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domingo, 7 de noviembre de 2010

La playa de los ahogados - Domingo Villar

La playa de los ahogados ha sido un regalo de cumpleaños de una buena amiga. Ella misma me lo enseñó mientras cotilleábamos en una librería, y la sinopsis me gustó. Así que cuando al abrir el paquetito, lo vi, me llenó de alegría.

Domingo Villar ha creado a un inspector de policía muy creíble, no llega a ser un anti-héroe como el protagonista de los libros de Henning Mankell, ni un prepotente como Sherlock Holmes que todo lo sabe, sino que es una persona normal, insistente y con una buena materia gris como diría el conocido Hercules Poirot.
Leo Caldas es un inspector gallego, cuya vida está dedicada exclusivamente al trabajo, cosa que no comparten ni sus compañeros, ni su familia, pero eso hace que llegue al final de los casos en los que se ve envuelto.

En una playa gallega, es encontrado un cadáver que a simple vista parece haberse suicidado, pero la forense descubre un hallazgo que lo hace imposible. Aquí comienza el lento caminar de Leo Caldas y su compañero Rafael Estevez, un singular ayudante que me recuerda a un Sancho Panza algo más bruto, pero con más luces e igual corazón.

Al principio se me hizo un poco lento, tengo que confesarlo, no estaba acostumbrada a esa forma de narrar. Domingo no es el autor que te engancha con tensión, agobios ni amargura; sino que lo hace introduciéndote en la historia, en el entorno, haciéndote participe de la vida de cada uno de los personajes de la historia. Una vez te ves inmersa en la trama, no puedes dejar de leer.

No solo vas desentrañando el caso policial conforme vas leyendo, sino que además descubres esa maravillosa tierra, Galicia. Nos deleita con la forma de vivir, la forma de ser de su gente, la gastronomía.... poco a poco vamos cayendo enamorados de esa patria.

El caso policial es complejo, enrevesado, con muchas dudas, muchos sospechosos, pero sin nada claro. Tiene su pequeño puntito paranormal, puesto que estamos en Galicia, y esto es como las meigas, que haberlas, haylas. :p Recordad algo, allí no se toca madera cuando se habla de "aparecidos", sino hierro, y debes escupir en el suelo, jeje.. pero en el suelo, evitad hacerlo en los zapatos del ayudante, que os ganaréis un coscorrón. :p

Es un libro interesante con una estructura peculiar, puesto que los capítulos no están numerados como tal, sino que en cada comienzo, hay una palabra con sus acepciones según la RAE. Y esa palabra es elegida según el tema a tratar en el capítulo.

Recomendable.

4 comentarios:

  1. Lo compraré seguro. Gracias por la reseña. Muy buena, como siempre. Besotes.

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  2. Gracias, Josephb. Seguro que te gustará, una buena novela policíaca.

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  3. Hola Violeta,

    Esta forma de “numerar” los capítulos ya aparecía en la primera novela de Domingo Villlar (Ollos de agua). A mi este segundo caso de Leo Caldas me ha gustado mucho, y pienso que uno de los valores de la novela es su particular ritmo. Yo ya espero con un poquito de impaciencia la próxima historia de este autor, que aparecerá el próximo verano.

    Un saludo para ti y para tus lector@s

    P.D: Visité Vigo e hice estas fotos de diferentes lugares que aparecen en la novela, y que os invito a ver: http://blocs.lescorts.cc/leilem

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  4. Unas fotos preciosas, Dani, gracias por compartirlas.

    Sí, me comentaron que esa forma de numerar los capítulos es una marca de la casa, que ya salía en el primero. A ver si me hago con él, que terminé disfrutando mucho con la novela.

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