Páginas

domingo, 17 de octubre de 2010

Sombra aquí, sombra allá....

¡Fascinación! Eso es lo que yo sentía por el maquillaje cuando pequeña. Le buscaba las vueltas a mi madre para quedarme embobada ante su espejo mientras se pintaba. No entendía por qué le ponía nerviosa el hecho de que yo la mirara, pero... ahora lo entiendo!

Sentir la mirada fija de alguien mientras haces equilibrismo con el lápiz de ojo, no agrada a nadie. Ahí andas tú, lápiz de ojo en mano, ojo abierto hasta su máxima expresión, la otra mano abriendo el párpado, tu pulso cercano al parkinson no ayuda, y de repente te sientes observada..... Te das la vuelta y ves como tu perro, gato, niña, prima o similares, no quita la mirada de ti. Tu empiezas a temblar más de los nervios, sigues mirando de reojo al "voyeur", más tiemblas, y para cuando acabas, en vez de una boda, puedes dirigirte al circo que no desentonas ni una pizca.

Luego están los maquillajes y sus acepciones: waterproof o water-resistan. Ya, claro, depende del momento. ¿Qué no? Después de haber cometido un desaguisado en tu ojo, por culpa del parkinson divino, intentas quitártelo con un pañuelito mojado en agua, y.... FLOWERS!! El waterproof hace su aparición, y ya te restriegues con escorbrite, allí sigue el desastre.
Cuando con mucho trabajo, has sobrescrito encima del desaguisado, y lo has dejado lo mejor que sabes, sales de casa, vas con los amigos, y en un momento de sensibilidad, y con solo dos lagrimitas... rimel por las mejillas!! Donde está el water resistant ahora?

Todas intentamos llevar en el bolso, los cachivaches necesarios para retocarnos en el baño: el pintalabios, el lápiz de ojo, los coloretes... Y si tu no lo llevas, rezas para que tu amiga se haya acordado y te los preste; por eso siempre vamos de dos en dos al baño. :D
Pero cuando llega el momento de quitarte los potingues para acostarte, parece que estos se agarren con cadenas en plan ventosas, y ya puedes echarte desmaquillante, leche desmaquilladora, agua termal de nosequesitio, que al final amaneces en plan oso panda, que tu misma te asustas al mirar al espejo.

Sí, sí, mucho trajín para que al final acabemos pensando eso de: aunque la mona se vista de seda......

No hay comentarios:

Publicar un comentario