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miércoles, 8 de julio de 2009

Así empezó todo, Mary Nickson.


No sabría como clasificar este libro. Lo hacen metiéndolo en el gran saco del género romántico, y tiene algo de eso, pero... es mucho más.

Sus páginas están llenas de sentimientos: celos, dolor, amor, envidias, amistad, esperanza... todo pugna por salir de la novela y te va envolviendo conforme vas avanzando con los párrafos.

Esta autora, logra que “veas” a los personajes, es como si escribiera sobre ella, sus familiares o vecinos. Son tan reales que no te asombrarías si los vieras comprando el pan, o leyendo el periódico en el barrio.
Con sus descripciones te acercan a Yorkshire, Londres, Escocia... dejándote con la miel en los labios y haciéndote desear conocer más sobre ella.

En una ocasión, hablando sobre otra de sus novelas, dije que se centraba en algunos personajes, dejando a otros sin sentimientos, volviéndolos planos. En este libro ninguno está desprovisto de emociones, de vida. Todos ellos tienen un objetivo en la historia y los ves cumpliéndolos con altas expectativas. Hasta los niños tienen sus virtudes y sus defectos, complicando la trama hasta límites insospechados.

Se lee rápido puesto que no tiene ninguna complicación ni en estructura, ni en vocabulario. Es más, se podría clasificar de simple, pero tiene tantas emociones que difícilmente te deja fría.

Con lágrimas en los ojos, con sabor dulce y llenas de esperanza. Así es como me siento tras leer la novela.

3 comentarios:

  1. Vaya, qué bonita la última frase. Me alegro de que tengas ilusión, no puede ser de otra forma.

    Besos,

    Evans

    PD El comentario anónimo del anterior post también es mío, es que se me olvidó firmar, jijiji.

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  2. Jajaja.... me lo habia imaginado. No sois muchos los que me comentais. :-*

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  3. Bueno, me gustó mucho La Casa Veneciana, y aún tengo pendiente de leer Un Verano en Escocia. Ya te contaré si sigo también con ésta ;)

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