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miércoles, 30 de noviembre de 2011

Similitudes entre leyendas llevadas a la música.

Hoy, mientras arreglaba la cocina, escuchaba la radio. En uno de esos momentos pusieron Maná y recordé una entrada que puse hace tiempo, en el antiguo blog que yo tenía. Tras terminar de fregarlo todo y de recogerlo, he ido a ver donde estaba esa entrada. Dicen que aquellos que guardan, hallan… y sí, lo encontré.
Era una entrada en plan crítica, porque el tema no es que hubiera salido una sola vez, sino que era algo repetitivo. En este caso, hablaban de la reacción de la mujer al sentirse abandonada por el hombre. Esa reacción la había llevado a convertirse en una leyenda. El amor, la fidelidad, la paciencia… En vez de levantar la cabeza y decir: ¡pues ahí te quedas! Se pone a llorar, a esperar, y a perder la cabeza por amor.

En fin, no es que no me gusten esas canciones, al revés, me encantan... pero… no sé... ese día me levanté criticona. :p
Suelen ser canciones tristes, muy tristes, con un final doloroso. Y siempre con el mismo tema. Sin mucho pensar me salió unas cuantas canciones de corrido:

 La más bonita de todas, esa que se me clavó desde el primer día que la escuché, es Penelope, de Serrat. Era muy pequeña, no sabía aún de esos temas, y ya se me encogía el corazón al escuchar a este “peazo” de cantautor .


 En plena adolescencia, apareció Mecano con su Naturaleza Muerta, y volvieron a emocionarme y atenazarme el alma.


 Y claro, Maná y su Muelle de San Blas.



Hace relativamente poco, como un año o cosa así, en la radio escuché otra de estas canciones que hacen de la mujer, una persona fiel, paciente, de corazones entregados, de pasión manifiesta tirando a la locura. No recuerdo el grupo que la cantaba, pero al final ella moría tras estar años esperando noticias de su amor. Creo que se convertía en árbol o algo así… Lo siento, mi memoria y yo…

¿Veis? Es un tema repetitivo, aunque da buenas canciones, eso no puedo negarlo. ¿Recordáis alguna otra canción con esta temática?

martes, 29 de noviembre de 2011

Emboscada, Nora Roberts


Una de las cosas que más me sorprende de Nora Roberts (aparte de lo prolífica que es), es su capacidad de crear una historia, en cualquier entorno o de cualquier tema. Si hace poco nos sorprendía en plenas montañas de Dakota, en un refugio de animales; hoy nos sitúa en una isla en la costa de Seattle y nos habla de adiestramiento de perros.

Sí, esta novela lo tiene todo para que fuera uno de mis favoritos: Nora Roberts como escritora; suspense romántico, y perros. Y sí, me ha encantado; Nora Roberts nunca defrauda.

Es una novela de suspense romántico, con unos personajes fuertes, que llenan las páginas del libro, y que atrapan desde el primer momento, y que por una vez, se diferencia de otros muchos personajes de esta autora.
Fiona no es la típica protagonista débil necesitada de ayuda. En esta ocasión, Nora ha quería hacer un personaje femenino valiente, casi temeraria, que después de haber vivido un calvario años anteriores, se ha repuesto de tal manera que ha rehecho su vida pudiendo llevar todo para adelante. El caso es… ¿y si la historia se repite? ¿Podrá volver a pasar el mismo calvario sin ayuda?
El personaje masculino no es encantador y maravilloso, sino un tipo gruñón, cascarrabias aunque con gran corazón. Se va dejando conquistar por su cachorro, y la adiestradora de este.
Confieso que en algún momento estuve tentada a matarlo yo con mis propias manos… ¡¡¡valientes frases le suelta a la protagonista!!!

La novela consta de 525 páginas, y nos adentra en el mundo canino, su adiestramiento y  la búsqueda de personas. Somos testigos en varias ocasiones, del proceso de búsqueda: la manera de coordinarse, como responden a los estímulos los perros, los sentimientos de aquellos que esperan, que buscan, que coordinan… La verdad es que es apasionante, sobre todo si perteneces al gremio, como es mi caso.
Mi madre se lo leyó días después, y aunque también le ha gustado, dice que ciertas partes le resultaron pesadas. Supongo que en mi caso, debido a mi profesión: veterinaria, me encandiló desde el principio.

Como suele ocurrir en las novelas conclusas de esta autora, la parte romántica de la historia, está bien introducida en la trama. No prevalece sobre el suspense, que es el elemento fuerte del libro.
Quizás, lo que yo haya echado de menos, es un final más… más… no sé explicarlo. Un final más tenebroso, con más suspense, más tensión. No es que no lo haya, que sí, sí lo hay, pero… yo necesitaba más, quizás. Demasiada espera para tan poco.

Eso sí, en algunas ocasiones, preveía lo que iba a ocurrir. Muchos años siguiendo a esta autora de cerca. Aunque no por eso lo hacía menos atrayente o impactante.
Nora Roberts nunca defrauda. Esta historia es otro de sus ejemplos: intrigas, suspense, tensión, algo de amor y sexo… y sobre todo: perros.
Recomendable si os gustan las novelas románticas de suspense.


lunes, 28 de noviembre de 2011

La emparedada de San Lorenzo, ¿leyenda o realidad?


Hace poco, cuando comentaba la ruta de Becquer, os hablé de una plaza, la de San Lorenzo, y os dije que os quedarais con ella, que os contaría un relato. Pues a eso vengo hoy.
Como todo lo que se refiere a épocas pasadas, no sabemos si es leyenda o realidad, pero sí que resulta curiosa la historia y aquí vengo a relatárosla.


Hace muchos años, allá por 1868, en la calle Marqués de la Mina, cerca de la plaza San Lorenzo, vivía un maestro albañil llamado Esteban Pérez. El suceso que voy a narraros, aconteció a altas horas de la noche, un invierno frío, cuando Esteban yacía durmiendo en su cama, acompañado de su señora.
Unos golpes en la puerta, lo sacaron de un sueño profundo, y malhumorado bajó a abrir. Ante la puerta se hallaba un señor alto, vestido de negro, con capa y chistera, que de manera urgente requería de sus servicios. Prometió pagar bien, y como el maestro albañil no nadaba en la abundancia, precisamente, aceptó el trabajo. Recogió sus herramientas y se dirigió al coche de caballo, donde al llegar, quiso el hombre vendarle los ojos.
Al principio se negó contundentemente, pero hubo algo que terminó por convencerle: un arma que se le clavaba en la espalda, al mismo tiempo que el que la empuñaba soltaba:
Puede usted elegir entre el oro o el plomo.


Se dejó vendar los ojos, y tras una hora de recorrido, pararon el carruaje del cual pudo al fin salir. Sin quitarle la venda aún, entro en el zaguán de una casa, y dirigiéndole hacia una puerta, le instó a bajar unas escaleras. Se sentía humedad, así que debía ser un sótano. Y sí, pudo constatarlo cuando le quitaron la venda. Iluminada la estancia por una vela, tardó en llegar a ver, pero cuando lo hizo, deseó estar en otro lado, otro lugar.
Atada en una silla y amordazaba, le miraba con ojos de terror una mujer, suplicándole que le ayudara. Pero sintiendo de nuevo la presión del arma en sus espaldas, escuchó de nuevo la voz que le repetía: Puede elegir entre el oro y el plomo. Tapie la alacena.
Tembloroso y aterrado, empezó a tapiar la habitación con la chica dentro, que silenciosamente, con la mirada, le imploraba que no lo hiciera.

De la misma manera que llegó, vendado, volvió a la puerta de su casa. Y el  hombre, al que nunca llegó a verle la cara porque tenía un antifaz, le amenazó con la muerte si contaba algo de aquello.
Esteban se volvió a acostar, y a pesar de las preguntas de su esposa, mantuvo en silencio todo lo ocurrido. Hasta que no pudo más. Tras muchas vueltas en la cama, se sinceró con su esposa, y juntos fueron a la casa del Juez de guardia, que tras escucharlo pacientemente se puso en acción.

Muchas fueron las preguntas que le hicieron al maestro albañil, sacando algunas cosas en claro: Cerca de donde había tapiado Esteban la habitación, había una iglesia cuya campana tocaba los cuartos, las enteras y las media, pero siempre una campanada. Preguntaron al maestro relojero y este insistió en que no había en ningún pueblo una campana así, que tenía que ser de Sevilla. Además, siempre habían girado hacia la misma dirección, la derecha, así que había estado dando vueltas a la Ronda.
Fueron campanario por campanario, haciendo funcionar las campanas, puesto que solo tenían 4 horas para encontrar la mujer con vida. Tras muchas campanas, el albañil descubrió que no era otra que la iglesia de San Lorenzo, la que daba los cuartos de la forma que había escuchado. No había ido muy lejos de casa. Solo habían estado dando vueltas y más vueltas, pero los nervios y el terror no le habían dejado reconocer el sonido.

De las casas que allí existían, solo dos tenían sótano, y fueron a la más cercana. La vecina les comunicó, que el dueño había salido con las maletas hacía muy poco. Así que tirando la puerta abajo, bajaron al sótano donde encontraron la tapia recién construida, y detrás de ella, aun viva, estaba la mujer desmayada.

Esta mujer, no era otra que la hija de los dueños de la Confitería La Campana, famosa en Sevilla incluso en aquel entonces. Se había casado con un rico cubano, dueño de una plantación de caña de azúcar, muy celoso, que apenas le dejaba salir a la puerta de la calle. Encontraron al marido en Cádiz, en un buque a punto de salir para La Habana. Al parecer no era rico por tener una plantación de cañas de azúcar, sino por ser verdugo en La Habana y chantajear a multitud de empresarios de aquella zona.
http://elpasadodesevilla.blogspot.com/2010/06/san-lorenzo.html 

La mujer volvió a casa de sus padres, pasando la casa a ser Jefatura de obras públicas. Tras ser derruida, pasó a levantarse la nueva basílica de Nuestro señor del Gran poder. O eso es lo que cuentan.

Esta vez la historia tiene un final feliz. Espero que haya sido de vuestro agrado. Y al pasear por Sevilla, y visitar la plaza de San Lorenzo, estad pendiente de las campanadas que salvaron la vida de una mujer sevillana.



domingo, 27 de noviembre de 2011

Amanecer parte I


Antes de empezar a hablaros, voy a ponerme el impermeable y a taparme los oídos con tapones, para evitar mancharme la ropa con los tomates, y quedarme sorda con los abucheos; porque el tema “Crepúsculo”, tiene multitud de seguidores e igual número de detractores.
Yo, yo me coloco en la sección de seguidores. No, no me gritéis que no os escucho, recordad que llevo tapones en los oídos. :p
El caso es que hoy vengo a hablaros de Amanecer parte 1. Ante todo, protestar… ¿Cómo nos pueden dejar así? Odio eso de parte 1 y parte 2. Con Harry Potter casi me quedo sin uñas, y con esta, veo que me quedo calva por la espera.
Sí, leí los libros de ambos en su momento, pero me encantan las películas.

Lo primero felicitar a los guionistas. A diferencia de otras películas, esta saga es fiel a las novelas, o en este caso, por lo menos, a la mitad de la novela o un tercio, porque aun queda lo mejor.
Para aquellos que leísteis el libro, y que vais a ver la película (tranquilos, no se me escapará ningún spoiler, o eso intentaré), esta consta de: boda; viaje de novios y suceso extraño que no diré para no joderle la película a nadie. Se queda justo ahí, en el fin del suceso extraño.
Spoiler, no apretar el botoncito:



Acaba justo después del parto.

Y para ser muy poco lo que desarrolla de la novela, está muy bien hecho. En ningún momento parece relleno, o lento… sino que entretiene durante toda la película.
Yo tengo que confesar, que a pesar de ser más de vampiros que de zombies, si me ponéis un vampiro y un lobito como ese, le soy infiel a los vampiros, y me voy con los hombres lobo. A ver… seamos realistas: ¿Quién va a preferir a una estatua de hielo, sin color alguno, frente a un tío bueno, con ese peazo de cuerpo, y encima de sangre caliente? Ah, y con colorcito y todo!!! Será que soy muy friolera, pero yo me quedo con Jacob; para vosotras Edward Cullen.
Aunque en esta película tengo que romper una lanza a favor del vampirito. Ha conseguido un mejor estilo; además parece que ha mejorado en cuerpo; y sobre todo, por fin se ha “despendolao” y demuestra sus sentimientos. Pasión!! Si al final va a ser verdad que le queda algo de humano al muchacho…


Recuerdo una escena que me encantó en Eclipse. En ella vemos a Edward saliendo del coche con Bella para ir al encuentro de Jacob, y al ver este sobre el capot del coche, sin camiseta, suelta un:
¿Es que no tiene camisetas? Lo que me pude reír en ese momento. A mí no me importa, la verdad, ejem… bueno, a lo que iba… No he encontrado esa escena en español, pero sí en inglés:



El caso es que después de haber visto todas las películas, no solo Jacob tiene que gastar su sueldo en camisetas, sino también Edward… ¿Habéis visto como besa Bella a Edward? Le agarra la camisa, camiseta o lo que tenga, con el puño, y lo arruga y lo jala para que se acerque más y más a ella. Eso es pasión y lo demás es tontería. Vamos, que si la dejan, se lo come solita… Y él con miedo a hacerle daño… si es al revés!!!! :p Otro que no gana para camisetas, o para planchado, claro.


No es sangrienta, al menos, no hasta el final. Porque en el momento “suceso extraño” se resarcen y salpica que da gusto. Bueno, gusto no, la verdad, asquito sobre todo. Y eso sí, Bella da grimilla en las últimas escenas..  

Igual que la novela no es una obra de arte, la película tampoco. No es buena ni literariamente hablando, ni cinematográficamente, pero chicos, entretiene que da gusto. Bueno, la segunda novela, no. Estuve todo el libro diciendo: ¡a ver si se mata ya y deja de dar el coñazo! Pero en fin.. el resto, entretenido 100%.
Aquellos que sois seguidores de la saga, no dudéis que os va a gustar; a los demás, pues… en fin… que todos tenemos nuestro talón de Aquiles y este es el mío, jajajajjaa.

sábado, 26 de noviembre de 2011

La canción de Troya. Colleen McCullough


Nunca ha sido fácil para mí, esto de reseñar libros. Pero aun se me hace más cuesta arriba, cuando el tema o el género de la novela, es totalmente desconocido para mí. Me encanta profundizar en las reseñas, pero el problema radica, que si tengo pocos conocimientos, puedo cometer errores más fácilmente.
Esto me ocurre con el género histórico. No se ha caracterizado por ser mi género predilecto, la verdad; en realidad me cuesta mucho leerlos. Pero de vez en cuando, bien porque me sienta inspirada, por una promesa, o porque me llegue el tema… caigo en la lectura de este género.

Esta vez, la culpa la tiene un amigo, que intentó  acercarme un poquito más a la histórica, y para ello eligió una novela más asequible para los no históricos: La canción de Troya.
Está escrita por Colleen McCullough, escritora australiana centrada en dos géneros: el romántico y el histórico.

Colleen nació en 1937, en Australia, y ya desde pequeña despuntaba como lectora voraz. Antes de iniciar sus estudios universitarios, se ganó la vida como profesora, librera y periodista, pero fue la medicina la que la movió a estudiar una carrera.
El problema fue cuando se dio cuenta que era alérgica al jabón quirúrgico. Con todo el dolor de su corazón, dejo la medicina y se centró en la neurología, llegando a ser casi una eminencia en este tema. No en vano, después de estar unos años trabajando en el hospital de Sydney, la Universidad de Yale la contrató como investigadora asociada, donde estuvo 10 años de su vida.
Fue allí, en Inglaterra, con 37 años, cuando escribió la primera novela, Tim; y con 40 la segunda, El pájaro Espino, con la que alcanzó la fama dejando su carrera medico-científica.
A partir de ahí, empezó su carrera como escritora, llegando algunos de sus éxitos literarios, a la gran pantalla y a la pequeña pantalla.
Gracias a la profundidad histórica de su serie sobre la Antigua Roma, alcanzó el premio de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Macquarie, en 1993.


La canción de Troya la escribió en 1998, aunque aquí en España no llegó hasta el 2000. Como bien he comentado antes, está encuadrada dentro del género histórico, y sin tener que pensar mucho, puesto que el mismo título lo dice, habla sobre la guerra de Troya.
Una de las cosas que caracterizan a esta novela, es la forma de narración. Está llevada a cabo por múltiples personajes, lo que llaman polifonía: cada capítulo está narrado por un personaje distinto, pudiendo ser autodiegético, es decir que cuenta su propia experiencia, él es el protagonista de ese relato; o metadiegético, él es parte del relato, pero lo ha vivido desde fuera, no es el protagonista.
Están narrados en primera persona, como si contaran la historia a toro pasado. Y es una forma amena, dinámica de llevarte de un lado a otro, viviendo la acción desde primera fila.

Es una novela convergente, puesto que vamos desde el inicio de los protagonistas, hasta la gran guerra y sus consecuencias.
Hasta el capítulo 5 incluido, es la presentación de los personajes. Nos cuenta el  nacimiento de muchos de ellos, o bien la evolución durante la adolescencia;  imprescindible para conocer el desenlace y final de la trama, es decir, la guerra de los 10 años.

Con esta forma de narración, la autora no se pone de parte de uno, o de otros, sino que nos vemos situados en ambos bandos: troyanos y griegos. Y conocemos los sentimientos de cada uno de los personajes, no solo de los más importantes, sino los que han sido clasificados como secundarios por la historia.

Otra de las características de esta novela, aparte de la narración, es el punto de vista que ha tomado la autora:
Ha querido darle un sentido real, a una historia con dejes míticos.
Hay una gran verdad en todo esto, y es que de la Antigua Grecia se conoce bien poco. Algunas cosas nos llegaron gracias a antiguos poemas o epopeyas, creando una tradición épica. Las epopeyas son poemas narrativos, o conjunto de poemas, que contaban, con un tono grandilocuente, hechos históricos protagonizado por un héroe.
Colleen, ha querido contar la historia de la manera más real posible, intentando dejar lo religioso y mítico de lado.
Realmente es lo que más me ha chocado de la novela. Conozco poco de los dioses griegos y su mitología, pero alguna conozco. Voy a intentar explicarme (digo intentar porque es compejo): Imaginaros si os dicen que el talón de Aquiles es así por otras circunstancias.  Choca, no?
Pues más adelante entiendes el porqué llegó a nosotros esa historia, la de que su madre lo sumergió en el río Estigia; y según Colleen, sería por la forma de mitificar a un buen soldado por parte de sus propios compañeros. Aquiles era un luchador nato, pero mortal. Luchó bien, era fuerte, valiente, y para que los descendientes griegos lo recordaran, se dijo que era inmortal, hijo de un dios, y que su punto débil fue el talón. Vamos, ese es un ejemplo, pero tenéis muchas cosas que chocan frontalmente con la mitología griega.

Es una historia interesante, adictiva, dinámica, que te embebe… Con muchos detalles de aquella época que sorprenden y que sirven para que el lector no quiera dejar de leer. Al final, tengo que darle la razón a mi amigo, es una novela muy recomendable; aunque tardé bastante en leerla. ;)


sábado, 19 de noviembre de 2011

Conociendo Sevilla, ruta literaria de Becquer.


Sevilla enamora al cielo, 
para vestirlo de azul,
capazo duerme en Triana,
y la luna en Santa Cruz.

Los del Río, Sevilla tiene un color especial.

Hay muchas formas de hacer turismo en Sevilla, de disfrutar de sus calles, jardines, iglesias, bares… no hay que dejar un rincón sin visitar. Sí, Sevilla tiene un color especial.
Hoy vengo a daros una idea que se me ocurrió visitando el Pabellón de los Sevillanos ilustres, y es conocer Sevilla según una ruta literaria, en este caso, la ruta literaria de Becquer.
Como sabréis Becquer nació en Sevilla. Ah! ¿Que no lo sabíais? Eso no tiene perdón, y como penitencia, os mando revisar el blog de una amiga, enamorada de Becquer como esta que os escribe, que de forma amena e instructiva, nos cuenta su vida y su obra. No os lo perdáis:


Una vez conocida la vida y milagro de Becquer, comencemos el paseo, que aviso desde ya, que es largo, pero espero que no tedioso.

Ya conocéis, gracias a la entrada del otro día, dónde está enterrado, así que mejor empecemos por el principio y vayamos al momento del nacimiento.
Para eso quedemos en un lugar céntrico, por ejemplo en la puerta del Corte inglés del Duque. Claro que para evitar que los libros nos abduzcan, quedemos en la otra puerta, la principal, puesto que parece ser, que a más de uno, los libros le aúllan cual sirenas en el mar, para que acudan al rescate, e irse con ellos en el bolso. En fin, qué malo es el vicio de la lectura, siempre gastando dinero.

A lo que íbamos…
De esa misma plaza, sale la calle Jesús del Gran Poder, y en una de las bocacalles a la izquierda, tenemos el lugar donde nació Becquer: calle Conde de Barajas, 28. Es un edificio remodelado varias veces, aunque aun podemos distinguir la placa que puso el Ayuntamiento para conmemorar tan ilustre nacimiento.

Si continuamos esa calle, desembocaremos en la Plaza San Lorenzo. Allí es donde fue bautizado nuestro querido escritor; además de ser donde se encuentra la imagen del “señor de Sevilla”, como se le conoce al Jesús del Gran poder. Quien no conozca la Semana Santa sevillana, desconocerá que el día grande de la misma, es el viernes de madrugada. Esa noche salen las dos Esperanzas: la de Triana y la Macarena; y por supuesto, el “señor de Sevilla”, Jesús del Gran poder. Quedaros con esta plaza, porque en breve os contaré uno de esos relatos que tanto me gustan. ;)

En la misma calle por donde habíamos venido, calle Jesús del gran poder, en el nº 29, hay una placa recordándonos que aquello fue un colegio, y que fue ahí donde Gustavo Adolfo estudió en sus primeros años. La propia clínica que restauró el edificio, puso la placa conmemorativa para que no olvidaran al autor.

Hago un pequeño inciso, aparte de para descansar, seguro que algún@s se habrán traído tacones, para protestar e iniciar una campaña a favor del respeto por lo antiguo.
Tras hacer esta ruta literaria, hemos descubierto que no respetan la historia de Sevilla. Hay placas conmemorativas que han sido pintadas, pero no en plan grafiti, eh? Sino pintadas con el mismo color del edificio donde se encontraban. Un ejemplo de esto lo tenemos en la placa que había en La venta Los gatos. Becquer pasaba por aquí a menudo, llegando a dedicarle una de sus leyendas. Pues..voilá.. desaparecida.
Otras de estas placas, está tapada por ramas y hojas, no dejándose ver por completo, como la que hay a las espaldas de los Jardines del Alcazar… En fin, una tragedia. ¡Respetemos el recuerdo!

Una vez que hemos descansado y protestado un poco, seguimos la ruta camino a la casa de Becquer. Aquí tenemos que puntualizar que hay dos: una en la calle Potro, la de su infancia,  justo al lado de la calle Jesús del Gran poder; y otra, con la que vivió con su hermano Valeriano, cerca de nuestro siguiente punto, El museo. La calle se llama Mendoza Ríos, pero ahora mismito están restaurando la casa, con lo que no podemos apreciar nada. Eso sí, estamos en pleno centro, y por la anchura de sus calles, sus empedrados… nos podemos hacer una idea a cómo habría sido en aquella época. Quizás, si cerramos los ojos, nos imaginemos a un Becquer enfermo, paseando del brazo de su hermano.


El Museo de Bellas Artes, se encuentra situado en la plaza del mismo nombre: la plaza del museo. Es gratis para todos los ciudadanos pertenecientes a la comunidad europea, así que no perdáis la oportunidad de visitar ese “peazo” de edificio, con tantísimas obras conocidas, y con un entorno mágico. Eso sí, el por qué venimos a visitar el museo, es porque entre sus muros, se encuentra el cuadro que pintó de él, su hermano Valeriano. Así que aquí venimos, a rendirle homenaje.


Tras haber disfrutado con esculturas y cuadros, nos disponemos a visitar otro lugar emblemático por su historia legendaria a manos de Becquer: el convento de Santa Inés, donde tiene lugar la leyenda de Maese Pérez el organista. Como venimos desde el Museo, pasaremos por la facultad de Bellas Artes, así que, aunque sea el final de trayecto, aprovechad para visitar la tumba de Becquer. Recordad que la visita, a 2011 que estamos, son los viernes de 16.30h a 19.30h.

Callejeando por el centro de Sevilla, podemos ir del convento al siguiente punto, La taberna las escobas. En ese paseo pasaréis por la conocida plaza la Alfalfa, donde podréis parar a tomar una buena tapa con su respectivo refrigerio. Además, también pasaréis por la iglesia El salvador, una maravilla donde las haya.

Junto a la Catedral y la Giralda, encontraremos la Taberna Las escobas, una legendaria taberna que era el punto de encuentro entre muchos artistas de la época. Fue fundada allá por el 1386, así que imaginad la cantidad de ilustrísimos que han pasado por sus cuatro paredes.
Dada la cercanía, no dejéis de entrar en la Catedral, y de subir a la Giralda, nada puede ser comparado con esa vista, por muchas setas que pongan (me refiero a las setas que han puesto en la Plaza la Encarnación, que aunque hemos pasado por la vera, supongo que se os vendrán a los ojos, ni las he comentado por lo horrendas que son, aunque de alegría al centro).


Para pasar al siguiente punto, cruzaremos el barrio de Santa Cruz por la judería. Dejaremos a la derecha los Reales Alcazares, un lugar maravillosos con unos inmensos jardines que no os podréis perder.
La calle El agua, el Hospital de los Venerables, los Jardines de Murillo… lugares emblemáticos de Sevilla que hay que patear para conocerlos.
A las espaldas de los jardines de los Reales Alcázares, cerca de la calle San Fernando, se encuentra una placa que recuerda aquel relato que escribió Becquer sobre la feria de Sevilla, que antiguamente se situaba en el Prado. Pero si no lo veis, no preocuparos, es porque la naturaleza, ha cogido terreno a la placa y no se distingue nada.

Desde donde está la placa, podemos observar la antigua Fábrica de Tabaco, actualmente rectorado de la Universidad de Sevilla.
Subiendo por la calle San Fernando, hacia Puerta Jerez, encontraremos el hotel más conocido de Sevilla, el Alfonso XIII. Y a las espaldas de este, está el Palacio de San Telmo, donde actualmente se encuentra la presidencia de la Junta de Andalucía. Aquí fue donde inició sus estudios de náutica.

Como colofón a nuestra ruta, terminaremos en la glorieta de Becquer en el Parque María Luisa. En el centro de la glorieta, se encuentra una estructura o base en forma octogonal, con peldaños, donde se situa el pedestal con las inscripciones de la fecha de nacimiento y muerte del poeta. Del pedestal emerge el busto de Bécquer basado en el célebre retrato que antes hemos visto en el museo, de su hermano Valeriano.


El resto del conjunto es toda una alegoría al Amor.

A la izquierda del poeta nos encontramos un cupido joven:"Amor herido", yace como su propio nombre indica, herido, con un ala rota y un puñal en la espalda, que representa el desengaño amoroso, la traición amorosa. Recordamos una de sus rimas:

Me ha herido recatándome en las sombras,
sellando con un beso su traición.
Los brazos me echó al cuello y por la espalda
partióme a sangre fría el corazón.


Al otro lado encontramos un cupido niño ("Amor que Hiere") en bronce, quien trata de clavar una flecha en el corazón de unas de las tres jóvenes.


Por último, viendo el monumento desde el otro ángulo, encontramos tres señoritas cuyos rostros reflejan las reacciones diversas que se siente en las distintas fases amorosas:
La Primera, representa al Amor que Viene o Futuro ( "Amor ilusionado o soñado") y vemos como se encuentra espectante e ilusionada con el nuevo amor.

Por una mirada, un mundo;
por una sonrisa, un cielo;
por un beso....yo no sé
que te diera por un beso.

La central simboliza al Amor Presente ("Amor poseído, amor pleno").

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto...., la he visto y me ha mirado...
¡Hoy creo en Dios!

Por último, observamos como la última aparece cabizbaja y sin tener ninguna ilusión dejando caer las flores que en otro tiempo lo significaron todo y que ya no son nada. Es el "Amor perdido".

¡Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿Sabes tú a dónde va?

A la salida del Parque, tenéis la famosa Plaza España, tendría delito si no pasarais a verla, aunque no tenga reminiscencia de Becquer.

Espero hayáis disfrutado de esta ruta literaria conociendo Sevilla. Después de mucho investigar para llevaros a los distintos puntos, descubrí que no es una idea desconocida. Ya en el 1972, José María Toscano San Gil, se llevaba a sus amigos de ruta turística literaria, aunque este la ampliaba a todos los autores que por aquí pasaron. Así lo describió en el ABC del 06/05/72.

Bibliofórum: Personajes imperfectos

http://biblioforumsevilla.blogspot.com/

Hace como cuatro años que un “click” cambió mi percepción de la literatura.
He sido toda la vida una lectora compulsiva; me he dedicado a engullir novelas, como Obelix engullía jabalíes, desde que tengo uso de razón. Pasé de los tebeos a Los cinco; de estos a Sandokan; este me llevó a Julio Verne, a Robert Louis Stevenson; pasé a los clásicos, y luego fui encontrando nuevos autores, géneros y novelas.
Pero el gran salto, el gran descubrimiento, lo hice gracias a un foro literario. Un día quería comentar un libro, busqué en google: foro de literatura, e hice un click sobre el primero que me salió. ¡¡Bárbaro!! Este simple “click”, me mostró la existencia de miles de autores interesantes; me abrió los ojos a nuevos géneros totalmente desconocidos; amplió hasta límites insospechados mi lista de libros pendientes por leer; y me descubrió una parte interesantísima, totalmente nueva para  mí, que eran las presentaciones de libros, las jornadas literarias.. El contacto directo entre autor y lector.


Había escuchado la existencia de reuniones entre autores. Es decir, diferentes escritores que se reúnen para comentar ideas, formas de llegar al lector… vamos, lo que se llama enriquecerse literariamente hablando. Esto lo hacen desde tiempos inmemoriales.
Pero jamás había escuchado, reuniones donde no solamente se enriquecieran los escritores entre sí, sino que contaran con el lector y les hiciera participar a ellos como uno más.

Esto es lo que han conseguido un grupo de cuatro escritores sevillanos o residentes en Sevilla, nóveles, con ganas de seguir aprendiendo, de compartir y vivir la literatura de otra manera. Francisco de Paula Pérez de la Parte, ganador del Premio Jaén de Narrativa juvenil con El guerrero elfo; José María Carrasco, autor de Capitán Nadie y Regreso del Capitán Nadie; Juan A. Caro Cals autor de Señores de Godos; y Concepción Pérea con La corte de los espejos, son los responsables de la creación de Bibliofórum.

Una vez al mes organizan una tertulia literaria donde lectores y escritores comparten ideas, opiniones, sentimientos… enriqueciéndose unos a otros. Yo llegué a ellos gracias a amigos comunes y a facebook, gran invento en cuanto a difusión se refiere; y desde entonces intento acudir a todos los eventos posibles.

El pasado 11 de noviembre, tuvo lugar una reunión para hablar de los personajes imperfectos. No, no se referían al personaje feo, o con alguna deficiencia física, sino a imperfectos en cuanto a la creación, es decir, malos personajes: simples, lineales, sin evolución...
En esta ocasión, moderaba Juan Antonio Caro, y las escritoras presentes eran Concepción Perea y Laura Sánchez Becerra (El Juego de Claudia).
Pero no os confundáis, no es una mesa en la que solo hablan ellos, no señor. Una vez ellas daban su opinión, nosotros poníamos nuestro granito de arena, creando un interesantísimo debate donde aprender y coger ideas. No siempre se comparten opiniones, pero la confrontación, siempre con respeto y educación, es la mejor escuela.

Es divertido ver cómo lo que es bueno o apetecible para unos, es malo o infumable para otros. Un ejemplo de mal personaje que pusieron,  fue Harry Potter, y aunque sea seguidora acérrima de la serie, tengo que darles la razón. El personaje de Harry es pobre, tiene poca evolución, y sí, no sería nada sin sus amigos, sin los allegados, los secundarios, incluso sin Voldemort. Pero bueno, yo me bebí los libros, disfruté como una enana, y con las películas ya… ni os cuento. Pero bueno, literariamente hablando, pues… vaaaale, aceptamos pulpo como animal de compañía. :p
También se habló de los buenos personajes, de cómo se crean (tanto los buenos como los malos, eh? jajajjajaja). Cada uno tiene una fórmula diferente de creación, ni mejor ni peor, y es muy interesante conocer y acercarse al proceso. 

Además, hablaron de una parte desconocida de los personajes: ¡¡Tienen vida propia en la mente del autor!! Algunos cogen los bártulos, miran a su alrededor, y se van en busca de aventuras nuevas, mientras el pobre escritor se devana los sesos para encontrar una forma de devolverlo a donde lo había dejado. Me encanta descubrir esos pequeños secretillos.

También se comentó la empatía y el odio hacia un determinado personaje, no solo desde el punto de vista del creador, sino nosotros como lectores. ¿Con qué personaje habéis conectado más? ¿Y el cual ha generado un odio profundo por vuestra parte? Yo sigo dándole vueltas, porque odiar, odiar, aun no he encontrado ningún personaje demasiado insufrible.. creo… Seguiré pensando….
Mmm, aunque ahora que lo pienso, insufrible, recuerdo unos cuantos. El primer personaje que  pensé en ahogar si pudiera pescarlo, fue Amy de Mujercitas. Y en el momento que pensé lo de ahogar, la autora decide darle un escarmiento y hundirla en el hielo en un lago…. Desde entonces cuido mucho de desear algo, no vaya a ser que se haga realidad, jajajjajajajjaa.

Aplaudo desde aquí la iniciativa de estos escritores; agradezco el tiempo que emplean en organizarlo todo, en darle forma; y la manera que tienen de hacerlo llegar a nosotros. Larga vida a Biblioforum!!. Ahí estaré yo para verlo crecer o por lo menos se intentará. La próxima reunión, el 28 de noviembre en la Casa del libro de Sevilla, y el tema a tratar esta vez: DESENCUADERNADO MITOS: SEVILLA.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Color, emoción y sorpresas en el musical del Rey León


Hay quienes llevamos un Peter Pan dentro, un alma de niña a pesar de la edad, y disfrutamos como estos, ante cualquier situación.  Sí, en el fondo sigo siendo una niña: puedo resultar inocente en algunos temas, me encanta que me sorprendan, me emociono con lo más simple, e intento seguir jugando en la vida y seguir adelante.

Esta semana he tenido la suerte de poder  ver el musical del Rey León. Nunca había ido al teatro a gran escala, es decir, teatro profesional; por lo tanto, nunca había ido a un musical. Era… mi primera vez.
No llevaba acompañante. Es una de las cosas que ha retrasado mi debut en este tipo de saraos. Siempre había estado esperando la persona adecuada, el momento adecuado… Pero esta vez , me lié la manta a la cabeza, y un mes antes empecé a programar el evento. Todo por internet: hotel, tren y entrada. ¡¡¡Qué bien vienen las nuevas tecnologías para estas cosas!!!

Y un mes después, allí estaba yo. Nerviosa, emocionada y asustada a partes iguales. Qué coraje me da, el tabú que existe con eso de ir sola a los sitios. Hay personas que te miran con compasión, otras que te miran con cara de asco diciendo aquello de: ¿tú estás loca?
Sí, ciertamente lo estoy. Y creo que después del resultado, voy a volverme loca más a menudo. Sí, señores, he encontrado otra pasión, otro hobby: los musicales.


El musical tiene lugar en el teatro Lope de Vega, en la Gran vía madrileña. Nada más salir de Callao, vi el cartelón inmenso del musical, y el consabido pellizco de nervios se me puso en el estómago.
La gente se acumulaba en la puerta esperando a familiares y amigos o echándose el último cigarrito para entrar; y yo, con las piernas temblorosas,  pasé por el portero que miró mi entrada, memorizó mi butaca y me indicó el camino: segunda planta, filas impares.

Al entrar en el teatro se despertó la niña que hay en mí. Era como entrar en otra dimensión. Un lugar inmenso, engalanado en rojo, donde a 20 minutos del inicio de la función, no cabía ni un alfiler.
Compré por 1 euro el programa, me fui a las filas impares, busque mi fila 3, mi butaca 5. Y allí me senté, mirando a mí alrededor con expectación, y memorizando la programación. Sí, es lo que tienen los nervios, que me da por leer ;)
A las 20.30h en punto, se apagaron las luces, se levantó el telón y empezaron las sorpresas. ¡¡Dios!! Aquello no tiene nombre, deja sin palabras y sin aliento al más insensible.

Es mágico. Lo primero que deslumbra es el colorido; luego algo se rompe en tu interior al escuchar esas magníficas voces, en este caso, al inicio, la chica que hace de Rafiki; y luego te enamoras de la creatividad, del vestuario, de los bailes, de los personajes con sus respectivos actores; la música; los decorados… Es una maravilla. Me llegué a emocionar en muchos momentos.

Todos  hemos visto el Rey León, la película, y sabemos de qué va, pero todo ello está adaptado al musical. Las letras de las canciones están adaptadas (es lo que más controversia ha levantado), los diálogos, y aunque la música es la misma, de Elton John, han añadido algunas otras con ritmos africanos que hacen las delicias del espectador. Tengo que confesar que se me iban los pies con los instrumentos de percusión usados para la ocasión. A ambos lados del escenario, había una pequeña garita, donde tocaban esos instrumentos que tanta vida da a la historia.


Si os preguntan quienes son los protagonistas del Rey León, ¿Qué responderíais? Yo, en el caso del musical, tengo que romper una lanza a favor de cuatro personajes que me han encandilado: Zazú, el pájaro mayordomo de Mufasa; Scar, aplausos enormes para el actorazo que lo hace; Timón, que tantas carcajadas me sacó con su acento especial (no diré de donde para no quitaros la sorpresa), y Pumba, que completa ese tándem especial. Sin ellos, no sería tan maravillosa. Ellos le ponen esa salsita que salpimenta la historia: el humor, la ironía, el sarcasmo, las sorpresas… Mi aplauso especial para estos actores. Y otra mención especial para los niños. Qué trabajo!!! Impresionantes, de verdad.

 







Es un musical que ha empezado muy fuerte. Parece que no hay entradas hasta marzo, o eso me han comentado hoy. Pero no preocuparos, que habrá Rey León para rato, por lo menos para uno o dos años si todo va bien. Incluso si sigue teniendo este éxito, puede que cuatro o cinco. No perdéroslo que merece la pena. No defrauda, te hace soñar, disfrutar y emocionarte. 

sábado, 12 de noviembre de 2011

El panteón, Becquer y sucesos paranormales.


Sabéis que de vez en cuando, me gusta traeros algún que otro detalle viajero, siempre intentando relacionarlo con el mundo literario, bien porque haya alguna leyenda en ella; bien porque hable de algún autor; o porque el lugar es protagonista de un libro. Sé que es una reseña larga, pero no os la perdáis. He intentado hacerla amena para que no os canse leerla.

Foto sacada ayer desde mi cámara. Panteón de los sevillanos ilustres.
Hoy os traigo un lugar que pocas personas conocen, o bien lo conocen pero no lo han visitado, y es el Panteón de los sevillanos ilustres. Os lo traigo por varias razones: Una de ellas es que después de estar viviendo 26 años en un pueblo de Sevilla, nunca había bajado a visitarlo y ayer fue el día en el que me desquité; otra razón, una de peso, es que algunos de los que están enterrados allí, han vivido muy ligados al mundo literario; y tercero, y esto se está convirtiendo en una costumbre algo rara, por las leyendas que corren de boca en boca sobre este lugar.

Localización geográfica e histórica:
Antes que nada, permitidme situaros geográficamente e históricamente, como siempre suelo hacer. Este Panteón de los sevillanos ilustres, se encuentra, evidentemente, en Sevilla, en la calle Laraña, en la cripta de la iglesia de la Anunciación.  Para quien no conozca Sevilla, deciros que está situado justo en el centro, al lado de la actual Facultad de Bellas Artes, que es en realidad por donde se entra a esta cripta o panteón.

La cripta, la iglesia, y el edificio donde hoy reside la facultad, están históricamente unidos. El edificio, era un Colegio de Humanidades allá por el 1558, pasando a manos de los jesuitas, que en 1579 lo transformaron en Casa Profesa de los jesuitas. Allí residían y predicaban hasta su expulsión en 1767 por Carlos III.
Es un edificio de tres plantas en torno a un patio principal, porticado, con columnas de mármol. Adyacentes, existe un segundo patio.
Una vez expulsados los jesuitas, Pablo Olavides, pidió que ese edificio pasara a manos civiles para poder darle un buen uso, y lo trasformaron, en 1771, en Universidad literaria de Sevilla gracias a este hombre. La iglesia continua a sus muros, pasó a ser la capilla de la universidad.
Foto cogida de la siguiente página

En el siglo XIX, las tropas napoleónicas atacaron dos de los conventos sevillanos más conocidos, el de Santiago y del de San Agustín, y por miedo a que sucumbieran a estos, se trasladó a las personalidades allí enterradas, a la cripta de esta iglesia, al templo de la Anunciación.
En 1970 fue derribado, construyéndose el actual edificio de la facultad de Bellas Artes.
Fue en este mismo año cuando fue creado el Panteón. Tiene planta de cruz latina, con bóveda de cañón, toda recubierta de mármoles de distintos colores.

Relación literaria:
No solo es interesante acudir al Panteón para admirar esa cripta hecha a base de mármol, sino para pasear entre las lápidas de reconocidos escritores, poetas e ilustrísimos sevillanos que allí moran.
El que más visitantes reclama, es Becquer. Sí, Gustavo Adolfo Becquer está enterrado junto a su hermano Valeriano, pintor que lo inmortalizó en el retrato más conocido del poeta, en este Panteón. Pocos conocen este dato. Justo encima de su lápida, tenemos a un ángel que porta en la mano el libro de sus famosas rimas y un escudo con una leyenda.
Debajo del ángel, los visitantes colocan papelitos; post-its con poesías; con sus anhelos y deseos…
Foto sacada ayer tarde

A pocos pasos de Becquer tenemos las lápidas de Cecila Böhl de Faber, es decir, Fernan Caballero. Además, tenemos al escritor e historiador Amador de los Ríos; El poeta e historiador Rodrigo Caro; y al poeta Felix José Reinoso.
Un cúmulo de buenos y reconocidos literatos. Pero no están solos en esta cripta. Además, de estos escritores y poetas, podemos encontrar a nobles, reyes y personajes pertenecientes al clero que engrandecen este panteón con su simple presencia; así podemos ver la lápida de Benito Arias Montano; Ponce de León…

Leyendas y sucesos:
De la Facultad de Bellas Artes y el Panteón, recorre por Sevilla multitud de leyendas y de sucesos paranormales. Antes de meterme en materia, quiero contaros una simpática anécdota de nuestra visita de ayer. 

Mi amiga y yo tenemos algo en común. Nos gusta muchísimos Becquer; nos encanta leer; y además compartimos unos gustos algo raros: lo paranormal. Pero claro, bien resguardadas, en casa y con la mantita sufriendo en silencio. Sabiendo que a mi amiga, le ponen nerviosa estos temas, de camino al Panteón iba yo narrándole las historias que allí sucedían. Ella, me miraba con ojos de cordero degollado para que dejara de contarle esas cosas. Así que íbamos muy sensibilizadas con el tema.
Llegamos a la puerta de la Facultad, y nos dirigimos al conserje, mujer encantadora por cierto, para que nos dijera como se entraba. Ella muy comunicativa, nos comentó: Claro, estáis dentro de horario. Coged aquí a la izquierda, todo recto, llegáis a una pared, coger a la derecha, subid una pequeña rampita, y a la derecha, se inicia unos escalones hacia el sótano.
En ese momento, la conserje baja la voz, pone una cara de preocupación y dice: Pero… tened cuidado (deja unos segundos de silencio)… Los escalones son de mármol y resbalan!! Jajajajjaa. Teníais que ver la cara de mi amiga. :D Estaba blanca como la pared, esperando que nos dijera algo como.. tened cuidado, está encantado o algo así. El suspiro de alivio fue bastante sonoro.

El caso es que seguimos las instrucciones, bajamos el primer tramo de escaleras, el segundo… y al final, había un escalón traicionero que no vi, con el que tropecé y casi acabo de bruces contra la lápida de Arias Montano. Mi amiga que me agarra, pone cara de susto, y suelto: Tranquila, he sido yo y mi despiste, nadie me empujó. :p Al menos la hice reír.
Foto sacada ayer tarde

Cuentan limpiadoras, vigilantes, trabajadores de mantenimientos, que aquel lugar está encantado. Entre sus muros, en sus diferentes plantas o niveles, existen sucesos que no pueden ser explicados científicamente, y que hacen del más escéptico, creyente de este tipo de sucesos.
Antiguamente, siempre se quedaban en el edificio ciertos trabajadores. Incluso vivía allí, un señor que era el encargado de mantener a ladrones y curiosos fuera de él.
El caso es que antes de que llegara la temible hora de las brujas (0:00h), ya empezaban a oírse y a sentirse, presencias extrañas que ponían la piel de gallina.
Muchas limpiadoras han estado haciendo sus quehaceres cuando escuchaban ruidos de pasos de mujer; o bien gritos de alguien emparedado; lamentos; llantos de bebé…
Estos ruidos van seguidos de apariciones de esferas brillantes o incluso una mujer por los pasillos; los dispositivos eléctricos se vuelven locos, encendiéndose y apagándose de golpe; puertas de un mismo pasillos que se abren y se cierran a la vez; taquillas con vida propia; ascensores que sube y bajan sin nadie en su interior….
Además, más de un trabajador ha sentido que le seguían, que le susurraban su nombre, que le tocaban…

Pero no todos eran para asustar. Bueno sí, algunos sí. A los más escépticos que se reían de sus compañeros, le hacían la vida imposibl. Incluso llegándoles a susurrar: ¿Ahora no te ríes, no?
Pero algunos tienen buen corazón. Una de las limpiadoras estaba limpiando el ordenador con mucho trabajo y alguien le soltó: ¿Quieres que te ayude a levantarlo? No, no había nadie junto a ella, y más alejada, su compañera se dio la vuelta y le preguntó: ¿Has dicho algo? ¿Quien dice que va ayudarte?

Allá por 2004, el decano de la Universidad, dio su beneplácito para una investigación paranormal del edificio. Llegaron un 4 de junio, 15 investigadores de distintas ramas: electrónicos, informáticos, especialistas en imagen y sonido… Y además, fue retransmitido a los oyentes por radio.
Se dispusieron en grupos en las distintas plantas: en la cripta; en la primera planta, la segunda.. etc..
A las 23.15h empezó la fiesta. Sensores puestos en las dos plantas de arriba empezaron a cobrar vida; termómetros que bajaban 9 grados de golpe; extrañas corrientes de aires; detectores de movimientos que se ponen en funcionamiento..
En la cripta empezaron a escucharse psicofonías de otras épocas.
En la última planta, aparece una forma humana blanquecina que aterrorizan a los investigadores. Ascensores que cobran vida, puertas que se cierran y se abren; luces que se encienden y se apagan…

Sí, se ha constatado que existen sucesos paranormales y no, no se sabe quiénes son los responsables. Se comenta que es una mujer, y todos piensan en Cecilia Bohl de Faber, Fernan Caballero, la que se pasea por estos muros. Otros dicen que es Santiago, un antiguo trabajador que murió en extrañas circunstancias.. Pero nadie sabe la verdad.

Y ahora digo yo: ¿Y si fuera verdad que todos los moradores de la cripta, salieran a dar una vuelta por la noche? (en plan la canción de Mecano y el Cementerio). ¿No sería maravilloso poder compartir una conversación con Becquer, Fernan Caballero, con Arias Montano, Ponce de León… ? ¡¡La de cosas que aprenderíamos!! Sí, al principio tendríamos que ir al baño a cambiarnos de ropa interior, pero… ¡¡¡qué de anécdotas podrían contarnos!!!
En fin… lugar embrujado o no, es una maravilla arquitectónica, con mucho pasado entre sus muros, y con unos moradores que no debemos olvidar jamás, porque son parte de nuestro pasado.
Si venís por Sevilla, id a verlos y mostrarles respeto. Ellos son nuestros mayores, y siempre les gusta sentirse queridos. Quizás te soplen anécdotas al oído, te den ideas para un libro, para un poema, o simplemente salgas de allí saboreando una parte de nuestra historia.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Charada, Sandra Brown.


Siempre he dicho que hay multitud de formas de llegar a un libro. Puede que nos lo regalen; conozcamos al autor; hayamos leído algo de él; leamos una reseña y nos intrigue; o nos estemos paseando por la librería (sí, tengo que admitir que es uno de mis pasatiempos particulares) y alguna portada nos llame la atención.
En este caso, vengo a hablaros de Charada de Sandra Brown. Había leído otra novela de ella y acabé encantada, así que una vez la localicé en la estantería, empecé a leer los títulos disponibles, y sí… este fue un título que se me vino a los ojos, y ya no pude dejarlo allí.
Charada…. 
Me recordaba a la película de Cary Grant y Audrey Hepburn con la que tanto disfruté. Así que rauda y veloz me fui a la sinopsis por si tenía algo que ver. No, nada de nada. Una trama totalmente distinta. Con cierta curiosidad busqué lo que significa Charada, y… ¡menuda sorpresa me llevé!

Charada es una especie de adivinanza o acertijo, que está escrita en versos, donde se esconde una palabra o frase corta que hay que descubrir solucionando pequeños enigmas.  Lo pusieron de moda los franceses por el siglo XVIII, pasando a otras naciones como España, aunque ahora esté en desuso. Os pongo un ejemplo (que he buscado por la red): 

Dos-tercera es una planta,
y algo de poca importancia;
el total es un lugar
donde prima-dos crece con facilidad.
La solución es ROBLEDO. Dos-tercera es BLEDO y prima-dos ROBLE.

Volviendo al libro: Está escrito por Sandra Brown. Antes que nada, elogiar la página web de esta mujer. Tiene una intro impresionante, y la página en sí está muy, muy cuidada. 
Esta autora comenzó su carrera de escritora en el 1981, y desde entonces ha publicado unas 70 novelas, de las cuales 60, han llegado a figurar en la lista de superventas del New York Times, siendo traducidas a treinta y tres idiomas o lenguas.

Charada se encuentra dentro del suspense romántico.
Los capítulos empiezan siendo cortos y sin sentido para el lector, algo tétricos, todo hay que decirlo; aunque luego, con el avance de la trama, vamos viendo como estos se alargan y van encajando poco a poco en el puzle mental del lector.
Existe un buen equilibrio entre narración y diálogos, convirtiéndose en una novela dinámica y muy fácil de leer.
Una vez que pasamos de los primeros capítulos, dejamos ese ambiente tétrico para pasar a uno más intimista. Digamos que nos metemos de lleno en la vida de Cat: en sus pensamientos, su trabajo, sus problemas y sus anhelos.

A pesar de que es una novela de intriga, aunque siempre dentro del género romántico; y nos encontramos con una investigación policial en toda regla, no solo centra en esto, sino que además es un reflejo de las preocupaciones de la sociedad actual. Se tocan ciertos temas muy en boga últimamente: las adopciones y los hogares de acogida, los malos tratos a los niños; la violencia de género; la telebasura; los trasplantes de órganos…. Son temas que van enredando la trama e interesando al lector.

Como caso policial, es tremendamente sorprendente. Desconfiamos de todos los personajes que hay en la novela, no se salva ninguno. Bueno, la protagonista, pero porque es la víctima que si no… Me recordó levemente al Asesinato en el Orient Express, y no porque se parezca en la manera de escribir, ni en el final, ni nada de eso… ni mucho menos. Pero sí encuentras la relación de cada personaje con la trama principal, dejándote ojiplática hasta el final.
No se si será porque llevo ya muchos libros a mis espaldas, o simplemente fue suerte, pero sí descubrí al asesino. Sin embargo no le restó interés al resto de la novela. Es emocionante hasta las últimas páginas, donde encima la autora, llega a robarnos unas lágrimas.

Es cierto que tiene una historia de amor, pero no prevalece sobre lo demás; digamos que tiene un buen equilibrio con el resto de componentes de la novela.

Es entretenida, dinámica, intrigante y con las dosis justas de amor y sexo. Atrapa desde el principio y descoloca a partes iguales. Con la lectura, vamos descubriendo los pequeños secretos y nos deja sorprendidos y con un buen sabor de boca. Muy recomendable.

sábado, 5 de noviembre de 2011

El verano de los juguetes muertos, de Toni Hill


Para que no digáis que no me preocupo por vosotros, hoy vengo con un antídoto perfecto a esas novelas policíacas suecas que tanto nos han asediado durante este tiempo.
Todo seguidor de la novela policíaca, donde también me incluyo, se ha leído los libros de Millenium; los de Camilla Lackberg; Asa Larsson; Mari Jungstedt…. y ha disfrutado con todas sus historias. Pero siempre nos hemos quedado con una sensación: frío. Siempre está nevando, con viento, con bajas temperaturas… El investigador helado intentando descubrir al asesino…
Pues bien, aquí traigo una novela mediterránea, bien caldeada, donde el calor, la pasión y la ira, nos hace olvidar a esos fríos investigadores con esos fríos lugares del crimen.

Me refiero a El verano de los juguetes muertos, de Toni Hill. Una novela negra escrita en un ambiente colosal: la Barcelona actual.
Sí, aunque no lo parezca, Toni Hill es español, catalán para más señas, aunque en sus venas corra sangre inglesa puesto que uno de sus tatarabuelos era inglés, un soldado que decidió afincarse en Cataluña. Traductor, tiene como referentes a escritores anglosajones; y ya ha vendido, los derechos de la novela, a 11 países.

La novela consta de dos tramas dentro del mismo libro que tienen como punto de unión al personaje principal: el inspector Héctor Salgado. Una de las tramas es él el que es investigado, y en otra de ellas, es él el que investiga.
Es convergente, es en el final donde tenemos las explicaciones que hace de la historia algo redondo y completo; aunque debo decir que no tiene un final acorde al gusto del lector. Digamos que deja una puerta abierta a una continuación. Eso sí, el caso o los casos en los que se ve implicado el inspector, están adecuadamente terminados, y de manera excepcional. No averiguarías el final, es sorprendente e impactante.
Todo se desarrolla en 5 días, de miércoles a domingo, dándole mucho dinamismo a la novela. Cada día está compuesto de un número desigual de capítulos, y estos a su vez se componen de un  número desigual de páginas. No es una estructura cuadriculada sino que se deja llevar por la historia. Hay capítulos que necesitan un mayor número de páginas para explicarle al lector la trama, y  otros que necesitan tan solo dos o tres, para impactar y hacer que siga leyendo con avidez. 
En cada capítulo se desarrollan las dos tramas en conjunto. Va saltando de personaje en personaje, aunque está bien separado uno de otro, no hay lío ninguno.

Está narrado en tercera persona omnisciente, es decir, que nos va contando todo lo que sienten los personajes, y todo lo que van pensando. Salvo el capítulo final. Este está escrito en primera persona, y eso da el puntillazo final al lector. Es ese punto final que te deja con ganas de más, que te hace esperar esa segunda entrega con ganas.

Los personajes son muy reales, creíbles e interesantes, y además te los va desarrollando, su vida y personalidad, durante toda la novela, y no lo hace jamás de manera forzada. Son todos ellos tan sugerentes, que no molesta que vayan saltando de uno a otro, puesto que quieres saber de todos ellos.

A parte de tener unos casos policiales muy  atrayentes, toca temas sociales muy duros. La familia la toca desde diversos puntos: la separada; la que están juntos pero no tienen nada en común y se ignoran; los que sufren abusos y violencia; los extremadamente religiosos con miles de secretos a sus espaldas….
Además, también encontramos abusos a menores; drogadicción; los adolescentes e internet; el bulling; la prostitución y la trata de blancas…
Y como telón de fondo, tenemos el tema religioso, tanto católico como vudú.

Un batiburrillo de temas que hacen que enganche, atrape y encandile a partes iguales. A la credibilidad y realismo de los personajes, podemos añadir una pizca de tensión sexual que salpimenta la historia, haciendo que el lector, termine por meterse en ella de cabeza. Muy recomendable!

jueves, 3 de noviembre de 2011

La leyenda de "la encantá", Castillo de Almodovar.


Viene del post anterior.....

Cuando Toledo cayó a manos de Alfonso VI, Al-Mutamid, viendo peligrar Sevilla, decidió pedir ayuda a unos guerreros bereberes nómadas: los almorávides. Pero estos no se contentaron con vencer a Alfonso VI, sino que decidieron hacerse con todas las taifas para proclamar un emirato.
Cuando se acercaban peligrosamente a Córdoba, Al-Mamun decidió mandar a su familia al Castillo de Almodovar con 70 soldados, y él se quedó en la ciudad haciendo frente a los almorávides.
Torre del Homenaje. Foto  hecha por mí. 
Cuenta la leyenda, que el 28 de marzo de 1091 tuvo lugar la última batalla, aunque no fue tal, puesto que para evitar derramamientos de sangre se pactó la entrega de la ciudad a sus enemigos. El problema es que Al Mamud no estaba de acuerdo. Se montó en su caballo blanco y se echó a la calle abriéndose camino entre enemigos y traidores, aunque no llegó muy lejos. Acabaron con él cortándole la cabeza y colocándola en la punta de la lanza mientras lo paseaban como señal de triunfo.

A 22 kilómetros Zaida dormía plácidamente cuando se despertó sobresaltada. Apenas vestida con su camisón blanco, subió a la torre del Homenaje a ver si lograba ver algo a través de la campiña. A lo lejos pudo ver acercándose alguien a caballo, y con el corazón a galope, como este, vio como se iba acercando poco a poco. A unos cuantos metros del castillo, se dio cuenta que el caballo blanco venía solo, sin jinete, y algo se le rompió por dentro. Empezó a aullar, sollozar, gritar y maldecir… Su esposo había muerto.
El castillo fue tomado por los almorávides, y Zaida hecha prisionera en las mazmorras donde se le oía llorar desconsolada. Se dice que murió de pena, y desde entonces, cada 28 de marzo se aparece por el castillo, llorando y aullando de pena.

Claro que no se está seguro de esto porque dicen que Alfonso VI vino semanas más tarde, entró en el castillo, salvó a Zaida convirtiéndola, tiempo después, en esposa o concubina, pasando a ser Isabel, y teniendo un hijo con ella, el heredero.

En fin, esa es la leyenda, pero ahora viene lo actual.
Castillo de Almodovar antes de ser reconstruido, sacada la foto de www.sociedadaugusta.com

Como ya os he contado, el castillo fue reconstruido durante 36 años, y los que allí trabajaban, no duraban mucho tiempo. No, no morían, pero casi; Ya sabéis que el miedo es muy malo. Raro era el día que no aparecía el espectro de una mujer morena, llorando por los rincones, haciendo que el corazón se les parase de miedo, y el alma se les rompiera por el llanto. Así que se iban por donde habían venido, teniendo que volver a contratar a otros trabajadores.

En la actualidad, los vecinos del castillo, cuentan que hay noches que se le escucha llorar, y algunos la han visto subida a la torre del homenaje con su túnica blanca al viento, esperando a su amado.

Lo que más me ha sobresaltado, es la historia de Natalia, una andaluza que fue de visita al castillo. En la torre del Homenaje, hay unas escaleras que llevan a las mazmorras, una sala que está muy bien preparada para el visitante, con maniquíes a tamaño real, cadenas y cuerdas que ponen la piel de gallina al más valiente.
El caso es que esta chica iba bajando las escaleras, y antes que el sensor de la luz se activase, vio la figura de una mujer vestida de blanco, que al oír ruido, se giró hacia ella, lloraba a lágrima viva. Natalia dio un paso adelante y las luces se activaron, haciendo que la figura de la muchacha desapareciera.
Ella, encantada con la organización del castillo por el montaje, fue a darles la enhorabuena por tan logrado holograma. Imaginaros cómo se quedó Natalia, cuando le dijeron que tal holograma no existía, que lo que había visto no pertenecía al montaje de la sala.

Otra de esas historias que acongojan, es la de la extranjera que se acercó corriendo a la entrada del castillo, donde se compran los tickets, llorando a mar viva, histérica, gritando algo incomprensible. Cuando consiguieron tranquilizarla, escucharon de esos labios temblorosos que una mujer se había tirado desde la torre del Homenaje.
Como seres humanos y cotillas que somos, salieron todos corriendo hacia la base de la torre, sin pararse siquiera a llamar a una ambulancia, y eso es lo que le salvó del hazmerreir del resto del mundo, porque cuando llegaron a la base, no había ni cuerpo, ni mujer, ni nada que se le pareciera. Le hicieron a la histérica visitante que describiera a esa mujer, y.. sí, lo habéis descubierto: mujer vestida de blanco, morena que lloraba antes de tirarse.

¿Quién es esa morena que llora como la Zarzamora por los rincones? ¿Será Zaida que una vez muerta, volvió buscando a su amado para reunirse con él cada 28 de marzo? ¿Habrá otra mujer que haya sufrido tanto, que decidió tirarse por la torra para hacer desaparecer su pena?
No sabemos si la encantá es Zaida o no, pero sí que en el Castillo pulula un espíritu atormentado que no encuentra consuelo. Se puede ver los 28 de marzos, o algún día que Zaida decida pasearse por sus pasillos.



miércoles, 2 de noviembre de 2011

Anécdotas inservibles, y ambientación histórica.


Es por todos conocidos, que mi relación con el género histórico dista mucho de ser afectiva. Vamos, hablando en plata, que no suele gustarme leer este tipo de libros. Llevo mucho tiempo pensando a qué puede deberse esta alergia por todo lo que se aleja de lo contemporáneo, y sí, la culpa es de la niñez, como bien diría cualquier psiquiatra que se prestara a evaluar mi caso.
Nunca he sido buena en historia, tengo que confesarlo. Las fechas para mí son meros números que una vez leídos, desaparecen de mi mente a velocidades de vértigo, así que me ha costado sudor y lágrimas, memorizar ciertas asignaturas para salir adelante.
A ese pequeño trauma numérico, debemos añadir el profesorado tan “bueno” (nótese mi sarcasmo al pronunciar bueno) que tuve durante el instituto. Yo soy de EGB y de BUP, a algunos os sonará a chino, a otros os traerá algunos que otros recuerdos.
Sí, a pesar de costarme la Historia, voy rozando ya la prehistoria. Qué vieja soy, leñe! Pues eso, a lo que iba…
Mi profesor de Geografía e Historia, debía tener la misma alergia que yo, porque recuerdo haberme pasado las ¾ partes del curso dando geografía, y cuando comenzábamos por la historia, no pasábamos del paleolítico… Sí, así de cruda y triste es la verdad.

Y todo esto ¿a qué viene? Pues a mi necesidad de contaros una leyenda que venía de lujo para estos días terroríficos, oscuros y nebulosos. El problema, que para no sucumbir a los errores de fecha, he tenido que volver a estudiarme, o realmente estudiar casi por primera vez, así por encima, la historia de Andalucía o al-Andalus.

Hoy venía a contaros la misteriosa leyenda que recorre los pasillos del Castillo de Almodovar. Algunos le llaman la leyenda de “la encantá”, pero… ¿es verdad esa historia?  ¿Es quien dice ser  o ha pasado algo más truculento entre sus paredes que no ha sido contado?.

Lo primero es poneros en situación, y eso haré con este post. 
¿Conocéis el magnífico Castillo de Almodovar?  ¿NO? Pues ya estáis tardando, que eso es un pecado capital de máximo orden.
Almodovar del río, es un pequeño pueblecito situado a unos 22 kilómetros de Córdoba, cuyo principal icono, es el castillo que se vislumbra sobre su cerro. No solo es hermoso admirar el castillo desde abajo, sino el paisaje que admiramos asomándonos a sus torres. Tenemos toda la Vega del Guadalquivir a nuestros pies, con el río bordeando uno de sus laterales. Quien no caiga enamorado en ese mismo instante es que no tiene corazón. :p
Foto made in casa, es decir, hecha por mí misma el 1 de noviembre del 2011

Por ese cerro han pasado desde íberos, romanos, visigodos, árabes, teniendo su máximo esplendor con Pedro I, el cruel, y su hermanastro Enrique II de Castilla, que hicieron de él sus aposentos reales. Fue construido en el año 740 por los árabes, y estuvo bajo su influencia durante cinco siglos. En el 1240 pasó a manos de la corona de Castilla gracias a Fernando III, pero en 1629 fue vendida por Felipe IV a Francisco Corral y Guzmán, caballero de la orden de Santiago, pasando desde entonces, a manos de sus herederos hasta hoy en día.
Pero.. ¿A quién le debemos el castillo tal como lo conocemos ahora? Pues a uno de estos herederos, Rafael Demaissieres y Farina, conde de Torralva, que con su espíritu romántico, decidió devolver al castillo todo su esplendor, aunque le costase toda su fortuna como así fue. Las obras comenzaron en 1901 y terminó 36 años después, justo con el inicio de la guerra civil.
Otra fotito de la casa.

Ya que nos hemos situado en el lugar, ahora vamos a situarnos en el tiempo:

 Al-Andalus vivió su máximo esplendor político, cultural y comercial con el Califato de Córdoba que fue desintegrada en pequeños estados llamados taifas. Pues bien, aquí debemos situarnos nosotros. El reino taifa de Sevilla, se había anexionado los pequeños reinos de su alrededor, bajo el poder de Al Mutamid, quien una vez conquistada la taifa de Córdoba, se la cedió a su hijo Fath Al-Mamun. Este vivía con su mujer Zaida y sus hijos en Córdoba.

Cuando la taifa de Toledo calló a manos de Alfonso VI, Al-Mutamid, viendo peligrar Sevilla, decidió pedir ayuda a unos guerreros bereberes nómadas: los almorávides. Pero estos no se contentaron con vencer a Alfonso VI, sino que decidieron hacerse con todas las taifas para proclamar un emirato.
Cuando se acercaban peligrosamente a Córdoba, Al-Mamun decidió mandar a su familia al Castillo de Almodovar con 70 soldados, y él se quedó en la ciudad haciendo frente a los almorávides.

Ahí dejo el ambiente planteado. Ya tenemos lugar y momento... Ahora queda por saber la leyenda en sí... ¿Estáis preparados? :p