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viernes, 21 de mayo de 2010

Miniaturas, Paola Rondini

Hoy vengo a hablaros de Miniaturas, una novela escrita por Paola Rondini y editada por Algaida Inter.

No se vosotros, pero yo tengo dos maneras de “enfrentarme” a un libro: empezándolo a leer directamente, o analizándolo de forma detallada desde el exterior: portada, sinopsis, letras, etc.. Cuando me regalan un libro, suelo empezarlo directamente, sin leer la sinopsis, puesto que me gusta sorprenderme, vivir la historia sin conocer nada de ella. Evidentemente, cuando lo compro yo, o bien conozco a la autora de libros anteriores, o bien he leído la sinopsis y me gusta, o me lo han recomendado.

Con Miniatura he cogido la segunda opción, la analítica. Lo primero que me sorprendió fue la portada. Al principio no sabía que eran esas cosas verdes, si aceitunas (lo siento, me salió la vena andaluza), si chucherías (mi segundo vicio, el primero es la lectura) o qué era realmente. Luego descubrí que estaban como metidos en un bote, y me vino a la mente una palabra: medicinas. Detrás de estas pastillas, podía ver unas fórmulas matemáticas con integrales, raíces cuadradas, funciones… la pesadilla de cualquier estudiante. Y todo esto está regado de gotas de sangre.

Curioso. Sin haber leído la sinopsis, podría aventurar de lo que trataba el libro: productos farmacológicos, fórmulas científicas y sangre. 

En efecto, Miniaturas es un thriller científico que deja entrever la ambición y la codicia humana.
Intentando encontrar un autor con el que comparar a Paola Rondini, me ha venido a la mente Robin Cook. No , no tienen muchas semejanzas, pero si se adentran en el thriller científico, cada uno con su estilo narrativo.

Es una novela de las que yo llamo convergente. La historia empieza en puntos geográficos distintos, con personajes diferentes y van convergiendo hasta unificarse todos ellos al final.

La trama, desde el principio, es enrevesada. Nos encontramos como los personajes: perdidos. No sabemos qué ocurre, ni cuál es la causa, ni cuál el objetivo. Tan solo andamos en círculos siguiendo a los protagonistas que no están más seguros que no nosotros.

Poco a poco, ellos van encontrando pistas y van visualizando el problema, pero a la hora de transmitirlo al lector, hay algo que falla. No sé, me ha costado entender todo el caso. Quizás, unir dos materias tan abstractas como es la informática y la ciencia, ha provocado que me perdiera en las explicaciones. Tras terminar el libro, solo pude quedarme con el concepto de miniatura dentro de esta trama, y el objetivo final que querían conseguir. Pero no he llegado a comprender la aportación de los informáticos, sí la de los químicos. No sé, como ya  he dicho, es algo lioso.

Es una novela con mucha acción: espías, asesinos a sueldo, huidas, sangre, peleas.. No llegas a aburrirte en ningún momento.

Podemos resaltar la presencia de cuatro protagonistas: Daniel, Iago, Milla y por supuesto Gemma, que a pesar de estar muerta desde el principio (no he desvelado nada, eh?, que aparece en la sinopsis), es el punto de partida de toda la trama.

Quizás eche de menos un poco más de profundidad en los personajes. Me quedo con ganas de conocer más de ellos, puede que me resulten algo planos. Pero la historia ha sido entretenida.

Una novela de fácil lectura, rápida y entretenida, de ambiente opresivo, que nos hace temer los adelantos de la ciencia. ¿Lograrán sus objetivos estos científicos sin escrúpulos y llenos de ambición y codicia?

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