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domingo, 17 de julio de 2011

El valle de las sombras, Jerónimo Tristante

Una vez más tengo que quitarme el sombrero y postrarme a los pies de Jerónimo Tristante por su última novela, El valle de las sombras. No solo por haberme encandilado con la historia, sino por haberme sorprendido.
Tengo que confesar que al principio, no terminaba de atraerme el tema de la novela. No me suelen gustar los temas políticos ni bélicos salvo honrosas excepciones. Pero tanto amigos que habían leído el libro, como el propio autor en las presentaciones, me avisaron que aunque el entorno era político, no primaba eso en la historia. Y cuánta razón tuvieron!!

La trama transcurre en lo que hoy conocemos como el Valle de los caídos, aunque por aquel entonces, fuera solo una montaña de granito, con un paisaje maravilloso. Nos situamos al final de la guerra civil, con la decisión de Franco, de convertir aquel oasis en un recuerdo a los caídos en la guerra. Al ver como las obras se enlentecían por la dureza del paisaje, decidieron usar como mano de obra a los reclusos. Y en este entorno nos sitúa Jerónimo para desarrollar la historia.

Lo primero que tengo que alabar, es el trabajo de documentación del autor. Jerónimo es un narrador de primera, detallista sin resultar cargante, que transporta al lector a distintas épocas con solo chasquear los dedos. Las descripciones son tales, que al leer estas viviendo aquello que él narra. Te encuentras allí, como un personaje más, picando piedras, luchando cara a cara con el enemigo, o paseando por aquellos idílicos paisajes.
Se nota que se embebe de la historia para luego transmitírnosla sin parecer que ha volcado la enciclopedia en la novela.
Y todo eso lo hace de manera objetiva, sin ponerse al lado de ningún bando. Él es el mero narrador, no toma partido.

Acostumbrada a las novelas policíacas o negras de Tristante, esperaba encontrar algo de eso en El valle de las sombras, y aunque no me ha defraudado, y algo de eso hay, no es lo principal de la trama.
Lo más importante de la novela no es el asesinato, ni la siguiente investigación, sino la vida de ambos protagonistas y la relación que se establece entre ellos. Es un canto a la amistad, a la confianza y al afán de superación.
Es una historia cruda, dura y dolorosa, sin embargo, conforme sigues leyendo, vas calmándote gracias a esa calidez que desprende la relación entre ambos personajes, esa amistad naciente, y el cariño que se va instaurando entre ellos.

Cada una de las historias de los personajes es sobrecogedora, tanto de los protagonistas, como de los secundarios, y se te encoge el alma en muchas ocasiones.
Es una novela fácil de leer, dinámica y amena. Hay acción, asesinatos, tiros, amor traiciones, todo lo que uno puede desear para quedar enganchado desde las primeras páginas.
Una vez más, Jerónimo Tristante lo ha conseguido. Ha creado una novela impactante, que atrapa al lector y aunque sigo siendo seguidora de Víctor Ross y su entorno, me encanta encontrarme con estas historias que me emocionan y sobrecogen a partes iguales. Muy recomendable.

5 comentarios:

  1. No he leído nada de este autor, el libro que reseñas por lo que cuentas tiene muy buena pinta, quizás me anime a leerlo
    besos

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  2. Espero que te guste, Tatty. Cualquier novela de Jero, te sorprenderá y gustará. Personalmente me encanta la serie de libros de Victor Ross, y 1969, una joya.
    Ya me dirás.

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  3. Tiene buena pinta, lo tengo ya apuntado desde que lo vi en novedades =)

    Besotes

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  4. yo me he leido los tres de Victor Ross, y ya soy fan,!jajaj,, me queda 1969 que sera el siguiente,una vez termine con el que tengo ahora entre manos. besos

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  5. Te gustará, Shorby, ya verás!!!

    Bruji, una pasada, así es 1969, ya verás.... Los pelos como escarpias me dejó el señor Tristante con esa novela.

    Y acuérdate de esta, eh?? No la dejes de lado que también te encantará....

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