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sábado, 16 de abril de 2011

Si pudiera encargar un crimen...¿qué escogería?

Hay algo que tienen en común Sherlock Holmes y Hercules Poirot...¿Sabríais decirme el qué?
No, eso no vale, claro que son los mejores detectives de ficción de la historia. No, no es eso lo que yo buscaba que me dijerais, eso ya está muy constatado... ¿Algo más?

Vaaale, ya os lo digo:
Que si no están usando sus células grises, se aburren como ostras. 

Es de conocimiento popular, que cuando Holmes no estaba inmerso en una de sus investigaciones, se volvía insoportable, y sacaba de quicio a cualquiera que con él conviviera, en este caso le tocaba al pobre Watson soportar sus locuras.
A Poirot, le pasaba algo por el estilo. Decía que si no le daba a uso a sus células grises, estas se atrofiaban.


He empezado El misterio de la Guía de ferrocarriles de Agatha Christie, y he tenido un dejá-vu. No sabía si me encontraba leyendo a Arthur Conan Doyle o a Agatha Christie, puesto que en casi todas las ocasiones, los dos comienzan igual. Ambos amigos (ya sea el tándem Holmes-Watson o Poirot-Hastings) se encuentran de cháchara en el salón, esperando que un crimen caiga del cielo. Y justo cuando menos se lo esperan, entra el inspector Lestrade o Japp con algún problema a la vista.

En este caso, Poirot y Hastings trataban de encontrar el crimen ideal para rellenar el hastío y el aburrimiento. Poirot comenta que a él lo que más le gustaría tener en ese momento, sería un crimen íntimo, donde los sospechosos fueran cuatro o cinco personas que habrían estado en el mismo lugar y en el mismo momento donde ocurriera el asesinato. Teniendo que descubrir cual de ellos es el asesino.
Hastings refunfuña diciendo que ese tipo de crímenes no tiene ninguna emoción. A lo cual contesta Poirot:

- No ve ninguna emoción porque no intervienen viejas dagas, ni chantaje, ni esmeraldas robadas a algún ídolo chino, ni misteriosos venenos. Amigo Hastings, usted es un ser melodramático. Lo que le gusta no es un crimen, sino una serie de crímenes.

- Reconozco que tiene algo de razón en eso -contesté- El segundo asesinato es siempre el más emocionante del libro. Si el crimen se comente en el primer capítulo y durante el resto de la novela no hay nada más que el trabajo de seguir la pista, resulta todo muy aburrido por su monotonía.

Me sentí totalmente identificada. Hastings ponía en el libro, aquello que hace unos días comentaba yo en el blog. Al menos, no soy tan rara... Ya hace varios siglos, alguien pensaba igual que yo. :p

4 comentarios:

  1. Jajajajajajajajjaa, estoy ideando el asesinato perfecto.... juasjuasjuas... :p

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  2. ¡Hola!
    Soy Runita. He visto que en el foro que has hablado de tu blog, me ha gustado y ya te sigo :)
    Un saludo.

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  3. Hola Carmen!!! Que guay tenerte por aquí!! Es un placer, mi niña!!!
    Yo también visito de vez en cuando tus blogs. Prometo pasarme más a menudo.
    Un beso enorme!!!!!!

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