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lunes, 29 de agosto de 2011

SUPER 8

¿Alguna vez habéis olido un perfume o un olor en concreto, habéis escuchado una música o sonido, o habéis visto algo, que os ha transportado a vuestra infancia? A mí me ocurre muy a menudo. El olor de un pastel, una determinada canción o un sabor, hace que vuele a aquel día que…. En fin, en plan “abuela cebolletas”. Pues imaginaros eso pero a lo grande. Así me sentí yo viendo la película Super 8.


Super 8 está producida por Steven Spielberg y dirigida por J.J. Abrams. Gracias a mis amigos frikis “lostianos”, me he enterado que J.J. Abrams es uno de los creadores de Lost, y la verdad es que tiene mucho guiños interesantes (o easter eggs como los llaman) de esta serie.
Pero como buena película ambientada en los ochenta, tiene otros homenajes a películas de aquella época, que se quedaron en los corazones de más de un espectador. Personalmente, veo algunas similitudes, homenajes o guiños a E.T. y a Los Goonies.

La película se desarrolla en un pequeño pueblecito llamado Ohio, en el 1979. Tiene como protagonistas a un grupo de niños ilusionados con el rodaje de un corto de zombies en Super 8. Durante uno de estos rodajes, son testigos de un accidente de tren, y casualmente graban algo que pondrá patas arriba sus vidas y su pueblo.
Es una película entretenida, con mucha tensión y suspense. Personalmente, tengo que confesar que pegué más de un salto. Eso sí, para rebajar la tensión, usa el humor irónico sarcástico que te hace soltar una carcajada cuando menos lo esperas. Es dinámica: con explosiones, tiros, sangre y gritos. Los decibelios hacen temblar los tímpanos, y el corazón pugna por salirse del pecho.

Los actores protagonistas son los niños, y están sublimes! Sobre todo, y siempre bajo mi punto de vista, Elle Fanning que encarna a Alice. Elle es hermana, dos años menor, de la ya consagrada Dakota Fanning, y lo borda! No solo dejó enamorados a todos los chavales durante la grabación (palabras del director durante una entrevista), sino que además enamora a los espectadores.
Los demás personajes me encandilaron: el rubito pirómano con esas muecas; el cobardica grandullón; el loco por el cine, y el amigo valiente y perfecto que se juega la vida para salvar a sus amigos.

Algo que me ha llamado la atención, es que dentro de esta pandilla, solo se nos presenta a la familia de tres de ellos, y cada uno representa a un tipo familiar distinto. Me explico: Dos de ellos carecen de madre, y los padres reaccionan de forma diferente ante la muerte o el abandono: alcoholismo o adicción al trabajo. Otro de ellos tiene padre y madre, pero están sobresaturados con la cantidad de hijos que tienen. A pesar de eso, estos son los que representan la estabilidad dentro del caos.

A partir de aquí, empiezan los spoilers o destripes, así que quien no la haya visto, que no siga leyendo.

Como ya he comentado anteriormente, me recordó muchísimo a E.T. y a los Goonies. Con E.T. es con el que más similitudes le encontré, no en vano fue Spielberg su creador. 
En primer lugar, ambos protagonistas viven en una familia desestructurada. En este caso, es la madre la que ha fallecido, mientras que Elliot, el protagonista de E.T., era hijo de una pareja divorciada. Además, ambos tienen problemas para entenderse con los progenitores con los que conviven.
Los pueblos, donde viven ambos protagonistas, son pequeños, perdidos y en ellos tienen lugar la aparición de un extraterrestre. Claro que entre E.T. y el monstruo de esta, no hay ningún parecido. Mientras a E.T. tienes ganas de besarle y achucharlo, con este tienes ganas de salir corriendo del cine lo más rápido posible.

La aparición del extraterrestre conlleva la aparición de los militares y sus decisiones, poco acertadas y controvertidas. Pero ahí están los chicos, para llevarles la contraria y salvar tanto al pueblo, como al “bicho”.
Además, ambos tienen cierta moralina en contra del alcohol y las drogas. En el caso de E.T., es este y Elliot los que se emborrachan, mientras que Super 8, aparece la marihuana en unas cuantas ocasiones. En una de estas, uno de los niños exclama: Hay que ver lo mala que son las drogas!

También me ha traído reminiscencia de los Goonies. Una pandilla de amigos unidos ante un objetivo (ya sea encontrar tesoros o rodar un corto) que se ven inmersos en una aventura con la que peligra en ocasiones, incluso sus vidas. Vamos viendo como gracias a estas aventuras, van madurando a marchas forzadas, y como descubren el amor; el primer amor.
Había veces, que me descubría buscando en inhalador en las manos de Joe, aun sabiendo que no era la misma película.
En el momento de los subterráneos, recordé aquella cueva con sus trampas… Jo, que de recuerdos…

Y sí, J.J. Abrams ha puesto unos cuantos easter eggs para que el buen friki, de sus series y películas, los encuentre. Yo no soy ese tipo de friki, pero si descubrí ciertos parecidos a Lost en cuanto apareció la escena donde se inicia el fuego, con ese humo repetitivo en la isla. Las primeras apariciones del “bicho”, se asemejaban a la del otro bicho insular, al que por cierto nunca llegué a ver (me quedé en la primera temporada de Lost, lo siento).  Al final, aparece una joyería con un nombre algo curioso: Locke.
En fin, pululan muchos por la red. No dejad de buscarlas si tienes una buena vena de friki.

La primera vez que fui al cine tenía dos añitos. Me llevaron para saber cómo reaccionaba ante la gran pantalla; la película que eligieron fue E.T.
Me cuentan que cuando salí de allí de la mano de mis padres, iba con los ojos como platos y ni siquiera hablaba. Tras andar un buen tramo en busca del coche, mis padres advirtieron que tenía la carita llena de lágrimas. Era uno de esos llantos silenciosos. Cuando me preguntaron por la causa de esas lágrimas, respondí: E.T. se ha ido!!

No, Super 8 no es una obra maestra, pero ha traído de vuelta todos aquellos recuerdos, dejándome un inmejorable sabor de boca.

2 comentarios:

  1. Super 8

    Hacía tiempo que no veía una película tan buena. Mantiene la intriga hasta el final. Sabe mezclar dramatismo y humor en las dosimetrías adecuadas, y la interpretación es conmovedora y muy auténtica, sólo los niños pueden ser así, me temo:

    Reales.



    Me ha encantado. Y eso que al principio me aburrí mortalmente. A la vez es una película muy humana, cosa que se lleva poco hoy en día. Me encantó la relación padre-hija que se refleja en la trama. Y tiene su trasfondo épico: el bien es más fuerte e inteligente que el mal, al final. Es muy profundo el mensaje.

    El padre odia en la niña lo que le recuerda a la madre que lo abandonó, pero a la vez la quiere. En fin. Sólo los humanos tenemos emociones encontradas, los animales no, que siempre dice Eduardo Punset.

    Le pongo un 9. Es de sobresaliente. Y el super 8 de los zombies que hacen los chicos, jaja, desternillante.



    Hace falta más cine de guión y personajes como éste, qué duda cabe.

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  2. @Katia

    Sí, la verdad es que los niños lo hacen de lujo.
    Me alegro que te gustara, guapa!!!!!
    A ver si nos deleitan con más películas como esta.
    Besotes y gracias por pasarte!

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