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miércoles, 5 de octubre de 2011

¡Un caballo! ¡Mi reino por un caballo!


Hay veces que usamos expresiones sin saber cuál es su significado o de donde viene, solo porque la hemos oído en alguna parte y la hemos acomodado a nosotros. Últimamente uso mucho la expresión: mi reino por… Sobre todo los lunes por la mañana, después de  levantarse, ir a trabajar, y en medio de la jornada laboral decir aquello de: mi reino por una cama. O bien, andando por Sevilla, a las tres de la tarde, en pleno agosto, con un sol de justicia, y soltar un: mi reino por un refresco… Sí, últimamente lo uso mucho.

No hay nada como meterse en internet para aprender, y por supuesto para perder el tiempo, porque empiezas buscando la expresión “mi reino por”, y acabas en una página que habla de normandos o espartanos… Los mundos de internet son inescrutables.

Mi reino por  es una expresión que hemos incorporado a nuestro lenguaje popular, gracias a Shakespeare y su obra de teatro: Ricardo III. Esta obra es un drama histórico de cinco actos, tanto en prosa como en versos, que fue escrita, aparentemente, sobre el 1593-1594. Se dice, que cogió la inspiración de sir Thomas More (Tomás Moro) de la obra de este autor de 1513, Historia del Rey Ricardo III, describiendo este al personaje de Ricardo III como asesino vil, deforme, ambicioso y corrupto.

En la escena IV, tiene lugar la batalla de Bosworth, 1485, donde Ricardo III lucha a muerte contra Enrique VII, de la casa de los Tudor, quedándose el vencedor con el reino de Inglaterra. Es en ese acto, cuando Ricardo III, después de haberse quedado sin caballo, grita eso de: ¡Un caballo! ¡Un caballo! ¡¡Mi reino por un caballo!!

Por cierto, esta obra de teatro fue llevada al cine en 1955, y fue Laurence Olivier quien encarnó a Ricardo III.
Da miedito... 
Años después de que Shakespeare escribiera su obra, Willliam J. Bennet, escribió El libro de las virtudes. En él se escogía varios momentos de la historia, y sacaba en claro la moraleja de la situación:

Cuentan que viendo que sus tropas caían ante el enemigo una tras otra, y que sus soldados quedaban sin ánimo alguno para luchar, Ricardo III decidió enfrentarse cara a cara en la batalla. Hizo que su herrero preparara el caballo, con tal mala suerte que no había hierro suficiente para sus herraduras. Apremió tanto el rey al pobre herrero que este, con una barra de hierro que encontró, sacó las cuatro herraduras. El problema fue que con la última herradura, se quedó sin clavos, y solo pudo ponerle tres. Se lo dijo al rey, pero este no le dio importancia y partió para luchar.
En uno de los momentos, viendo como sus soldados caían y viendo que los supervivientes intentaban huir, se lanzó ladera abajo con un grito de guerra. La herradura que estaba mal puesta, salió despedida haciendo caer al caballo y a su jinete, y antes que el rey pudiera darse cuenta, el caballo había salido huyendo del miedo. Fue en ese momento cuando Ricardo III soltó aquella famosa frase: Un caballo, mi reino por un caballo. Pero nadie le escuchó puesto que estaban intentando salvarse de una muerte segura.

Ahí terminó el reinado de Ricardo III, que solo estuvo dos años en el trono, tras haber dejado un reguero de su propia sangre para conseguirlo. Asesinó a su hermano, a sus sobrinos, vamos.. que sí, un regalito…

Termina la fábula, William J. Bennett, con una moraleja:
Por falta de un clavo se perdió una herradura,
por falta de una herradura, se perdió un caballo,
por falta de un caballo, se perdió una batalla,
por falta de una batalla, se perdió un reino,
y todo por falta de un clavo de herradura
.

Es decir: hay que aprender a cuidar las cosas pequeñas, porque aunque parezca que no, termina teniendo gran importancia… y todo por un clavo…

9 comentarios:

  1. Vaya! Nunca te acostarás sin saber nada nuevo!

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  2. Interesante historia que me recuerda que todavia tengo pendiente de leer "El sanador de caballos" de Gonzalo Giner, quien por cierto es veterinario de profesión ;)

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  3. Uy si!! Me han hablado muy bien de ese libro... Tengo que darle una oportunidad...
    De todas maneras, si la lees, ve contándome que te parece...

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  4. Muy muy interesante esta entrada =)
    Por cierto, que la película es buenísima, la recomiendo!

    Besotes

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  5. Me la apunto, Shorby. Me alegro que te gustara la entrada. Besotes

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  6. Qué casualidad, llevo varios días leyendo esa frase. Muy interesante ;)

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  7. Gracias por pasarte por aqui, Sergio. Me alegro que te haya gustado. :)

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  8. siempre me llamo la tencion esta frase gracias por explicar su significado

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