Entretenida, sarcástica en muchos momentos, y atrapa desde el principio.
Me ha dejado con ganas de más. Espero que no tarde mucho en sacar la última parte de esta tetralogía. Queremos seguir sabiendo de Daniel, Fermín y todo su entorno.

lunes, 2 de enero de 2012

Fragmento: cuando la aventura termina....

Hoy, al terminar el cuarto y último libro de la serie de Laila Winter, he recordado un fragmento que leí en La sombra del viento, sobre el desasosiego que te deja terminar una gran historia. Lo comparto con vosotros:

Me tendí en la penumbra azulada del alba con el libro sobre el pecho y escuché el rumor de la ciudad dormida goteando sobre los tejados salpicados de púrpura. El sueño y la fatiga llamaban a mi puerta, pero me resistí a rendirme. No quería perder el hechizo de la historia ni todavía decir adiós a sus personajes. 
Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento.