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martes, 14 de julio de 2009

El ocaso de las siete colinas, Patrick Ericsson


Tercera novela de Patrick Ericsson que leo, aunque existen más en el mercado, como es el caso de Baile de Driadas, o incluso uno de poesías.

Patrick es un escritor que cambia de registro con mucha facilidad, y aunque a él no le gusta encasillarse, su tema estrella es lo esotérico. Tengo el gusto de conocerle personalmente, así que a mi crítica puede que le falte algo de objetividad.
¿Cómo podríamos describir a Patrick? Como una persona de gran corazón, que sabe escuchar, y al que le gusta investigar, aprender y empamparse con todo aquello que le active la curiosidad. El poco tiempo libre que dispone, lo divide con gran primor, entre su familia, sus lectores (participa en mil y un foro y nunca deja a nadie sin contestación) y la escritura con todas sus fases (investigación, redacción, corrección, promoción…). Ahora anda, sin parar, de un lado a otro, promocionando su nueva novela: El ocaso de las siete colinas.

El ocaso, a diferencia de La Escala Masónica y de Génesis, sus otros dos libros que tengo leídos, no es esotérico. Es un libro que mezcla varios géneros: policíaco, bélico, suspense… tiene todo en uno.

La trama tiene una velocidad trepidante, no deja respirar al lector, y te deja atrapado entre sus páginas sin poder dejar de leer. Muchos han comentado que se parece a las series televisivas de 24 horas, o Mentes criminales, y algo de razón llevan.
Se mete mucho en la psicología criminal, en los problemas gubernamentales, la relación entre diferentes países, la religión…. un cocktail molotov que te engancha hasta las últimas páginas.

El final es espeluznante, y esperemos que no prediga el futuro, sino tomaré varias decisiones drásticas en mi vida, jejeje. Hay cosas que se ven venir y otras que te pillan por sorpresa. En la novela participan mil y un personaje con nombres curiosos, con profesiones más curiosas aun, y que le dan ese ambiente dinámico que caracteriza al libro.
Quizás eche de menos la profundidad que tenían los personajes en Génesis, aquellos que tanto me agradaron y de los que guardo grandes recuerdos, pero supongo que se hubiera convertido en un libro de longitud extrema y demasiado denso para ello.

Es entretenido y fácil de leer. Tiene una estructura que ayuda a esa velocidad trepidante, puesto que los capítulos son de tamaño variable, los hay muy cortos, y algo más largo, pero que, en ningún momento, se hacen eternos a su lectura. Además ayuda a seguir leyendo sin parar; empiezas diciendo eso de: cuando llegue al capítulo siguiente, me acuesto. Pero como el capítulo siguiente tiene 3 paginas, pues… sigues leyendo, y sigues leyendo.. y.. atrapada!

Aunque mi favorito siga siendo Génesis, El ocaso de las siete colinas me ha sorprendido, entretenido y hasta asustado por su final apoteósico. A la espera quedo del siguiente libro de Patrick, a ver si consigo hacerme con el Baile de Driadas….

miércoles, 8 de julio de 2009

Así empezó todo, Mary Nickson.


No sabría como clasificar este libro. Lo hacen metiéndolo en el gran saco del género romántico, y tiene algo de eso, pero... es mucho más.

Sus páginas están llenas de sentimientos: celos, dolor, amor, envidias, amistad, esperanza... todo pugna por salir de la novela y te va envolviendo conforme vas avanzando con los párrafos.

Esta autora, logra que “veas” a los personajes, es como si escribiera sobre ella, sus familiares o vecinos. Son tan reales que no te asombrarías si los vieras comprando el pan, o leyendo el periódico en el barrio.
Con sus descripciones te acercan a Yorkshire, Londres, Escocia... dejándote con la miel en los labios y haciéndote desear conocer más sobre ella.

En una ocasión, hablando sobre otra de sus novelas, dije que se centraba en algunos personajes, dejando a otros sin sentimientos, volviéndolos planos. En este libro ninguno está desprovisto de emociones, de vida. Todos ellos tienen un objetivo en la historia y los ves cumpliéndolos con altas expectativas. Hasta los niños tienen sus virtudes y sus defectos, complicando la trama hasta límites insospechados.

Se lee rápido puesto que no tiene ninguna complicación ni en estructura, ni en vocabulario. Es más, se podría clasificar de simple, pero tiene tantas emociones que difícilmente te deja fría.

Con lágrimas en los ojos, con sabor dulce y llenas de esperanza. Así es como me siento tras leer la novela.

lunes, 6 de julio de 2009

Muerte dulce, de Félix G. Modroño


Muerte dulce es la segunda novela de Félix y también de su protagonista, Fernando de Zúñiga. No me gusta decir que es la segunda parte de “La sangre de los crucificados”, porque a pesar de tener casi todos los protagonistas de la primera en común, es conclusa y definitiva.
Pero sí, Muerte dulce sigue la historia de Don Fernando y Pelayo, aunque son nuevas y trepidantes aventuras.
Si con “La sangre de los crucificados”, Félix nos paseó por Madrid, Sevilla, Salamanca.... Con Muerte dulce nos adentra en el gran desconocido País Vasco.

Fernando de Zúñiga es médico, aunque en sus “ratos libres” se convierte en investigador, con mucho instinto, suerte y amigos. Uno de ellos: Pelayo, amigo y sirviente, una especie de Sancho Panza que le ayuda en la historia, sin el cual, NADA sería lo mismo.

Desde las primeras páginas, Félix nos sobrecoge, algo que tiene en común esta novela con la primera. Ambas nos atrapan desde el primer párrafo y a pesar de empezar fuerte, en ningún momento decae. El lector se ve inmerso en una loca, dolorosa y terrible aventura, en el que el juego de cartas “el mus”, tiene mucho de protagonista.
Los personajes, protagonistas o no, juegan a los despistes, a alterar al lector y a liarlo con la trama, tanto, que te olvidas de tu rutina y no quieres más que seguir leyendo para ver si consiguen encontrar las soluciones al dilema.

Hay unos cuantos “sustos” al lector. Estos hacen que hagas un alto en el camino, jures en arameo, quieras clavarle alfileres a un muñequito de budú imaginando que es el autor, y que leas con mas ansias si cabe, para saber el final de la historia.

Muy entretenida, de lectura rápida y fácil, a pesar de estar centrada en una época anterior a la nuestra, con diferentes expresiones y formas de hablar. Tiene guiños al euskera, a su abuelo y por su puesto a su tierra.

A pesar de que mis gusto por los juegos, sean de mesa o de azar, son nulos, en ningún momento se me hizo pesado ni aburrido. Eso sí, sigo sintiéndome inútil con una baraja de cartas en la mano. Está visto que no nací con ese arte.

Varios de los personajes han llegado a mí como algo especial: Isabel, Leonor, Pelayo, y estoy deseando saber de sus historias personales. Se que queda un poco para la tercera, pero espero que el autor no se haga mucho de rogar y nos premie pronto con nuevas aventuras de Don Fernando.

miércoles, 1 de julio de 2009

El fantasma de Mozart, Julia Cameron



Libro pertenenciente al género romántico, aunque encuadrado en el subgénero chick-lit. Es fresco y divertido, y, como en todos los libros de este subgénero, la protagonista es algo pastosa, que lucha contra su mundo y su destino.

Anna es una medium que se gana la vida alternándolo con profesora durante el día. Pero todo cambia cuando a su edificio, se traslada a vivir un joven pianista que se está preparando para un concurso. Todo empieza a enredarse desde el primer momento que se conocen, y por desgracia no están solos en esta aventura. Les acompañan el hermano de Anna, un fantasma muy especial, compañeros de trabajo, amigas con problemas..... Un enredo divertido que te hace olvidar la rutina de tu mundo personal.

Es un libro simple, entretenido, sin más pretensiones que pasar un buen rato leyendo.