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lunes, 13 de junio de 2011

Los rebeldes de Crow, Javier Márquez Sánchez

Dicen que los niños vienen con un pan bajo el brazo, pero creo que en algunos casos, en vez de pan, son libros.
Yo pertenezco a la generación del 80, aunque nací en el 79.Una generación que estuvo  abanderada por Barrio Sésamo, Verano azul… Una generación que jugaba al Poli y Ladrón, al tu-la-llevas, a las chapas, al trompo, al elástico… Una generación donde los niños éramos eso, niños.
Aunque pertenezco a esa infancia, fui más adelantada literariamente hablando. A los 6 o 7 años descubrí a Enid Blyton y a Los cinco; a los 9 o 10 blandía mi cimitarra bajo las órdenes de Sandokan; y con un poco de más edad, bajaba al centro de la tierra de la mano de Julio Verne.  Éramos una generación fácil de sorprender, con mucha imaginación y muy ilusos. Nos creíamos todo, y con todo disfrutábamos.

Hoy en día los niños van mucho más adelantados. Pierden la inocencia antes, no es fácil sorprenderles y mucho menos distraerles.  Crudo lo tendrían a día de hoy, Julio Verne o Emilio Salgari, si quisieran abrirse camino en el mundo de la literatura.
Con eso se encuentran los autores actuales que quieren dedicarse a esta franja de edad, la juvenil. Deben encontrar elementos que sorprendan, atrapen y gusten a estos niños, y parece que Javier Márquez lo ha conseguido con Los rebeldes de Crow. Lo bueno es que no solamente gusta a esos jóvenes, sino a los que lo fuimos en los 80. Esos que pedíamos aventuras, acción, explosiones, tiros… Esos que nos sonrojábamos cuando había algo de amor entre líneas… En fin… esos que aun tenemos corazón de Peter Pan.

Los rebeldes de Crow es una novela editada por Hidra, escrita como ya hemos dicho por Javier Márquez Sánchez.
Lo primero que nos sorprende de Los rebeldes de Crow es su portada. Impactante, atrayente, muy en consonancia con la trama. Tras deleitarte con ella, pasas a las páginas interiores y descubres que el prologuista es Jose Carlos Somoza (bueno, ya lo decía en la portada, pero en fin…), y los ojos empiezan a desencajarse conforme avanzas en ese prólogo. Al principio, lo primero que se me ocurrió decir al leerlo fue algo así como: ¿este hombre no puede escribir sin tener que asesinar o descuartizar a alguien? :p Pero luego caí rendida a sus pies una vez más. Somoza es un maestro.

Gracias a este libro, he descubierto un nuevo concepto literario que desconocía: la distopía. Todos hemos oído alguna vez hablar sobre la utopía, ese mundo que consideraríamos ideal y difícil de alcanzar. Bueno pues, distopía, podría considerarse el antónimo de utopía; tirando de wikipedia, podríamos decir que: Es una utopía perversa donde la realidad transcurre en términos opuestos a los de una sociedad ideal. Se usa principalmente para hacer referencia a una sociedad ficticia (frecuentemente emplazada en el futuro cercano) donde las consecuencias de la manipulación y el adoctrinamiento masivo —generalmente a cargo de un Estado autoritario o totalitario— llevan al control absoluto, condicionamiento o exterminio de sus miembros bajo una fachada de benevolencia.Sí, siempre aprenderás algo nuevo. Para que luego digan que los libros no enseñan..

Es una novela muy completa en cuanto a géneros se refiere. Es decir, que a pesar de estar encuadrada en juvenil, podemos encontrar referencias a otros géneros como a ciencia ficción, pero una Ci-Fi muy, muy suave, bien introducida en su trama; y al género de aventuras, que es donde yo lo encuadraría en todo caso.

Hay dos cosas que caracterizan a Javier Márquez en su forma de narrar: una de ellas es que logra hacer que nos imaginemos la novela como si de una película se tratara. Estás “viendo” el libro en vez de leerlo. Tiene tal capacidad de descripción, que logras visualizar las escenas, ya sea mientras lees Rat Pack, o La Fiesta de Orfeo, o esta que tenemos entre manos. Y otra de las características, es que entremete guiños de sus películas favoritas, las bandas sonoras, sus cantantes .. y con Los rebeldes de Crow, no iba a ser menos. Encontramos guiños a Humphrey Bogart, a Con faldas y a lo loco, Psicosis, Los Beatles… Referencias que nos hacen sonreír en multitud de ocasiones.

Y eso es otra de las cosas que resalto de esta novela, el sentido del humor. Es una novela de acción, con una velocidad trepidante; en ningún momento el lector siente que la trama descanse, en absoluto, siempre se está moviendo, siempre ocurre algo… llegándose a intensificar en el último tercio, poniéndonos al borde del colapso o infarto. Además, a la acción hay que añadirle tensión, puesto que el ambiente siempre es tenso, doloroso, nunca olvidamos el daño que están sufriendo los personajes… Pero Javier intercala ciertas dosis de humor sarcástico, irónico, que logran sacar sonrisas e incluso carcajadas al lector, destensando momentáneamente el ambiente.

El libro puede dividirse en tres partes: Introducción, hasta más o menos el capítulo 7 inclusive; el nudo, del 8º al 17º incluido; y por último el desenlace, del 18º hasta el final. Como hemos dicho anteriormente, sin descanso, sin respiro, sin cesar en la acción.  Y rememorando mi infancia, esa de los 80, no puedo dejar de encontrar similitudes con la película de Los Goonies, (esas aventuras que vivieron en los túneles para encontrar el tesoro), en la primera parte de la novela; y con las películas de James Bond en la segunda mitad de la novela. Ese malo malísimo y su esbirro; esos científicos locos con sus proyectos; esas armas escondidas en lo más inusual e inocuo; esas explosiones; esos tiros…
Y como toda “película” de acción, no podía faltar el final de infarto. Un final con fuegos artificiales, bandas sonoras inolvidables, con momentos dulces y difíciles al mismo tiempo…

Quizás sean mis ganas de conocer más a esos personajes que nos han llevado, a través del libro, por aventuras y desventuras, pero… ¿Habrá dejado el autor, un resquicio para una posible segunda parte? Crucemos los dedos y esperemos que así sea, y podamos de nuevo, unirnos a las filas de estos Rebeldes de Crow

5 comentarios:

  1. Muchas gracias, ¡menuda crítica! Al margen de todas las cosas bonitas que dices de la obra, si yo fuera tu profesor de Periodismo Digital te pondría un sobresaliente por este ejercicio tan bien planteado y estructudaro... :-P

    Jejeje...

    ¡Gracias!

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  2. No he leído todavía ninguna distopía, aunque ultimamente están muy de moda, este libro ya lo había visto en algunos blogs y me había llamado bastante la atención, igual me animo a leerlo. Besos

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  3. Muchas gracias a ti, Javier. Tanto como lectora, como alumna. Y gracias por pasarte por aquí.

    Tatty, si te animas, ya me cuentas si te gusta o no. Besotes!!!!

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  4. Bueno, no lo conocía, pero me has convencido! =)
    Lo buscaré seguro.

    Además que se me hace la boca agua al oir hablar de Somoza, aunque sea un poquito jejej

    Besotes

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  5. Pues ya me dirás Shorby. Espero que te animes a unirte a los rebeldes de Crow y que disfrutes con ellos. Besotes!

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