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lunes, 23 de mayo de 2011

Agradeciendo que es gerundio.

Hoy me he levantado más “moñas” de lo normal, más sensible y tontona, y ha aparecido esta entrada. No tenédmelo en cuenta, vale? Pero con esto de la feria del libro y eso, pues… en fin.. eso! que no me lo tengáis muy en cuenta.

¿Se es consciente cuando un hecho os está cambiando la vida? No, no me refiero a un cambio radical, de esos que todos anhelamos como que nos toque la lotería, sino más bien a decisiones que hacen que se abra ante ti una nueva ventana, unas perspectivas antes desconocidas y que te brindan algo especial a tu rutinaria vida. Personalmente no fui consciente de lo que iba a descubrir con tan solo poner “foro literatura” en el google.

Mi única afición era la lectura, siempre he sido de las que se bebían los libros en tiempo record y luego se quedaba con las ganas de comentarlo con los demás, puesto que mis amigos no han compartido nunca ese vicio. Mi madre también es lectora, pero va leeenta en comparación a mí. Internet me abrió al mundo de la literatura. Encontré un foro donde compartir mis impresiones, donde conocer nuevos autores, nuevos títulos, nuevas formas de pensar, editoriales, géneros nuevos… El foro me llevó a otros foros, a otros blogs, al facebook….Un mundo desconocido y enorme se abrió antes mis ojos.

A parte de maravillosos amigos, que como bien diría Michael Ende: esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión; este nuevo mundo me ha descubierto a los autores españoles. Leía, sí señor, pero la mayor parte de los escritores a los que seguía, eran extranjeros. El foro me acercó a las jornadas literarias, a los encuentros literarios, a las quedadas literarias, y fui descubriendo autores totalmente nuevos que fueron haciéndose con parte de mi corazón lector. Ahora sigo a más escritores españoles que extranjeros, y gracias a ellos, no solo leo títulos y géneros diferentes, sino que he ido conociendo el largo y costoso proceso de escribir un libro.

He tenido la suerte de contar con la confianza de algunos de estos escritores, y he seguido de cerca la evolución de sus criaturas. Dios, ¡qué difícil es! Les viene una idea a la cabeza, o un personaje nace por generación espontánea, o una musa le sopla en el oído un secreto, y son capaces de darle forma hasta construir un mundo imaginario:
Una trama con su introducción, nudo y desenlace; unos protagonistas reales y vividos, que bien pueden ser de otra dimensión, planeta o mundo virtual, unas hadas diferentes, un detective en la época victoriana, o unos jóvenes luchando contra el mal. En sus mentes crean la historia, luego la desdoblan en pequeños trocitos creando un esquema en capítulos; que luego, con paciencia e imaginación, van rellenando con las aventuras y desventuras de los protagonistas.

Siempre he dicho que los escritores son magos. Logran hacernos viajar a otros lugares sin salir de la habitación, nos hacen vivir aventuras, reaccionamos a las historias que nos cuentan, soltamos adrenalina gracias a su forma de narrar. Y también nos hacen sentir: lloramos, reímos, amamos, odiamos, gracias a ellos. Sí, la literatura es un arte, y los escritores unos artistas.

Tras haber desgranado la historia, haberla recompuesto en un libro, deben pelearse para conseguir una editorial que le de forma para llegar hasta nosotros. Luego se esperan para la portada, la sinopsis, el lanzamiento al mercado, la distribución, las presentaciones, las firmas de libros…. No sé cómo no tienen agujeros negros en vez de úlceras de estómago. Yo que soy una simple lectora, acabo sin uñas y sin pelos por la espera. Ellos que son sus “niños”, sus criaturas… uffs… ¡¡Sin palabras!!


Me hace gracia aquellos que no están muy metidos en esto de la literatura, cuando me dicen aquello de: ¿y tú que lees tanto, cómo es que no escribes un libro? Les miro, sonrío y les respondo siempre lo mismo: Un escritor nace, no se hace.
Ellos poseen los genes desde bien pequeños, creaban historias a base de dibujos cuando no sabían leer; con sus primeras palabras aprendidas creaban cuentos nuevos; y cuanto más palabras aprendían, más relatos e historias escribían…
No, no poseo esos genes. Mi imaginación solo da para transformar sus palabras en escenarios reales y vivir las aventuras que quieren transmitirnos. Soy lectora, no escritora.

Desde aquí quiero dar las gracias, a todos esos autores que me hacen soñar y desconectar de la rutina, sonreír y llorar con sus palabras, vivir aventuras sin moverme del sillón. Gracias por compartir vuestro tiempo escribiendo esas maravillosas historias, por contestar a los mails, por las firmas de libros, por posar con paciencia ante las cámaras sin perder la sonrisa. En definitiva, mil gracias.

Pd: Todas las fotitos son de aquellos escritores que he conocido a lo largo de estos cuatro años, tres meses y siete días. Conozco a más escritores que se han ido convirtiendo en amigos,  pero por timidez, falta de tiempo y olvido, no poseo una instantánea con ellos. Me pondré a ello en próximas jornadas literarias. ;) Hay otros que conozco virtualmente, pero aun no he tenido la suerte de conocerlos en persona. Me desquitaré achuchándolos en el momento que coincida con ellos. 

2 comentarios:

  1. Yo también tengo que dar las gracias, aunque en otro sentido, a ese foro literario.

    Besis,

    Evans

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  2. Holaaaaa!!!
    Me alegro de verte por aquí!!

    Besotes!!!

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