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sábado, 23 de abril de 2011

Libro de firmas: salvemos a los personajes


“Tuve que matar al personaje, porque se me estaba sublevando”  

Curiosamente, es una frase que he escuchado mucho en boca de algunos amigos escritores. Siempre me ha sorprendido que los personajes, en la cabeza del autor, tengan vida propia. Supongo que es lo más razonable si queremos plasmar todas sus características al papel. Si en tu mente es real, es más fácil, hacerle llegar al lector esa realidad.

Pero esa sublevación, esa necesidad de acabar con el personaje, ha afectado a casi todos los escritores del mundo, y en distintas épocas.

Agatha Christie creó a Hércules Poirot en El misterioso caso Style, en 1920. Ya en el 1930, Agatha afirmaba que encontraba a Poirot insufrible; y en 1960, lo describía como detestable, ampuloso, pesado y egocéntrico. No lo aguantaba más, y sí, ella llegó a matarlo. El último caso de Poirot fue Telón, editado en 1975, justo un año después de la muerte de Agatha Christie; pero por lo visto, esa novela fue escrita en 1940. Ella necesitaba hacer desaparecer al detective, pero sabía que el público lo adoraba, y que no le dejarían llevar a cabo su desaparición.

Arthur Conan Doyle fue más valiente. A pesar de los consejos de su madre, Doyle hizo desaparecer a Sherlock Holmes a los pocos años de su creación, en el relato: El problema final. Decía que se sentía esclavizado. Muchos lectores de The Strand Magazine, dejaron de comprarlo y llevaron luto por la muerte de este detective. Debido a esa presión, Doyle llegó a escribir El sabueso de los Baskerville, pero no fue hasta La casa vacía, donde revivió a Holmes.

Muchos han sido los intentos de Preston y Child, de hacer desaparecer a su gallina de oro Pendergast. Otro de los personajes egocéntricos, arrogantes y prepotentes que existen en la literatura, pero que siguen atrayendo lectores, y fascinan con sus aventuras y deducciones. Con la trilogía de La mano del diablo, hicieron el primer intento. Además, han dejado un poco aparcado este personaje, para iniciar una nueva serie con otro protagonista: Gideon Crew. Conociendo el gusto de estos autores por hacer sufrir a sus personajes, no le auguro buen final a Pendergast.

¿Acabará Jerónimo Tristante cansado de su Victor Ros? ¿Lo hará desaparecer a manos de un despiadado asesino, como Moriarty en el caso de Holmes? Miedo me da de “enamorarme” de los personajes…. son tan efímeros en manos de sus creadores…  ¿Empezamos un libro de firmas para evitar la muerte de aquellos personajes que tanto nos gustan? ;)

4 comentarios:

  1. La de Gideon Crew creo que es mala hasta decir basta segun se comenta en las webs americanas...asi que seguramente morira antes este ultimo...

    Lo de Victor Ros muriendo a manos de B.M. la verdad es que me llama la atencion, pero ya sabes que lo mio es personal `;p

    Bss

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  2. Jajajajaja, Victor Ros versus B.M... terrorífico..

    Ohhh, yo que esperaba que Gideon Crew nos deleitara durante el vacío de Pendergast... En fin.. :(

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  3. ¡Muy interesante, Viole! Siento debilidad por Poirot y Sherlock, así que firmaría para que no los hubieran matado.
    Víctor Ros espero que tampoco, sólo he leído el primero de la saga pero me cae bien ;)
    ¡Besotes!
    Bea

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  4. Odio a Poirot... Egocéntrico, narcisista, chauvinista.... Yo soy de la señorita Marple de toda la vida

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