Páginas

domingo, 12 de junio de 2011

Visitando a Ana en Amsterdam

Hay novelas que te llegan por el tema que están tratando; otras son los personajes los que te emocionan; otras son la trama la que te engancha; la forma de narrar del autor; el entorno que tienen…. Muchas son las causas de esa impresión que queda tras leer un libro. Me he dado cuenta que también influye tu estado de ánimo, la edad que tengas, las vivencias que tengas sobre esos temas que tratan….


Hay una novela que me llegó muy hondo y que me hizo sufrir. Lo leí con 12 o 13 años, y se me quedó grabada a fuego en mi memoria. Hablo del Diario de Anna Frank. Lloré amargamente, sufrí de manera horrible, y aprendí todo aquello que el colegio no había llegado a explicarme aun.


Hace unos años tuve la oportunidad de viajar por Holanda, y estuve en Ámsterdam. Allí está el piso donde vivió Ana Frank, y se puede visitar. Junto al piso hay una pequeña placita con una estatua que recuerda a esta niña y sus vivencias. Por problemas de tiempo y de largas esperas haciendo “cola” ante la puerta del apartamento, no visité el interior. Me hubiera gustado ver con mis propios ojos, aquello que mi memoria fue captando a través de sus palabras. No descarto volver por aquellos lares, y espero en esta ocasión, poder subir al fin.

2 comentarios:

  1. La novela es desgarradora, la verdad. La leí hace unos años y seguramente vuelva a hacerlo =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  2. Pues yo, releer esta, pues... me da a mi que no... La tengo demasiado marcada como para volver a revivirlo. Pero si quiero ir al museo. :D

    Besotes

    ResponderEliminar