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martes, 19 de abril de 2011

Erase una vez.. curiosidades de:

Toda la culpa habría que echársela a la película de Caperucita roja. Tal era nuestro enfado por lo que acabábamos de ver, que íbamos criticando duramente a la abuelita, el lobo, el leñador y todos los que en la película salían. Eso nos llevó a recordar los cuentos, y de ahí a las moralejas. De repente, recordé un libro maravilloso que desde que tengo uso de razón recuerdo haber tenido, y al que he cuidado como orito en paño. Pensé que eran los cuentos de los Hermanos Grimm, pero no, eran los de Perrault.

Hoy me he vuelto a acordar del libro y me he puesto a rebuscar por casa. Et voilá!! Aquí tenemos esta belleza de la editorial Noguer, con ilustraciones monísimas, editadas en 1973. No, yo no había nacido aún. No recuerdo quién me la regaló. A ver si pregunto a mi madre y tengo la oportunidad de agradecer, 31 años después, el regalo.

Como acababa de ver Caperucita roja, me fui corriendo a leer ese cuento. Y, qué sorpresa!!! No es tal como yo lo recordaba. Eso hizo que me diera una vuelta por Internet, sacando en claro varios aspectos.
Como son curiosidades, os las dejo por aquí por si os apetece conocer esa parte de los cuentos que nunca nos contaron….

Caperucita roja es una leyenda popular francesa que siempre se transmitió de boca en boca para educar a los niños sobre los peligros de la vida. Por aquel entonces, caperucita era una niña traviesa cuya madre manda a casa de la abuelita a llevarle algunas viandas para que esta se repusiera de la enfermedad que tenía.  Por la mitad del camino, se encontró con un Bzou (hombre lobo) que la engaña para ir por el camino más largo, mientras él llegaba a la casa de la abuelita, la mata, la cocina y se mete en la cama. Caperucita llega a la casa de la abuelita, se come a la abuela (la comida que el lobo había hecho) y se desviste para meterse en la cama con el lobo. Luego vienen las preguntas que todos conocemos: que orejas tan grandes… que ojos tan grandes, que nariz tan grande… En ese momento caperucita se da cuenta, y dice sentirse mal para salir de la casa. Antes de dejarla ir, el lobo le pone un hilo en el pie. Caperucita se quita el hilo, lo pone en un árbol y sale corriendo hacia su casa, salvándose del lobo y su maldad. Resumiendo: ¿qué vemos en este cuento que nos suena diferente? canibalismo, sexualidad y final feliz.

Luego llegó Perrault, que transcribió esa leyenda en un pequeño relato. Él evitó usar aquello del canibalismo; directamente el lobo se come a la abuelita. Sí dejó la referencia a la sexualidad, puesto que también incita a Caperucita a que se desnude. Pero Perrault decidió cambiar el final, y Caperucita es devorada por el lobo. Perrault nos dejó una moraleja al final del cuento:
Aquí vemos que la adolescencia,
en especial las señoritas,
bien hechas, amables y bonitas
no deben a cualquiera oír con complacencia,
y no resulta causa de extrañeza
ver que muchas del lobo son la presa.
Y digo el lobo, pues bajo su envoltura
no todos son de igual calaña:
Los hay con no poca maña,
silenciosos, sin odio ni amargura,
que en secreto, pacientes, con dulzura
van a la siga de las damiselas
hasta las casas y en las callejuelas;
más, bien sabemos que los zalameros
entre todos los lobos ¡ay! son los más fieros.


Tras Perrault llegaron los Hermanos Grimm, que ya no son franceses sino alemanes, pero a los que les había llegado la historia de la pequeña caperucita roja. Ellos le dieron un nuevo estilo. Por primera vez aparece el vino en la historia. Caperucita no iba solo a llevarle comida a la abuelita, sino que también llevaba vino para alegrarle un poco el estado de convalecencia en el que se hallaba. Además, la madre de Caperucita, recomienda encarecidamente a esta, que no se pare por el bosque y que tenga cuidado, puesto que ese lugar era peligroso.
Aquí desaparece la esencia sexual de la historia: Caperucita no llega a acostarse con el lobo, ni este hace que se desnude; pero si le hace las preguntas de rigor, tras las cuales, él se deja ver y se la come. Peeeeero, por primera vez aparece en la historia, el personaje del cazador. El cual paseaba cerca de la casa de la abuelita, la escucha roncar, y tal son los ronquidos que entra a ver como estaba. Se encuentra con el lobo, lo abre en canal, saca a Caperucita y a la abuelita con vida, le rellena la panzota con piedras y esperan a que se despierte. Este se despierta, bamboleándose empieza a andar, se cae y se mata.

Hay un segundo final, que por lo visto añadieron, años después, los Hermanos Grimm tras ese final tan “pesado”… :p Y es que por lo visto, Caperucita, vuelve a ir a casa de la abuelita con tan mala suerte, que se encuentra con un segundo lobo. Este intenta engañarla, pero esta vez Caperucita no se entretiene por el bosque, sino que llega antes a la casa de la abuelita. Alerta a esta, y se encierran en la casa. El lobo se sube al tejado para esperar a que salga Caperucita por la noche, pero la abuelita tiene una idea. Pone unas salchichas a cocer en agua, en la chimenea. Al olor de las salchichas, el lobo se cae por la chimenea y muere ahogado. En fin… la abuelita y Caperucita se convierten en mujeres de armas tomar….

Curiosidades, versiones, ideas y moralejas. Espero no haberos aburrido con la verdadera historia de Caperucita roja. Más adelante, os contaré otras curiosidades que vaya descubriendo sobre los cuentos infantiles y leyendas.

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